El ataque a Irak ha puesto de manifiesto la ruptura entre la sociedad y el gobierno. Frente a la postura mayoritaria (91%) a favor de la paz, el Gobierno Aznar ha defendido los intereses de las multinacionales y el imperio. Esto no es nuevo, el P$OE tras su victoria electoral de 1982 y con el referéndum de la OTAN, hicieron lo mismo que el PePé: traicionar la postura mayoritaria de una sociedad, a la cual aseguran representar. Quedando claro que lo que algun@s gritábamos en las manifestaciones: "lo llaman democracia y no lo es", es lamentablemente cierto. La palabra democracia, es utilizada demagógicamente para justificar un sistema parlamentario que se basa en la no participación real en la toma o referéndum de decisiones. Nos dejan votar cada cuatro años y nos dan derechos (trabajo, educación, vivienda...); que en la realidad se restringen y manipulan.
La gestión del Estado acaba en grandes estructuras oligárquicas (P$OE y PePé), deudoras y dependientes de la banca y las organizaciones internacionales capitalistas (FMI, OTAN,…), las cuales marcan sus políticas (privatizaciones, recortes de derechos, intervenciones militares...). Las campañas se convierten en un juego propagandístico, que no programático, para recabar votos; utilizando brillantes discursos que poco o nada tienen que ver con la gestión real que realizarán (decretazo, guerra, LOU…), puro marketing. Se genera un cierto bipartidismo, Botín (Banco Santander) sabe que seguirá siendo el más influyente, gobierne Aznar o Zapatero.
Hemos elegido estas caras, para simbolizar a tod@s aquell@s, reconocid@s o anónim@s, que lucharon y luchan por la libertad en el Mundo. No se abstuvieron ni cayeron en el engaño de la falsa democracia. Aprendamos de ellos y construyamos nuestro futuro, porque otro mundo es posible. A lo largo de la Historia ha habido múltiples ejemplos de Democracia Participativa, y en la actualidad millones de personas desarrollan sus propios presupuestos y prioridades políticas en países como Brasil.
Frente a nuestra postura de transformar el sistema, surgen listillos que defienden la abstención o el voto en blanco, como panacea revolucionaria. Si menos gente vota o participa, eso no cambiará el sistema ni lo destruirá; bastará con que un % vote al PePé para justificar su victoria electoral y su gobierno (en EEUU no llega a votar ni el 50% de la población real). Resignación ni abstención no son la solución. El objetivo es cambiar el mundo, desde cada pueblo y país, y para ello hay que implicarse participando en su transformación real. Nosotros votaremos a IU el próximo 25 de Mayo, porque ésta es la fuerza política, con sus errores y aciertos, que propugna este cambio, ¿y tú?