Una vez más, un órgano municipal de Siero ha demostrado su falta de pluralismo, prohibiendo la exposición de 5 años de ¡Ay, Carmela! (boletines, propaganda, materiales...), que habíamos solicitado al Patronato de Cultura. Parece que las Casas de la Cultura de Siero no tienen espacio para este trocito de la historia del concejo que es el ¡Ay, Carmela! ni para sus contenidos juveniles, reivindicativos, solidarios, culturales... Con su prohibición nos han dejado claro que lo estamos haciendo bien, que nuestras sátiras y artículos queman la falsa conciencia de los protagonistas de la política local.
Con exposición o sin ella seguiremos adelante, denunciando injusticias y fomentando conciencia; pese a quien le pese.
En Noreña, Quirós no podía ser menos y ha decidido que no le gusta el ¡Ay, Carmela! (¡vaya novedad!), y que “ni un duro de subvención” para la juve. Queda clara la idea de democracia institucional de Quirós: apoyar a aquellos que le apoyan y le votan. Una vez más la Noreña rancia anticomunista ha impuesto su autoritarismo asociativo, cultural y político.