LA FUERZA DE LA UNIÓN

Por poco que uno hable con cualquiera, todo joven o no tan joven está concienciado de algo. La defensa del medioambiente, y los animales, los derechos de la mujer, la movilización pacifista,...

Quien más y quien menos está favor de salvar las ballenas, cerrar las ETT’s, fomentar la llingua asturiana o el Esperanto... La conciencia social se manifiesta así de forma individual y también a través de una diversidad de organizaciones e "–ismos". Pero igual que cada uno ve su problemática, se ha potenciado desde el sistema la miopía de no analizar la causa inicial de los mismos y la base de su solución real.

No hay más causa común que el sistema económico y social resultado del capitalismo, podrán maquillarlo de seudodemocracía y libremercado, eufemismos que ocultan el beneficio de la minoria a costa de la mayoría, bajo la justificación de un supuesto y mediático interés general. En este punto la conciencia individual no pasa a colectiva y el mismo/a que está dispuesto/a a luchar por su "-ismo", no ve la necesidad de la lucha común.

Como animales de laboratorio nos movemos por una sociedad donde siguen mandando los de siempre, el capital especulativo y explotador. Así, muchos caen en el error de la lucha parcial, pudiendo arañar algún derecho o norma, pero nunca la solución real ya que la problemática se mantiene: machismo, explotación, contaminación... Sólo queda la opción de superar la miopía sectaria y trabajar en acciones globales.