El pasado mes de Enero en Asturias se pasó del "fun, fun, fun" del 25 de
Diciembre al "bum, bum, bum" de las reivindicaciones mineras.
El año empezó con unas negociaciones en la minería, que aparte de
vergonzosas, dejan a nuestra región muy lejos de abandonar el primer puesto
en cuanto a paro se refiere.
El Gobierno intentó paliar el grave problema del cierre inminente de los
pozos mineros con una, en apariencia, suculenta oferta: prejubilaciones de
400.000 pesetas. Pero los mineros, al igual que la sociedad asturiana,
sabemos que eso es pan para hoy y hambre para mañana. Por eso, los mineros
no han dudado en salir a la calle, a pedir soluciones de futuro y no
soluciones que aparcan el problema unos pocos años.
Hoy en día los 85.000 parados junto a los futuros parados, los
estudiantes, comprendemos la necesidad de una reindustrialización de
Asturias, por eso nos hemos tirado a la calle para apoyar a los mineros en
lucha, porque éste no es problema exclusivo de los mineros; es también un
problema de los futuros emigrantes asturianos, que tendremos que ir a buscar
trabajo a regiones a priori menos ricas en recursos que la nuestra.
El Gobierno español, cuyos tres principales miembros parecen estar
vinculados con Asturias (Aznar veraneaba de pequeño, Rato tiene sus empresas
y Cascos ¿es asturiano?), no tienen reparos a la hora de dejar tirada a una
región que siempre ha sido una "mina de oro" para las arcas del Estado, y no
sólo eso: han autorizado a sus Defensores de la Ley y el Orden a que
"disuadan amablemente" a los mineros, parados y jóvenes en su empeño por
mejorar la situación del actual "culo del mundo".
¡La sutileza que empleaban los "grises" en época de Franco! Los nietos
del Caudillo han dado rienda suelta a sus fuerzas de orden público para que
disuadan a los manifestantes, con una clara consigna: "la letra con sangre
entra", provocando una espiral de violencia que se ha saldado con varios
heridos y un muerto, el minero Lorenzo Gallardo, de 38 años, que fue
atropellado mientras colocaba una barricada por un conductor del que nada se
sabe, salvo que se dio a la fuga para entregarse posteriormente y que está
en libertad.
Hoy por hoy la situación de Asturias sigue siendo precaria, sin que se
haya alcanzado un acuerdo para reindustrializar nuestra región y rebajar el
índice de paro, porque parece que Asturias no es parte de España (ya se
sabe, España va bien).
A la espera de la próxima movilización del día 12 de Febrero y posibles
huelgas posteriores, sólo nos queda decir que estamos ante un problema de
Asturias, en el que debemos volcarnos todos los asturianos. Hoy más que
nunca:
TODOS SOMOS MINEROS