A VUELTAS CON LA GA$OLINA

Ha sido el gran tema de los últimos meses: semana tras semana el petróleo ha ido subiendo y con ello el "España va bien" económicamente se ha ido al garete. Y mientras los precios se disparaban (frente a los salarios estancados) se inició la búsqueda del culpable. Al principio todos nos pusimos de acuerdo y culpamos a las multinacionales del sector (cuando el petróleo sube, ellas aumentan rápidamente los precios, pero cuando baja sólo los reducen un poco y sin prisas). Como debió parecer poco ingenioso culpar a los que se llevan los multimillonarios beneficios en favor de sus empresas privadas, se desarrollaron otras opciones.

Para las multinacionales y gobiernos, la culpa pasó a los países productores, por fijar precios y producción a su conveniencia. El mismo Occidente que fija los precios irrisorios de la mayoría de materias primas (azúcar, café...) de los países productores, a costa del hambre y la miseria de la mayoría de la población mundial; ese mismo Occidente critica a aquellos como Venezuela o Libia que quieren usar el petróleo en favor del desarrollo económico y social de sus pueblos; lógicamente no critican tanto a países como Arabia Saudía donde los beneficios irán a parar a una élite feudal que los gastará en comprar armas y productos de lujo a Occidente; y por supuesto ni se plantean permitir la libre venta de petróleo iraquí para aumentar la producción mundial y poner fin a los sufrimientos de un pueblo castigado con un embargo genocida.

El tema continúa, y comienzan las movilizaciones, agricultores, pescadores, camioneros... perdón pequeños-medianos-grandes propietarios-empresarios junto a sus obreros (unos serán los grandes beneficiados de las demandas planteadas mientras los trabajadores mantendrán sus puestos y sus menguados derechos y salarios). Y se van marcando objetivos y se van olvidando las propuestas de control de precios y beneficios así como la falsa liberalización del sector y las tretas monopolistas empresariales, en favor de la reducción de impuestos y el aumento de ayudas y subsidios a los afectados. Es especialmente llamativo ver a tanta gente movilizada contra un gobierno al que hace cuatro días votaron mayoritariamente (la mayoría de los que ahora se quejan no se lo pensó tanto en el momento de meter la papeleta y votaron a un gobierno de derechas, de cuya incompetencia, políticas y represión ahora se quejan). Y el mundo se vuelve del revés, casi todos se ponen de acuerdo, hasta el P$OE, en que hay que bajar los impuestos; lógicamente esto significaría una reducción en la capacidad de inversión del Estado (sanidad, educación, infraestructuras...) y no tocaría los multimillonarios beneficios empresariales.

La solución pepera pasa por esperar a que la gente se queje (para qué intentar solucionar el problema desde su inicio) y después negociar y aprobar subsidios y ayudas (pan para hoy y hambre para mañana). Mientras sigamos dentro de un sistema económico capitalista, mientras dependamos de energías contaminantes (una de las opciones valoradas por las altas instancias es el mantenimiento de la energía nuclear), mientras el sistema ferroviario siga discriminado (ejemplo: variante de Pajares) frente al sistema gasolina+vehículo= beneficios multinacionales (petroleras y automovilísticas); mientras todo esto ocurra, la mayoría de la sociedad seguiremos siendo marionetas a merced de los resfriados del sistema capitalista.