"ME LLAMAN EL DESAPARECIDO". Es la cinta que llevan puesta en el radiocassette del nuevo vehículo del parque móvil de Noreña. Probablemente no lo hayas visto pero hayas oído hablar de él. Si no lo has visto, no es que seas un gran despistado, es que lo esconden. El primer día hizo una flamante aparición en escena: "Jeep Cherokee Sport Electrico", verde metalizado, con todos los extras y laterales rotulados "Ayuntamiento de Noreña", con el escudo en rosa fosforito. Al volante, el jefe de obras, con una sonrisa de oreja a oreja, equipado con pantalón de pinza y camisa de los domingos. Las instrucciones de Aurelio parece ser que eran: "Tú dedícate a dar vueltas y que la gente lo vea". Así era; parecía que en lugar de un jeep habíamos comprado cinco. Cada diez minutos aparecía aparcado en un lugar diferente.

Pero parece que la nueva adquisición no produjo en los vecinos el efecto que buscaba la Alcaldía ("Cuanto sabe Aurelio", "vaya coche más fardón nos hemos comprado", "es una buenísima inversión"), sino todo lo contrario. Pasó a ser la chufla del verano; cada vez que alguien lo veía pasar, se inventaba un chiste nuevo: "Tenían que haber comprado un Galloper, a ver si venía Georgie Dann para el Ecce-Homo". En cuanto notaron que la gente señalaba con el dedo al paso del Cherokee, desapareció de la escena, y siguen utilizando el Land-Rover de toda la vida (que decían que estaba para el desguace, pero parece que todavía aguantará una temporadita).

A nosotros también nos pilló por sorpresa, y lo primero que hicimos fue informarnos, preguntar de dónde había salido. "En los últimos presupuestos estaba, y no se quejó nadie". Claro, porque lo que aparecía en el presupuesto era "Adquisición vehículo de obras. 4.400.000 pesetas". Por vehículo de obras todo el mundo entendía que iba a ser un dumper, una furgoneta, o un land-rover, no un monovolumen 4x4 cuya utilidad más clásica es llevar a los niños al campo.

"Es todo legal". Eso nadie lo discute. Se escogió el vehículo en cuestión en una comisión formada por el Alcalde, Marino, el Secretario, el Interventor y nadie más, ni siquiera el Concejal de Obras. Las otras dos ofertas (el Opel Frontera y el Nissan Terrano) se pidieron por correo sin dar publicidad, y de esta comisión tan "plural" no se comentó nada ni antes ni después. Todo legal, pero sólo faltó hacerla a las dos de la mañana para asegurarse de que nadie se enterase.

El debate en la calle gira en torno al uso que se va a dar al coche. Si el conductor habitual, el primer día ya cambió el mono de obra por la chaqueta de vestir… es casi seguro que no se atrevan a meter sacos de cemento en un maletero tapizado. De hecho la primera preocupación no era cómo cargar las herramientas, sino cómo funcionaba el aire acondicionado.

Además, ¿para qué quiere un 4x4 un Ayuntamiento que presume de tener asfaltadas hasta las calles sin vecinos? A lo mejor el Alcaldísimo piensa reconocer que eso es mentira, que es un tópico montado con el paso de los años. Nuestro tema estrella no es el asfalto y las aceras, pero hay casos sangrantes, como el acceso a las viviendas sociales de Fuentespino o los vecinos de la calle El Sol; no les venía mal el Cherokee como minibús para bajar al centro sin peligro.

En la calle se está barajando la siguiente opción: el todoterreno servirá para poder aparcar subido en la acera donde te de la gana. Es la única forma de poder dejar el coche delante del chigre sin destrozar los bajos contra el patentado "bordillo Noreña", tres veces más alto que los de las aceras de cualquier ciudad normal.

Estos artículos están subvencionados por el Ilmo. Ayuntamiento de Noreña.