Las razones y objetivos de la reivindicación
siguen siendo las mismas: deuda histórica, abandono municipal, falta de
inversiones en infraestructuras y planes para el desarrollo de un futuro
digno, social y económico para la zona. Lo que ha cambiado ha sido alguno de
los papeles de los protagonistas:
El Pepé, responsable de la pérdida de los fondos mineros y de prácticas antidemocráticas durante su mandato, ahora se ha pasado al bando movilizador por arte de la demagogia electoralista, del "a ver si pesco algo". El Tripartito (P$OE, IU, y el de las dietas) pasaron del apoyo total, incluso animando y potenciando las anteriores movilizaciones al "puedo prometer y prometo", y una vez en el gobierno al "si te he visto no me acuerdo" (=promesas, maquillaje, más promesas y "si te portas bien..."). Y por último una minoría vecinal ligada al soMA-FIA, que ponen su carnet de partido por encima de ideologías e intereses vecinales, a la espera de algunas migajas.
Los intentos desmovilizadores han ido desde el chantaje a la amenaza. La desinformación desde la alcaldía ha sido continua, buscando el enfrentamiento entre asociaciones, parroquias... e intentando tapar los incumplimientos con fotos: marquesinas de diseño, inauguraciones... Pero como las reivindicaciones son reales y justas, y los problemas siguen sin visos de solución, la mayoría de vecin@s y tod@s aquell@s que creemos en la lucha por la dignidad de un pueblo nos reunimos, movilizamos, luchamos y negociamos, hasta conseguir lo que es justo y necesario.