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Seattle, Washington, Praga... Contra la globalización... |
ACC | ÓN |
A estas alturas ya habrás tenido noticias de las movilizaciones que contra las políticas del FMI (Fondo Monetario Internacional) y el BM (Banco Mundial) tuvieron lugar en Praga del 21 al 28 de septiembre. Quizás lo has visto por la tele, y te parecía que molaba, miles de jóvenes atacando McDonalds, no replegándose ante los maderos, incluso metiéndoles caña. Pero aparte de esta imagen folklórica, y lejos de las explicaciones de los mass media de "jóvenes violentos sin otra cosa mejor hacer" se encuentra la realidad del Movimiento de Resistencia Global (MRG) contra la globalización. Pero...
¿Qué es la globalización?
Tras la II Guerra Mundial el capitalismo internacional necesita
reestructurar y ampliar su sistema productivo y financiero. Estados Unidos,
hegemónicos triunfadores, promueven y ejecutan la construcción del BM y el
FMI. En la reunión de Bretton Woods de 1944 también se crea el GATT
(Organización del Libre Comercio). El BM se dedicaría a financiar los
grandes proyectos de infraestructuras (carreteras, embalses, centrales
eléctricas...) que el gran capital necesita para su beneficio. Tras la
reconstrucción de la Europa de la posguerra, centra su actuación en los
países periféricos. Estos proyectos permiten al sur su inclusión en el
comercio internacional con la única función de proveedor de materias primas
y mano de obra barata.
El FMI fue creado para mantener estables los tipos de cambio para facilitar el crecimiento del comercio internacional, para supervisar la paridad entre las monedas y ayudar a los países miembros endeudados con el exterior a través de la concesión de créditos. El GATT, embrión de la actual OMC (Organización Mundial del Comercio), establecería las nuevas normas del comercio mundial, obligando a abrir progresivamente los mercados locales a los intereses económicos globales, de modo que las transnacionales pudieran penetrar libremente en todos los países.
Lo que han conseguido el BM, el FMI y la OMC es abrir las economías periféricas a los capitales transnacionales, eliminar regulaciones (tanto laborales como medioambientales) y establecer bases industriales con bajos costes de producción para que las transnacionales compitan con ventajas. Los países más ricos presionan a los gobiernos para que defiendan sus propuestas y políticas, y las apliquen, bajo la amenaza de retirar ayudas, subvenciones...

La importancia de la resistencia
La actuación de estas instituciones, junto con otros grupos económicos
importantes, ha supuesto la extensión de la pobrez y la desigualdad entre
ricos y pobres, hasta el punto que señala el informe de 1997 de la ONU
cuando afirma que más de la mitad de la población del planeta pasa hambre.
Las grandes empresas y gobiernos para conseguir beneficios utilizan leyes de
mercado para rebajar los salarios y precarizar el empleo, hasta el punto que
millones de personas se ven obligadas a emigrar buscando una ficticia
calidad de vida, y siendo víctimas de una esclavitud tolerada, así como del
racismo. Basta ver los cientos de africanos que cruzan el estrecho a diario
jugándose la vida para llegar a Europa.
En el estado español se cifra en unos 8 millones el número de pobres, y en el mercado laboral las condiciones de explotación y la precariedad son salvajes, traídas de la mano de los traficantes de trabajadores (ETTs). Un dato: entre febrero del 98 y febrero del 99 se registraron en el INEM casi un millón de contratos, de los cuales el 91% fueron temporales. Entre 1995 y 1999 se ha pasado de 1,1 a 1,6 millones de accidentados en el trabajo. Como dice el Llamamiento Europeo a la Acción: "El sistema capitalista es el responsable de los desastres sociales y medioambientales de hoy. Por esto, es necesario organizar protestas que paren al FMI y al BM. Un movimiento con estas características sólo se puede crear con la acción directa masiva, desobediencia civil y practicando la democracia directa y popular. La resistencia ha de ser tan global como el capital, pero mucho más creativa". "No creemos que podamos oponernos a este desarrollo ejerciendo presiones sobre instituciones como el FMI o el BM. Más bien confiamos en un movimiento construido a nivel popular, promoviendo la unidad de las muchas y diversas luchas cotidianas contra las consecuencias del sistema capitalista global, incluyendo sindicatos, parados, los pequeños campesinos y los sin tierra, iniciativas ecológicas, inmigrantes, organizaciones políticas radicales y democráticas, etc. Encontrar una alternativa al actual modelo social es la necesidad más urgente. La llamada democracia de la «negociación» y el «diálogo crítico con la sociedad civil» ofrecida por el FMI y el BM no representa una democracia verdadera".
Del estado español viajaron a Praga unos 500 "resistentes", de los cuales medio centenar eran camaradas de la UJCE, que participaron activamente en las luchas, así como de las actividades preparadas por el MRG Praga 2000. Así como se desarrollaron acciones el día 26 en diversas ciudades del estado: Barcelona, Madrid, Valencia, Bilbo... La próxima cita se prevé en diciembre en París. Mantente alerta.Ante su globalización, globalicemos la resistencia.
Para más información: www.nodo50.org/praga00