Aunque parezca paradógico los jóvenes comunistas cumplimos 80 años. Esto quiere decir que nuestra organización lleva mucho tiempo luchando gracias a millones de jóvenes que día tras día han visto en nuestras ideas un proyecto no solo posible sino también necesario para cambiar las bases de una sociedad diseñada para la opresión de unos pocos sobre unos muchos, de explotadores sobre explotados, de injusticia social y capitalismo salvaje.
Es muy difícil resumir 80 años de historia en pocas líneas pero aún así intentaremos explicar de dónde venimos para poder determinar el quiénes somos y el adónde vamos. Debemos retroceder hasta un año después de la constitución del PCE, cuando nace en noviembre de 1921 la UJCE (Unión de Juventudes Comunistas de España), fruto de la fusión de las Juventudes Comunistas del PCE y de las Juventudes Socialistas de España. Durante la II República crecemos en militancia y muchos jóvenes pacifistas, socialistas, republicanos, ... se unen a nuestra lucha antifascista hasta que tras las elecciones de febrero del 36 nos conformamos como Juventudes Socialistas Unificadas, organización para la defensa diaria de los intereses de la juventud trabajadora y ocupando su puesto en primera línea de combate contra el fascismo.
A partir de ahí todos/as sabemos los estragos que causó la guerra y la posterior dictadura del caudillo que, en nuestro caso, supuso persecución, encarcelamiento y ejecución de muchos/as compañeros/as. Pero los jóvenes comunistas nunca se rinden y de las ascuas volverá a resurgir en los años 60 la llama de la UJCE que permanecerá encendida con fuerza hasta hoy. En los 80, de la lucha antiimperialista contra la OTAN surgirá Izquierda Unida, organización político-social de la que formamos parte junto con el PCE, Izquierda Republicana..., entre otros. Dentro de este proyecto común desarrollamos nuestro trabajo reconstruyendo un movimiento juvenil sobre el eje de la identidad de la clase trabajadora.
A pesar de todo, nuestra organización ha cambiado poco en lo sustancial. Seguimos reafirmandonos ideológicamente en el marxismo-leninismo y en centralismo-democrático como práctica política. Estas son para nosotros/as ideas jóvenes en tanto que se hacen necesarias para dar respuesta a los ataques de la derecha neoliberal. Ante la represión manifiesta a la juventud anticapitalista, pacifista, okupa, antimilitarista, feminista, antirracista, ecologista y un largo etcétera creemos que debemos ofrecer una respuesta global, consensuada en el debate, que se muestre firme y seriemente como una verdadera alternativa política y social. Nuestro enemigo es fuerte pero no invencible y de nuestra unidad y determinación surgirá el instrumento transformador que haga triunfar nuestro proyecto comunista.