Señora directora: Damos a conocer una violación más a los derechos humanos de los hermanos Alejandro, Héctor y Antonio Cerezo Contreras y de Pablo Alvarado Flores, ya que el 24 de abril se impidió entrar a la audiencia pública en el penal de máxima seguridad La Palma a un grupo de familiares y amigos.
Esta es una más de las irregularidades que se suman a una larga lista de violaciones a los derechos humanos que se han presentado y que están debidamente documentados ante la CNDH.
Esta negativa la entendemos en dos sentidos: en esta audiencia se realizó la primera declaración después de ocho meses de estar detenidos, por lo que consideramos importante el apoyo moral y la observación del proceso judicial, y como represalia en contra de los hermanos Cerezo y el señor Pablo, quienes desde el 20 de abril se sumaron a la huelga de hambre nacional por la amnistía para los presos políticos y de conciencia del país.
Cabe señalar que en anteriores audiencias se nos ha permitido el acceso. Acusamos directamente al director del penal, José Alonso Ceballos, de ordenar que no se nos permitiera la entrada, aduciendo que se tenía que pedir permiso al jurídico del penal para entrar a una audiencia pública, basado en reglas de un inexistente reglamento. Es importante aclarar que el gasto económico de estas visitas es elevado, amén de las horas laborales y académicas perdidas por la decisión arbitraria de permitirnos o no la entrada a una audiencia de carácter público.
Irma Cabrera García, Frida Islas, Zaría Abréu Flores, Diego Suárez, Heráclito López, Verónica López Delgado, Kenny Molina Mateo, Katia Elnecave Doménech, Emilia López Guzmán, César A. Ordóñez Salanueva, Perla Bonilla Rosario, Itza Varela Huerta, Elizabeth Martínez Carrión, Yolanda Hernández Martínez, Guadalupe Gámez Barrera