FORO POR LA UNIDAD NACIONAL CONTRA EL NEOLIBERALISMO

Podemos afirmar que en este México seguidor de la política económica neoliberal, se pueden violar los derechos humanos respetando la ley interna. Las reformas penales que facultan al Ministerio Público para realizar detenciones sin orden de aprehensión; para intervenir las comunicaciones; para negar el derecho a la libertad bajo fianza; así mismo, la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, posibilita el ejercicio de acciones judiciales en contra de los defensores de derechos humanos y luchadores sociales acusándolos de complicidad o colaboración con los delincuentes. Aunado a ello se creó la Ley que Establece las Bases para la Coordinación Nacional de Seguridad Pública, que permite a los miembros de las Fuerzas Armadas participar en tareas de policía civil, violando los Artículos 16 y 129 de la Constitución Mexicana y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

La utilización del Ejército limita la libertad de tránsito en varios lugares del país como en las comunidades indígenas de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Michocán, región Huasteca, entre otros. Las denuncias de violaciones graves a los derechos humanos que señalan a militares como responsables aún persisten en el gobierno de Fox. Todos estos hechos laceran la vida de cientos de familias mexicanas y son un obstáculo a las aspiraciones democráticas de nuestro pueblo.

A tres años del gobierno de Vicente Fox, constatamos que en México persiste una grave impunidad ante la violación de los derechos humanos: no olvidamos a nuestra abogada Digna Ochoa y Plácido y que cientos de mexicanos considerados presos o perseguidos políticos y de conciencia, han vivido torturas, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y cárcel clandestina. Hemos documentado alrededor de 500 casos cuyos procesos se encuentran plagados de irregularidades. Chiapas ocupa el primer lugar, seguido de Oaxaca y Guerrero.

Hace unos días el Gobierno Federal a través de Fox declaró que en México, ya no se perseguía y desaparecía a la disidencia política como antes, una burla a los más de 500 presos políticos y de conciencia, el gobierno federal si bien no reconoce la existencia de presos políticos y de conciencia si acepta que existen numerosos presos con irregularidades en sus expedientes pero la modalidad que utiliza de revisión caso por caso, permite que cientos de presos lleven ya más de un año en “revisión”, pero siguen privados de su libertad. El movimiento campesino pide amnistía, las organizaciones sociales piden amnistía, los familiares y los presos políticos y de conciencia piden amnistía pero el gobierno de Fox prefiere extorsionar a los movimientos con las órdenes de aprehensión, veamos nada más el caso de los campesinos de Tlanepantla.

Hemos documentado múltiples casos en los que al realizar un cateo en relación con unos delitos, se detiene a otras personas distintas a las establecidas en la orden respectiva, bajo la figura de flagrancia, mediante el “sembrado de pruebas”, haciendo legal la detención. La “siembra” de armas y propaganda “subversiva” es lo más usual. Tal es el caso de mis hermanos Alejandro, Héctor y Antonio Cerezo Contreras, y de Pablo Alvarado Flores, presos de conciencia detenidos utilizando como pretexto las explosiones de Banamex de 2001. Han sido legalmente exonerados de esos hechos, pero por el imperativo de demostrar que es eficaz en la lucha contra el terrorismo, el gobierno los mantiene presos en un penal de Alta Seguridad, sentenciados a más de 7 años de prisión con un proceso jurídico amañado con contradicciones de caricatura que mueven a risa, hoy vamos a poner el Amparo directo que permita su libertad, pero en estos dos años y medio mis hermanos han alimentado con los mejores años de su vida el imperativo neoliberal de subsistencia a través de la rapiña y la depredación.

Los llamados centros federales de alta seguridad, se han convertido en cárceles de exterminio en los que se limitan los derechos de los detenidos, donde se niega el derecho a la defensa, a la confidencialidad, donde los presos están sobrevictimizados. Como sucedió recientemente, con mis hermanos Alejandro y Antonio quienes fueron castigados con cinco días de aislamiento total por el DELITO de prestarse el periódico La Jornada, por eso también decimos: ¡ningún preso político o de conciencia en un penal de Alta seguridad! ¡Traslado inmediato a un penal cercano a sus familias!, como ejemplo podemos mencionar a José Luis López Gracía o Sergio Bautista martínez, quienes por el delito de colaborar con la revista Revuelta que escriben mis hermanos fueron enviados del centro de exterminio de la Palma a Puente Grande, Jalisco y a Matamoros respectivamente.

Todo lo que hemos expuesto, se intensifica todavía más como una expresión de la ofensiva imperialista neoliberal contra los pueblos que empiezan a decidir sus caminos, no sólo la guerra nos amenaza, también está la represión y la disminución y hasta la supresión de nuestros derechos y libertades como pueblos.

Agradecemos profundamente el espacio que solidariamente se nos ha cedido.

Iniciamos como todos, solos, pero en el camino encontramos personas y organizaciones que tenían y tienen el mismo problema y nos hemos unido en torno a nuestras demandas más inmediatas, y en este camino también descubrimos que hay otras luchas que se entrelazan con la nuestra y también nos hemos unido. Hoy sabemos que el objetivo final es que nosotros, la mayoría, podamos libremente decidir nuestro presente y nuestro futuro, para esto vemos al neoliberalismo como una presa que intenta contener el torrente de libertad que formamos, nos invitamos a otros pequeños y grandes torrentes que hoy empiezan a desbordar la presa neoliberal, vemos fisuras, grietas, hemos encontrado fuerza en la Unidad, mañana con todos estaremos del otro lado corriendo libremente por el río de la historia.

Gracias.

 

Francisco Cerezo Contreras,

Comité Cerezo