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alquiler durante los próximos cinco años, además de los 3,1 millones de euros para las obras de rehabilitación. (No es mejor usar ese dinero en servicios Sociales?) |
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![]() Descubierta una sima de unos cinco metros bajo las vías del AVE a LLeida. 25 de septiembre de 2003: El AVE de LLeida tiene restricciones de velocidad en 12 tramos. 3 de octubre de 2003: Dos socavones en una semana cerca del AVE a Lleida. 7 de octubre de 2003: Arranca el AVE Madrid-Lleida un año después de lo previsto. |
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NO OLVIDEMOS LO QUE HAN HECHO ![]() |
Desde las filas del PP y sus allegados no han acabado de asimilar la derrota electoral del pasado 14-M, y cargan las tintas de sus tertulianos y las bocas de sus creadores de opinión, con razonamientos reduccionistas para justificarse.
Resulta que todo se decidió en las últimas horas, y que todo fue debido a una conspiración entre los terroristas, los manifestantes comunistas y los comentarios de Pedro Almodóvar. Según ellos, si no hubiera sido por Al-Qaeda y el atentado, habrían ganado por mayoría absoluta, porque en España todo va bien, llevan ocho años haciéndolo de maravilla, y no hay motivos para que ningún ciudadano esté disconforme con las políticas neoliberales del PP. Para refrescarles la memoria, citaremos sólo algunos ejemplos:
Todo esto y muchas cosas más fue creando una bolsa de discrepancia que se materializó en las urnas el día 14. Pretender cargarlo todo en el atentado es como echar la culpa de la resaca a la última copa, olvidando que antes te tomaste 18 cubatas de garrafón.
Naturalmente que el atentado influyó y marcó campaña. Los primeros en marcar campaña y querer utilizar los muertos en su favor fueron ellos, Rajoy y Acebes, con descarados intentos de manipulación: "Ha sido ETA y no hay mas que hablar. Así que todo el mundo de la mano a votar a Mariano Rajoy para que arregle las cosas desde su próxima mayoría absoluta".
Comenzaron a mentir descaradamente desde el primer minuto, conscientes de que la autoría del atentado les daría miles de votos por lástima, o por miedo, o de rebote, por gente que no bajaría a votar harta de todo lo que veía por la tele. Sabían también que si antes del domingo se sospechaba la autoría del atentado en Al-Qaeda, con los mismos razonamientos que ellos querían aprovechar, la gente pensaría: "Esto es culpa del capricho de Aznar por lamerle el culo a Bush y meternos en la guerra de Iraq".
Y así pasaron tres días de vértigo en la campaña electoral. Tres días en los que la gente fue despertando y exigiendo que le respondieran a preguntas muy sencillas: ¿quién fue? Y ¿por qué? La actitud de la derecha, de Rajoy y Acebes especialmente, queriendo tratar a todos los ciudadanos como idiotas, con explicaciones infantiles, con manipulación descarada, como cambiar la programación de RTVE, dar los comunicados "negativos" fuera de audiencia, etc. Aceleró las cosas; los indecisos, los abstencionistas, la gente que "pasa de votar" bajó a votar en masa y los echó del púlpito.
La abstención está en la izquierda. Los de derechas bajan todos en fila india con la papeleta del PP en la mano, así que saben que cualquier ciudadano que se anime a votar cuando no suele hacerlo, es muy raro que vote al PP. Decía Pilar del Castillo, asustada, "¿qué hace toda esa gente a pie de urna?". Sabía que no eran votantes suyos, y prefería que se quedasen en casa, que sólo bajasen a votar los "buenos españoles de pro", como siempre. Y Rajoy y Acebes, y los demás votaron entre abucheos, cuando se esperaban aplausos, y besar niños y firmar autógrafos. Y a Trillo, en su mesa electoral, los interventores de IU le ofrecieron un euro y tuvo que callar la boca.
El cambio fue positivo. Había que desalojar al PP como fuera. Cuatro años más de derecha en el gobierno con mayoría absoluta habría significado un retroceso en las libertades y un aumento de la represión y el ataque a los derechos de los trabajadores, muy difícil de levantar en años venideros. Esperemos que el nuevo gobierno tenga claro de donde vino su voto y quien le dio la victoria electoral, que paralice las agresiones a los derechos que tenía en marcha el PP y pegue un pequeño giro a la izquierda.