Decía Stevenson que hay que jugar como los niños, que juegan seriamente. Y no hay juego trivial, añadimos nosotros. La ideología burguesa ha colonizado también, o incluso fundamentalmente, lo lúdico. Ha convertido al juego en un animal doméstico que apuntala las ideas dominantes. Desde los videojuegos bélicos que justifican la violencia estructural, pasando por el entretenimiento ligero y evasivo del pasatiempo, hasta el cacharro erótico, el juego y el juguete ha caído en el ámbito de un consumismo que desarticula la gravedad y peligrosidad del juego. La literatura, el cine, la televisión, las videoconsolas, internet, los juegos de ordenador o de móviles y otros tanto ponen así su componente lúdico al servicio del capital. Nos demuestran una y otra vez que vivimos en el mejor de los mundos posibles, un mundo que incluso nos ofrece la posibilidad de escapar parcialmente de él (para volver al trabajo y a la humillación cotidiana una vez ha acabado el periodo de recreo, eso sí). El juego posee, sin embargo, un potencial extraño: el de permitirnos vislumbrar las posibilidades imposibles. Y en cualquier caso, si es posible jugar para dar por bueno lo horrible, también es posible hacerlo para desenmascarlo. En el grupo Arbeit nos hemos hecho poco a poco conscientes de ese valor del juego. El bricolaje crítico no es sino un método por el que, jugando, intentamos vislumbrar la realidad, en lugar de rehuirla. Por eso, desde hace tiempo, acumulamos distintas formas de jugar a lo mismo: collages, escrituras negativas o la Congregación Telepoiética de Patafísica son ejemplos de ello. Hemos estado trabajando para pergeñar aplicaciones informáticas que nos permitan compartir nuestros juegos por internet. Fundamentalmente orientadas a los "juegos de palabras", de momento hemos ideado una máquina de construcción automática de discursos económicos (cuya primera versión ya hemos terminado) y otra de creación de poemas (todavía en fase de desarrollo). En esta sección les ofrecemos los resultados. Esperamos que los disfruten. | |||||||
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Juguetería 


¡¡Crisis, crisis, crisis!! Desde que los sueldos andan en juego la economía interesa como nunca. En todos los bares, paradas de metro, y salas de estar términos como subprime, cash-flow, recesión, pasivos e interés compuesto suenan una y otra vez. Jamás hubo tanta información sobre cuestiones tan complejas. Expertos formados durante años nos explican reiteradamente los porqués y los hacia dónde de la crisis. Y sin embargo nosotros tenemos la sensación de que nadie se entera de nada. Por eso, hemos contratado a un joven economista para que resuelva on-line y de forma gratuita cualquier duda que todavía pueda tener. ¿No entiende porque los gobiernos que hasta antesdeayer proclamaban los beneficios de la mano invisible del mercado se dedican ahora a sanear empresas privadas con dinero público? ¿No logra hacerse una idea de por qué ha perdido o va a perder su empleo? ¿Le preocupa que le recorten el sueldo? ¿No sabe cómo hacer para llegar a fin de mes? ¿Las explicaciones de los expertos le parecen una chachara sin sentido, voluntariamente oscura? No se preocupe, nuestro experto le resolverá cualquiera de esas dudas de manera automática, gratuita y anónima.