GUERRA Y FALSEDAD

La bíblica (judeo-cristiana e islámica) Ley del Talión ha seguido su curso y con ella la sinrazón del ojo por ojo, diente por diente… El gobierno de los Estados Unidos necesitaba una disculpa y Bin Laden se la dio. Dos caras de una misma moneda, la del imperialismo: de un lado el capitalismo dominador económico mundial, y por otro su mutación extremista islámica, habitual colaborador (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait…) de EEUU.

El terrorismo ha sido y es la disculpa para una nueva carrera armamentística que supla el armamento utilizado y que se desarrollen proyectos faraónicos (escudo antimisiles USA…), que no mejorarán la seguridad mundial, sino que incrementarán la fuerza de unos sobre los otros. Los beneficios económicos de las grandes empresas armamentísticas aumentarán junto a su producción y poder político; junto a los especuladores financieros como Bin Laden (en su faceta de multimillonario).

Los atentados del 11 de septiembre sirven de justificación patriótica para decenas de miles de despidos por todo el mundo, cara al aumento de los beneficios empresariales. Las víctimas obreras de las Torres Gemelas justificarán el aumento de las colas obreras del paro.

Los poderes mundiales (ONU, UE…) callarán y mirarán para otro lado ante las miles de víctimas colaterales inocentes, que han servido de diana para probar el % de error de las bombas ultramodernas, eufemísticamente llamadas inteligentes, y tradicionalmente asesinas. El gobierno español de Aznar con el apoyo de Zapatero, colaborará en la guerra y destrucción; y como el resto, mandará migajas humanitarias para ayudar a l@s que primero bombardeamos, y a reconstruir lo que destruimos.

El integrista Bin Laden, partidario de la dictadura de la intolerancia y contrario a la libertad de los pueblos árabes, sirve de disculpa a Bush y sus aliados para recortar los derechos legales existentes del supuesto primer mundo democrático. Bush y Osama consiguen así el mismo objetivo: el recorte de las libertades en favor de poderes personalistas.

La CIA, la mayor organización terrorista mundial, responsable de dictaduras, guerras, genocidios… (así como de la formación del propio Bin Laden), aumentará su poder y justificará crímenes y castigos con su gendarme, la OTAN. Terrorismo integrista, terrorismo imperialista, se enfrentan por el poder mundial, pero en realidad ambos comparten objetivo: la destrucción de cualquiera que luche por la libertad y la justicia. Más pronto que tarde los viejos amigos y ahora enemigos (Bush y el integrismo) unirán sus fuerzas una vez destruido el chivo expiatorio (Bin Laden). Pero para entonces, en nombre de la "Libertad duradera" habrá menos libertad y más víctimas inocentes.