SIN TITULO

 

En mi noble aventura quijotesca
A recorrer el mundo fui
Como verdadero caballero andante
Incansables batallas libré
Y con embriagantes combates
Al enemigo vencí

Una mañana el muy cobarde
No me dio tiempo de tomar el blasón
De mi armadura y librar otras de mis batallas
Como buen Hidalgo que soy

Preso me tomó y gritó
A los cuatro puntos cardinales
El triunfo de su asalto
Batalla desigual
Decenas de hombres se abalanzaron
Contra mi alma desarmada

Hoy días y noches van y vienen
En estos impenetrables barrotes de acero
Y sólo convivo con el silencio que es interrumpido
Por los pasos del guardia que pasea como fantasma

Una noche de febrero a mis brazos poso
Atónito por su presencia
Su confianza me ofreció
Hoy trato de recordar
Su rostro angelical
La musa me esquiva ocultándose tras los barrotes
Y sólo me deslumbra el destellar de sus ojos
Que como dos luceros atraviesan
El polvo de la bóveda del cielo
Cribado de estrellas


Pablo Alvarado Flores
Febrero de 2002