NI GUERRA NI OCUPACIÓN
¡PAZ!

En el momento de escribir estas líneas, más de cuatro meses después de que Bush dijera que ya se había acabado la guerra en Irak, los soldados yankees muertos pasan de los cien, y son decenas los de otras fuerzas "pacificadoras" como los británicos, mientras que de los miles de civiles iraquíes muertos no tenemos cifras oficiales. Más de 90 militares yankees han muerto en accidentes, 14 se han suicidado y 478 han tenido que ser repatriados por trastornos mentales.

La inseguridad y el pillaje están a la orden del día, por ejemplo salir a la calle hoy en Bagdad sería una auténtica proeza, pues en cualquier momento podría haber un ajuste de cuentas, un robo, o cualquier otro tipo de venganza privada o personal, ya que a los americanos no les importa en absoluto la seguridad de los iraquíes y lo único que han hecho hasta ahora ha sido proteger los pozos de petróleo para que las empresas de los consejeros de Bush tengan suficiente crudo con que comerciar y así, esos vampiros chupasangres tengan suficiente dinero en sus bolsillos.

En estos momentos, el único gilipollas (porque el tío lo es) que no se ha enterado de que la guerra no ha terminado es el presidente de los Estados Unidos, la guerrilla de Irak, compuesta por gente de muy diversas ideologías, no hace más que causar bajas al todopoderoso ejército norteamericano. Si sigue esta situación, vamos a tener guerra para rato, porque la gente de Irak no quiere estar bajo la ocupación del Imperio y están ya más que hartos de las promesas de los capitalistas sobre libertad y democracia (democracia si, pero con la gente que ellos quieran).

A día de hoy, varios españoles han muerto también en Irak. Esto no hubiera pasado si no fuera por el capricho del bigotes, de mandar soldados allá. Si tanto le gusta la guerra, ¿por qué no se va él? Nos haría un favor a todos, desde luego.

Por cierto, siguen sin aparecer las armas de destrucción masiva, y eso que hace unos días estuvieron buscándola expertos yankees, con lo que una de dos, o muy bien escondidas están las jodías, o las mentiras que Bush, Blair y Aznar contaron y que nadie se creyó, siguen siendo más grandes todavía.