MALOS TRATOS: Hace unas semanas oímos hablar de Noreña en la televisión y no porque la mentara ni Constatino Romero ni Arturo Fernández, ni siquiera por la visita de las amas de casa al programa de la Quintana, ¡no! La cosa es mucho más vergonzosa y hemos visto a este pueblo ser uno de los protagonistas de los programas morbosos de sucesos que nada tienen que envidiar a aquel periódico llamado "El Caso". La tragedia que se vivió en la villa fue vista desde la óptica del escándalo, del cotilleo y del qué dirán, pero nadie se ha preocupado de hacer una reflexión humana de tal suceso y plantear medidas preventivas para que esto no ocurra.

Los jóvenes comunistas propusimos hace ya tres años al Alcalde que se instalara en Noreña una casa de primera acogida para mujeres maltratadas, o en su defecto que se coordinase con el Ayuntamiento de Siero, además de otra serie de medidas contra los malos tratos. Lo único que se le ocurrió a Aurelio es que no sabía para qué hacía falta eso porque a él no había ido a quejársele ninguna mujer de que la pegara su marido. Desde luego, Aurelio desconoce que ante una situación similar, lo que debe hacer una mujer es denunciarlo en comisaría y no ir como una pobre vasalla a su rey a pedirle justicia.

Parece que lo único importante de toda la historia ha sido determinar que el individuo agresor "No-era-de-Noreña-de-toda-la-vida", parece ser que tampoco de Pañeda, y una vez aclarado esto, aquí paz y después gloria. Eran corrientes también las justificaciones del tipo de "la culpa era de la suegra". Todos hemos tenido en nuestras bocas el cotilleo del año y nadie se vuelve a preocupar más del tema. Aunque sabemos de un vecino que cuando llega borracho no se oyen más que golpes y gritos pero ¡qué más da!, "son cosas de pareja"… Eso sí, yo seré el primero que diga ante las cámaras "él era un buen hombre, pero cuando bebía…". Estamos cansados de ver estas escenas en televisión, y nos hemos inmunizado hasta el punto de que pasa delante de nuestras narices y nadie hace nada. ¿Cuántas mujeres tienen que morir o ser brutalmente agredidas para que nos demos cuenta de que este es un problema de todos y hagamos algo por solucionarlo?