Grupo Arbeit
Inicio arrow Pabellón infame arrow Edward Bernays  
lunes, 23 de noviembre de 2009
Edward Bernays
PDF Imprimir E-Mail
Escuchar esta entrada Escuchar esta entrada

La ingeniería del consentimiento

Tres rostros de Bernays

En el pabellón de infames, el sobrino americano de Freud guarda uno de los espacios preferentes, y son muy pocos los individuos que podrían disputarle este privilegiado lugar.

Aplicando las convicciones de su tío el vienés inventó la profesión de relaciones públicas, convencido de que podía hacerse que la gente se comportara de forma irracional si se enlazaban los productos (y las políticas) con sus emociones y deseos. 

La compra del producto (o la elección del candidato) no debería apelar a motivos racionales, sino a las emociones inconscientes. Trabajando para las más importantes transnacionales y holdings como la American Fruit Company o el holding tabaquero estadounidense, se a lo largo de su dilatada vida se dedicó a modelar la opinión pública para su propio beneficio y el de sus socios, ya que según palabras propias "...Con el sufragio universal y la escolarización universal (...) al final incluso la burguesía ha tenido miedo de la gente del pueblo. Pues las masas se prometían llegar a ser el rey” y “la propaganda procura al liderazgo un mecanismo «para moldear el pensamiento de las masas» de tal modo que «encaucen su recién ganada fuerza en la dirección deseada»”

De  este modo promovió el anticomunismo, derrocó democracias, capitalizó el femninismo con fines comerciales, y todo con un único fin; construir una utopía capitalista en la que el individuo convertido en consumidor viviera una ilusión de ciudadanía en una falsa democracia dirigida por una élite de industrales y banqueros.

Un dato curioso: el crak del 29 hizo de este personaje que ya era alguien influyente, una de las más grandes fortunas de los EEUU de América y por ello del mundo entero.

Para saber más de este personaje, recomendamos ver el documental The century of the self  disponible en nuestro Foro, dónde podrá además leer algunas de las más sonadas y notorias infamias de este sobrino de Freud:

La crisis abierta a finales de los sesenta con el desencanto con el capitalismo de consumo, llevará a un replanteamiento de las estrategias de marketing que buscaran mediante los estudios cuantitativos y cualitativos de la población, dirigir los mensajes emocionales hacia la diferenciación y tipificación de los consumidores en modelos de vida.

La primera meta, fue persuadir a las mujeres para que fumasen rompiendo los tabúes que había en aquel momento (por encargo del presidente de la Corporación Americana del Tabaco). Uno de los escasos psicoanalistas en EEUU le explicaría que el cigarrillo era un símbolo fálico, del poder masculino; con lo que si pudiera encontrar una forma de relacionar el cigarrillo con un reto a ese poder masculino, las mujeres fumarían (y, bueno, tendrían sus penes, esas cosas). En una multitudinaria marcha anual en Nueva York, Bernays persuadió a un grupo de mujeres jóvenes, debutantes en la marcha, para que entraran en esta y ante una señal encendieran cigarrillos; mientras tanto, había informado a la prensa de que se preparaba una protesta en la que un grupo de mujeres pretendía encender sus "antorchas de la libertad", que sería el término en el que se centraría todo. El mensaje, sería que cualquiera que apoyase este tipo de igualdad, lo haría encendiendo sus propias "antorchas de la libertad" (y qué hay más americano que eso...). Desde entonces, las ventas de cigarrillos a mujeres empezarían a ascender, haciendo fumar en mujeres un acto aceptable, a través de este acto simbólico.

Esto fascinó a las corporaciones norteamericanas, preocupadas porque en una economía en la que se fabricaban los bienes "necesarios" y se vendían como necesidades, podría llegar un momento en el que teniendo suficientes cosas la gente dejara de comprar. Así, lo que debían transformar, era la forma del público de concebir los productos; de una cultura de la "necesidad" a una cultura del "deseo". Buscando estas motivaciones de la mente humana al servicio del producto, la popularidad de Edward Bernays entre la norteamérica corporativa se dispararía.

La imaginación de Bernays, sin embargo, no se detendría ante esto. El siguiente paso sería, crear la visión utópica de lo que las corporaciones podrían traer a EEUU, si se les dejara. La "expo" de 1939 se llevaría a cabo en Nueva York, con Bernays como asesor central, haciendo el eje de la campaña el enlace necesario entre la democracia y los negocios. El edificio en la exposición de EEUU, sería una enorme maqueta del "futuro" de EEUU, construído por la General Motors. Todo el objetivo sería, convencer a la gente de que no podía haber verdadera democracia sin ese capitalismo capaz de todo. Esta exitosa propaganda utópica en la que los negocios respondían a los deseos de la gente de una forma en que los políticos nunca podrían,... no que la gente estuviera al cargo, sino que sus deseos lo estarían; no ciudadanos, sino consumidores.

Bernays, que por aquel entonces trabajaba para grandes corporaciones y políticos, incluyendo al presidente Eisenhower, sugirió que no se debía reducir el miedo al comunismo de la gente, sino que había que alimentar y manipular ese miedo; pero de tal forma, que se convirtiera en un arma en esta Guerra Fría.

Uno de los principales clientes de Bernays era la United Fruit Company, con plantaciones en Guatemala, que había controlado el país a través de dictaduras; el modelo de lo que conocemos como "república bananera". Sin embargo, en 1950 un gobierno democráticamente elegido había prometido acabar con el control de la United Fruit Company, anunciando en 1953 la expropiación de las tierras inutilizadas de la compañía. Para librarse del gobierno guatemalteco, la United Fruit Company recurrió a Bernays. El resto es Historia.



 
< Anterior
Galerías
Entrar / Registro





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
Datos sobre la web
Usuarios: 209
Artículos: 83
Enlaces: 30
Visitantes: 674054
En línea ahora
Hay 1 invitado en línea
Vd. se ha conectado a esta web desde la IP 38.107.191.101
Sindicación