RECUERDO

 

Tus ojos son mi libertad

Tu boca el apacible lago

Que atravieso cada noche para estrechar

Tus manos...

Consuelo infinito que cura mis heridas

 

Pero sólo cuando tu negro manto

Cae sobre mis ojos

Corremos juntos,

Alcanzamos al olvido

Suspiramos sobre él.

 

 

Antonio Cerezo Contreras, 18 de octubre de 2001.

La Palma de concreto