Carbayín en pie de guerra. Esta vez por el saneamiento, detrás del cual llevan años ya. ¿Será tan difícil intentar solucionar los problemas de la parroquia, aunque sea poco a poco, en lugar de darles largas hasta que los vecinos no aguantan más?

Carbayín sigue luchando

La Plataforma por la Defensa de Carbayín, de la cual la Juventud Comunista forma parte, ha retomado su actividad para exigir el derecho a un futuro para la comarca de Carbayín. Frente al declive de las comarcas mineras, con un desmantelamiento de su tejido productivo y pérdida de población, ambos factores siguen sin solución a pesar de multimillonarios fondos mineros que siguen sin solucionar e invertir en las verdaderas necesidades para hacer viable el futuro de la comarca.

A 2004 Carbayín comienza un nuevo año sin saneamiento (tras continuas partidas presupuestarias que nunca se realizaron y el canon de saneamiento pagado), el lavadero se derribó tras muchas presiones, pero del centro formativo propuesto aun no se ve nada, como del futuro centro de salud; de la línea de alta tensión se siguen sin ver los estudios sobre su impacto en el medio ambiente y la población.

Pero frente a la apatía vecinal de muchas comarcas, frente a aquellos que asumen que en las cuencas no hay futuro y que todo va para Gijón, en Carbayín subsiste un movimiento vecinal participativo y reivindicativo, que una vez más ha dicho "basta" y ha exigido las infraestructuras prometidas y necesarias; ¿o es que acaso los vecinos de Carbayín no tienen los mismos derechos y necesidades y no pagan los mismos impuestos?

Los jóvenes de Carbayín tenemos derecho a que en la comarca existan infraestructuras y salidas laborales que permitan no tener que emigrar; durante décadas el pozo Pumarabule produjo beneficios millonarios a costa de la degradación de nuestro entorno y el esfuerzo y sacrificio de los mineros. ¿A dónde fueron tantos millones? ¿por qué no se reenvierte en Carbayín y en las comarcas mineras para que otro futuro sea posible? Y como siempre la Plataforma de Carbayín, negocia las inversiones necesarias y si no cumplen las instituciones municipales, autonómicas..., de nuevo habrá movilizaciones. En su mano está cumplir con lo prometido y necesario para la comarca; en la nuestra apoyar las justas reivindicaciones vecinales.