MUCHA, MUCHA POLICÍA

Que el absentismo escolar es un grave problema nadie lo duda, pero esto no es excusa para tomar la solución más radical, acudir a la policía para que lo controle. Si lo que se busca es la educación de l@s jóvenes/as se debería, según la lógica, aplicar medidas que partan de la pedagogía y no de la represión. Creemos que nadie se ha parado a pensar en la situación tan humillante en la que se pone al menor y a su familia. El centro debería ser el único responsable de controlar la asistencia de sus alumn@s y cuando se produzca una situación de riesgo, que actúen, ya sea servicios sociales o quien corresponda, siempre teniendo como objetivo prioritario la educación del menor y su bienestar.

El caso es que toda esta disertación que hacemos parece no tener ningún sentido porque los directores de los centros del concejo han declarado en prensa que no tienen ningún problema de absentismo significativo. Por otro lado, Corralocho afirma que la Policía Local ha sido la única artífice de esta iniciativa pero que a él, personalmente, le parece bien. Y tras todo esto embrollo el director general de educación sólo considera esta medida necesaria para "casos puntuales". Lo que resulta aún más aterrador es que el director de un centro ha declarado que si se le solicita un listado de alumn@s conflictiv@s reunirá al consejo escolar para decidir si se le facilita a la policía o no. "¡Vamos a poner a l@s chavales/as en busca y captura por pirar clase!", como si de terroristas se tratase.

No estamos a favor de esta medida, porque nadie se preocupa de indagar en las causas del absentismo. Es más fácil llevar a un/a chaval/a de las orejas para clase que hacer un estudio serio de porqué ese/a chic@ no va a clase. Las causas son múltiples y variadas, pero la policía esto nunca lo va a tener en cuenta, y es que parece que lo de "la letra con sangre entra" está más vigente que nunca.