La rocambolesca historia de Alas Aluminium parece haber llegado a su fin. Una nueva chapuza a añadir a la larga lista de J.J.Corrales y una nueva demostración de su despotismo ilustrado: “todo para el pueblo pero sin el pueblo”. Primero intentó colarles la empresa en Carbayín y después en Lieres; el porqué, sencillo: el ¿desinteresado? inversor buscaba recibir terrenos de HUNOSA y subvenciones mineras, dándole igual requisitos vecinales o patrimonios industriales.
Sólo a un loco se le ocurriría defender una empresa de aluminios en el centro de una población y ese iluminado se llama Quidiello. Aquel Alcalde de Barrio que hizo una huelga de hambre en el Ayuntamiento de Siero por el futuro de Lieres; pantomima de un Alas Aluminium ya apalabrado, para una vez conmovidos y movilizados los vecinos, vendernos la moto de las maravillas de la industria alumínica. Quidiello sería así mártir y héroe, y Corrales amasaría votos y prebendas. A la demagógica maquinaria propagandística del P$OE sólo le faltó decir que la factoría haría más verdes los prados y más sanos los niños. En cuanto se les preguntaba por los empleos reales para la comarca o el impacto urbanístico y medio ambiental, o sobre los posibles riesgos para la salud; se encogían de hombros y hacían dogma de fe de que seguramente nunca pasaría nada. Y a aquellos que osaron preguntar o dudar, como la Unión Vecinal de Lieres, se les acusó de traidores al pueblo y al progreso; quedando claro el papel de Quidiello & Corrales, que incumpliendo sus funciones de representantes del pueblo, se erigieron en tramitadores de una empresa privada por encima de los intereses vecinales.
Pero como en Siero no hay dos sin tres, el PePe local se sumó al caos y con su habitual demagogia y olvido de su prepotencia con el movimiento vecinal cuando gobernaron, más sus lazos históricos con el capital, se convirtieron en defensores de los vecinos y el ecologismo radical; quedado clara la capacidad del PePe para defender lo que sea con tal de ir en contra de Corrales y el Tripartito, y de paso rebañar algún voto. Y por último, cual espontáneos, Marina el aún de Conceyu va de imparcial proponiendo referéndum para implantar en Lieres lo que no querría en Lugones; sin olvidar la aparición de uno de los múltiples partidos autodenominados verdes, los cuales comenzaron a defender el medio ambiente en Siero a unos meses de las elecciones: ¿mejor tarde que nunca? u ¿oportunismo electoralista?
