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lunes, 07 de julio de 2008
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Pulgas y dragones
Antonio Gramsci: Poder Cultural

gramsciTeórico y activista político marxista, nació en Cerdeña en 1891. A pesar de las dificultades financieras y de salud, Antonio Gramsci estudió en la Universidad de Turín, donde recibió la influencia intelectual de Croce y de los socialistas. En 1913 se afilió al Partido Socialista Italiano. Al final de la guerra, sus lecturas de Marx, Engels y Lenin lo impulsaron a rechazar el idealismo filosófico. En 1919 fundó el periódico Ordine Nuevo, dirigido al proletariado italiano. Ante la disyuntiva planteada por el curso que tomaba la Revolución rusa, Gramsci optó por adherirse a la línea comunista y, en 1921, se escindió con el grupo que fundó el Partido Comunista Italiano. Integró el Comité Central, al que también representó en Moscú en el seno de la Tercera Internacional (1922), y en 1924 creó un órgano de prensa oficial (L’Unità) y fue diputado. Cuando en 1925 Mussolini anunció su propia dictadura, Gramsci pasó a la clandestinidad en medio del opresivo clima de intimidación creado por los fascistas. Fue arrestado en 1926 y después de once años de malos tratos y confinamiento, durante los cuales no volvió a ver a su esposa ni a sus hijos, murió en 1937. En esas condiciones, sin embargo, Gramsci fue capaz de producir una gran obra escrita (los treinta y cuatro Cuadernos de la cárcel) que contiene una revisión historicista del pensamiento de Marx, tendente a modernizar el legado comunista para adaptarlo a las condiciones de Italia y de la Europa del siglo XX. El tema más persistente en sus cuadernos defiende la ampliación de las bases sociales del comunismo a toda clase de trabajadores, incluidos los intelectuales. Sus aportes teóricos influyeron poderosamente en la adaptación democrática del comunismo occidental que se produjo en los años sesenta y setenta. En la actualidad, la concepción gramsciana de hegemonía permite articular el combate contra las ideologías burguesas modernas con la práctica marxista entre las clases populares.

 


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Libros
Josep Renau, Arte contra las élites
Renau. Arte contra las élitesLa obra de Josep Renau abarca el cartelismo, el fotomontaje y el muralismo. En esta obra, aborda la cuestión de la naturaleza del arte desde una perspectiva de materialismo dialéctico que enfrenta, a la visión idealista de la obra artística, una concepción de la cultura como campo de batalla de la lucha de clases. Es este, pues, un libro-herramienta contra el gusto artístico burgués de lo decorativo y de la especulación.
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En teoría
Breve: sexo y publicidad.
Sexo explícito en publicidad(Hemos creado una nueva sección en las galerías con anuncios de prensa e internet con contenido sexual explícito. Con ello, completamos la sección referida a publicidad, sexualidad, estereotipos sexuales y machismo. Recuerde que las imágenes de esta sección de la galerías sólo son visibles para usuarios registrados).

Las polémicas acerca de la legitimidad (¡y aún la moralidad!) del uso de la sexualidad en publicidad suelen dejar, cuando se dan, un reguero de tonterías de todo tipo. ¿Deben poder exhibirse libremente y sin control en el espacio público imágenes de contenido explícitamente sexual o no? En tales términos suele darse un debate ridículo en que las posturas oscilan entre el escándalo moral, las airadas soflamas políticamente correctas o la defensa a ultranza de la libertad de expresión.

El problema está en que el debate así formulado oculta dos mentiras. La primera es que la exhibición de mensajes en el espacio social sea libre. Evidentemente existe un férreo control sobre qué mensajes llegan al espacio público y cuáles no. Si se necesita una enorme cantidad de dinero (o el apoyo de quien dispone de él), para colocar en lo público un mensaje, resulta falso hablar de libertad de expresión. El control del espacio simbólico es económico y empresarial. No sería posible recortar, pues, una libertad que es inexistente (en todo caso, la cuestión sería cómo liberar realmente ese espacio simbólico común). La segunda falsedad es que tales imágenes representen el comportamiento sexual de hombres y mujeres. En el deseo humano hay un componente imprescindible de fantasía y las imágenes publicitarias no nos muestran cómo deseamos y fantaseamos, sino que nos enseñan cómo debemos desear y  fantasear. La publicidad es un mecanismo de control y regulación que se mueve en un espacio de comunicación también controlado. Sus mensajes apuntalan ideológicamente la violencia productiva capitalista al tiempo que animan a participar en ella voluntariamente. Las fantasías sexuales controladas desde la publicidad son un poderoso mecanismo de seducción a favor del orden capitalista. Que la pedagogía del deseo esté en manos de las empresas, sus dueños y sus publicistas, que el deseo, la identidad sexual y de género se conforme a través de tal vía y quede así encadenado al consumismo y la ideología capitalista, estas podrían ser cuestiones más interesantes a debatir ...
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