Esta sigue siendo una sociedad que se avergüenza de sus tradiciones, de su pasado, y que sigue dejándose llevar por las modas que nos imponen. Desde la ropa que vestimos, pasando por lo que comemos hasta las maneras de disfrutar de nuestro tiempo libre. Hoy en día es más difícil evitar el modelo consumista que nos meten por los ojos. Y ahora han llegado los centros comerciales, el máximo exponente del modelo consumista yanki.
Es importante que seamos conscientes de las influencias negativas que todo esto conlleva, la superficialidad, el aumento de las diferencias entre ricos y pobres, con el consecuente menosprecio de estos últimos por parte del resto. Nadie necesita gastarse mil duros en ParqueAstur, Parque Principado… para pasar una tarde diversión.
No es que no sea divertido jugar a los bolos, pero lo más curioso es que en Asturias este juego tiene una larga tradición, y no se ha puesto de moda entre mucha gente hasta que nos vino enlatado y con marcadores digitales. Ironía o no, el caso es que tenemos una tendencia a dejarnos llevar, y nos preguntamos ¿hasta dónde?