Una vez más vamos a ser sometid@s a otra reforma educativa realizada autoritariamente, sin debate social y sin negociar con los principales interesados: l@s estudiantes. Pilar del Caudillo, perdón, del Castillo, no contenta con la imposición, desde su maoyía "absolutista", de la Ley Orgánica de Universidades, vuelve a la carga con un proyecto de Ley de Calidad para los ciclos de Infantil, Primaria y Secundaria.
Después de anunciar a bombo y platillo la supresión de la abominable prueba de selectividad, con el beneplácito de todos l@s jóvenes de nuestro estado, nos ha mostrado el as que tenía escondido en la manga y que se guardó hasta el último momento para ganar una partida de manera muy poco honrada. El fin de todas estas artimañas es la segregación muy temprana de l@s alumn@s, que culmine el el acceso de solo un@s poc@s "elegid@s" a la enseñanza universitaria.
Se sigue utilizando el complejo de nuestro subdesarrollo ante Europa para hacernos colar una nueva ley que poco tiene que ver con la educación del resto de países europeos. En primer lugar para mejorar la calidad de la educación, como pretendidamente se intenta, hace falta una mayor inversión en este terreno. El que quiere peces tiene que mojarse el culo y si la ministra quiere que mejoremos nuestra formación que no se limite a aumentar el número de exámenes, sino que ponga más dinero para desmasificar las aulas, hacerse con materiales más innovadores, aumentar el número y la formación del profesorado y mejorar el estado general de los centros educativos.
Sin embargo las propuestas se limitan a la elección de directores a dedo por parte de la adminstración (¿quizá pronto también l@s profesores?) y seguir subvencionando a centros privados que predican ideas anti derechos humanos (véase la opinión del Opus ante la homosexualidad) en lugar de mejorar los centros públicos. Por cierto, en ellos, debes decidir con solo catorce años (en realidad tus padres y tus profesores lo harán por ti) qué futuro profesional quieres. ¡Cuidado cuando con cinco años te preguntan qué quieres ser de mayor, porque un día de estos te toman en serio y te encasillan ya en un itinerario! ¿cuál será el de los astronautas…?
Además de todo esto, el plato fuerte ha sido la recuperación de la prueba generalísima de bachillerato, más comunmente conocida como "reválida", de la que aún no se conocen muchos detalles pero los datos que ya tenemos nos echan a temblar: sin ella no tendremos el título de bachiller (=no seremos nadie) y no solo tendrá una parte escrita sino también una oral, que debemos superar como mucho en cuatro intentonas. La nota media entre el bachillerato y esta prueba no nos garantiza un acceso igualitario a cualquier universidad puesto que estas podrán tener sus propias pruebas de acceso. Imagínate que no te admiten a la primera y te tienes que ir a otra y vete sumando exámenes hasta que te lleguen los dedos de la mano…
Estamos hart@s de ser ratones de laboratorio sobre los que los gobiernos neoliberales experimentan sin ton ni son. Sabemos que l@s niñ@s es el mayor instrumento que tiene este gobierno para perpetuar sus valores retrógados y, con su manipulación y una educación que no forme a personas con capacidad de crítica, nos espera un futuro con una sociedad cada vez más clasista y estratificada. Ante esto no puedes quedarte de brazos cruzados y darles la razón, ¡lucha por tu derecho a una buena educación que permita que tengas una vida digna y que no seas un/a pelele al que pueden manipular!
Es tu derecho y también tu obligación.