¡STOP REPRESIÓN!

Una vez más ha quedado demostrado que por mucho que el sistema y sus secuaces se esfuercen en perseguir y criminalizar a la juventud combativa sigue habiendo una posibilidad, la de la lucha unitaria contra la represión. Vitor Xosé fue la cabeza de turco elegida por la policía, mediante su violenta detención y la acusación de desórdenes públicos y daños por la que le pedían cuatro años de carcel.

La unidad y la solidaridad desarrolladas crearon un ámbito de reivindicación cara a desenmascarar la acusación policial. El pasado 31 de mayo, se produjo el juicio y tras él la absolución. Fue tal la sarta de mentiras presentadas y declaradas por la policía, que hasta la jueza en sus sentencia criticó y ridiculizó las pruebas presentadas, las cuales pretendían convertir a Vitor en agresor y a los trabajadores de Naval Xixón en terroristas. Por una vez, la "justicia" se ha puesto de lado de la libertad y la verdad. El fiscal, lógicamente insatisfecho, ha recurrido la sentencia.

Hemos querido destacar aquí, entrecomilladas, algunas citas textuales del contenido de la sentencia judicial. La jueza define como "tremendas y sin sentido" las "contradicciones" de los agentes.

No existe delito de desorden público, dado que en el lugar de los enfrentamientos entre Policía y trabajadores, "estaban los que querían estar, ya que la policía conocía con antelación las movilizaciones, que eran anunciadas a través de los medios de comunicación, y por tanto, no había ciudadanos que pasaran por el lugar".

Considera que si fuese un caso de desorden público, habría una intención de "atentar contra la paz pública", y en lo que se refiere a las protestas del Naval, "se trataba de una reivindicación laboral de sobra conocida por los ciudadanos de Gijón".

La jueza añade que le ha llamado "poderosamente" la atención que en las pruebas periciales presentadas por el fiscal se presenten los artefactos usados por los trabajadores de Naval como similares a los empleados en la kale borroka. En la sentencia se dice que con estas comparaciones, el fiscal "intenta dar una perspectiva de gravedad inusual en los hechos enjuiciados o insinuar una relación entre los que actúan en el País Vasco en el terrorismo denominado de menor intensidad y los trabajadores de Naval".

En cuanto a los fotografías aportadas por la defensa, la jueza realiza una reflexión en la que asegura que si tal como declararon los policías, Vitor era el más arriesgado cuando había cargas policiales, habiendo más de cien trabajadores de Naval, "detuvieron entonces al más tonto porque en lugar de correr hacia el astillero amparándose en la protección de sus compañeros que estaban encima del muro lanzando explosivos contra la policía, se echó literalmente en sus brazos, lo que no concuerda con su agresividad sin límites ni su virulencia extrema".