...Valencia, Gotemburgo, Barcelona, Salzburgo, Génova...

El movimiento antiglobalización continua organizando respuestas en cada fecha y lugar. Las movilizaciones que en un principio surgieron como algo excepcional se consolidan como alternativa de lucha a un sistema que por primera vez en muchos años vuelve a oir la protesta de los excluidos, a sentir temor ante el movimiento de los explotados, dentro del aparentemente domesticado mundo occidental.

Las principales citas de los últimos meses comenzaron en Valencia a finales de mayo. El Banco Mundial "para el desarrollo" reunió a 1.000 delegados para planificar la mejor explotación de Africa para mayor beneficio del capitalismo. Desde la Plataforma contra la Globalización Económica organizamos acciones de resistencia y concienciación que tuvieron su colofón en una cadena humana de asedio a la conferencia, bajo el acoso policial.

En junio, la cita fue en la "cívica" Gotemburgo. Desde la organización desarrollamos pacíficamente acciones a lo que la policía sueca contestó con un incremento del acoso y violencia policial (registros, controles, detenciones, cargas…). La respuesta defensiva de los manifestantes se tornó en ofensiva de adoquines sobre la policía, a lo cual esta contestó con el uso de armas de fuego, acabando con tres manifestantes heridos de bala.

A finales de junio llegó la contracumbre en Barcelona, mantenida frente a la temerosa suspensión de la cumbre del Banco Mundial. 50.000 personas y más de 300 organizaciones tomamos pacíficamente el centro de Barcelona con nuestras consignas. Era demasiado bonito para una policía interesada en la criminalización del movimiento antiglobalización y en demostrar su capacidad represiva a sus amos gobernantes. Provocaciones, destrozos, infiltrados, fueron la táctica policial y su consecuencia las violentas cargas sobre los pacíficos manifestantes, con decenas de heridos.

Julio ha comenzado en una Salzburgo bunkerizada por la policía austriaca. Aun así los manifestantes hemos conseguido desarrollar protestas en la ciudad contra el Foro Económico Europeo.

La última cita fue la cumbre del G-8 en Génova, convertida la ciudad en un fortín por obra y gracia de Berlu$coni para impresionar al gran jefe Bush, y previa limitación de las libertades "democráticas" europeas. El despliegue policial (20.000 efectivos) sólo sirvió para aumentar la represión y con ella la respuesta colectiva de los manifestantes, mayoritariamente pacíficos pero no pasivos ante las cargas y contundencia policial. Helicópteros, tanquetas, ejército y carabinieri no fueron a Génova a proteger una supuesta paz social, sino que fueron a atacar, a provocar una reacción violenta, una espiral en la cual las palizas y los malos tratos de la policía llegaron a su apogeo con el asesinato del camarada Carlo Giuliani; su crimen fue el de responder con la misma moneda a la violencia policial. Ahora desde el gobierno-mafia de Berlu$coni se buscan disculpas, se inventan historias de un pobrecito carabinieri nervioso y angustiado, que ni se acuerda de lo que hizo, pero que no dudo en pegarle un certero tiro en la cabeza a Carlo.

Nada volverá a ser lo mismo, este asesinato no es más que la punta del iceberg de un mundo donde 500 millones viven mientras 5.000 millones sobreviven: no habrá paz sin justicia, no habrá futuro sin libertad, no habrá democracia sin igualdad. El saldo de Génova es 1 muerto, cientos de heridos, una centena de detenidos… y el resultado es el convencimiento de que en la próxima cita seremos más activistas (200.000 personas y 800 organizaciones en Génova) y una mayor capacidad de respuesta y organización frente a los ataques del sistema capitalista. Hasta la victoria siempre.