PUMARABULE EN żLUCHA?

Doce días de encierro en el interior del pozo, jornadas de entrega y sacrificio de siete mineros, que con su postura han demostrado que la protesta es aún posible. La defensa del Pozo Pumarabule choca contra la historia anunciada y ya firmada del cierre de HUNOSA. La mala gestión, la corrupción, la competencia internacional y la falta de interés real por su mantenimiento, producirán el cierre de Pumarabule y del resto a medio plazo. Podrá gustar o no, pero hoy por hoy, el SO-MAFIA es mayoritario con el apoyo de los trabajadores, para con el aval de las asambleas, asumir acuerdo tras acuerdo hasta el cierre final = pan para hoy y hambre para mañana.

Algunos han querido ver el encierro como la última lucha minera, quizás con el afán de colgarse alguna medalla sindical o expiar la mala conciencia de un pasado menos beligerante. Otros han intentado utilizar el encierro para su beneficio, pensando más en captar a sinceros movilizados y sacar tajada mediática. Mal futuro de esta seudoizquierda que moviliza para la derrota, sin convicción, a gusto de ser minoritaria y marcar estética ultrarrevolucionaria.

El encierro también ha servido para recordar a algunos (y en especial en el pozo) que parecían haberse olvidado, que el Pozo Pumarabule y Carbayín están unidos por la historia (y esperemos que no en su futuro). Porque Carbayín, a pesar del cierre del pozo, tiene futuro porque es un pueblo que ha demostrado su capacidad de lucha y organización, para defender su derecho a un futuro digno. Esperemos que esta lucha haya servido para sumar efectivos y fuerzas a las próximas y continuas luchas, del día a día, por el futuro de Carbayín.