“… no es la presencia de los otros lo que se necesita para saberse acompañado…la mera existencia de un vinculo afectivo no es suficiente para mantener unidos a los seres humanos… son el respeto y la confianza de los demás en nosotros lo que nos acompaña siempre… son la entrega y la honestidad lo que nos permite construir una unión sólida con los otros.”

Sí, el epígrafe no es mío, lo escribo porque me gustó y me gustó porque dice lo que yo no hubiera podido decir con esas palabras, pero que me esforcé por aplicar y entender en mi vida cotidiana cuando era libre.

Claro, aquí es muy difícil aplicar eso de entrega, confianza y honestidad entre los peores especimenes producto de la enajenación capitalista, de la destrucción sistemática del hombre por el hombre.

En este lugar cuya supuesta función es readaptarnos a la sociedad no puede uno darse el lujo de ser tan humano, hay que ser mezquinos en ese aspecto para sobrevivir.

Hablando de readaptación siempre me pregunto ¿a qué sociedad nos quieren readaptar?

¿A la que castiga por prestarse un periódico, un libro entre hermanos y eso son las reglas, aunque esas reglas sea absurdas?

¿Cómo van a readaptar lo que el sistema y el medio crea?

Sí, yo creo que el problema no fue el préstamo, fue violar una norma.

Aquí se aprende que lo importante no es pensar, lo importante es no violar las normas auque éstas sean absurdas…

Sí, Mundo, disculpa el retraso, juro que pensaba escribirte el 15 de febrero, pero sucede que no pude, ya que no tenía lápiz o pluma y papel donde escribirte, así que hasta hoy, 19 de febrero, comienzo a escribir porque como verás ya tengo pluma y papel…

Así comenzaba la carta de febrero que no acabé de escribirte porque me di cuenta que a pesar de los tantos temas posibles de exponer, explicar o comentar, no tenía ninguno del sobre el cual escribir. Y resulta que hoy que me encuentro intentando escribirte algo coherente ya es marzo, 15 de marzo, para ser exacto.

Muchas cosas han pasado desde la última carta (la de enero), por ejemplo, ya trabajo. Sí, así como lo lees, ya soy todo un obrero preso de medio tiempo, que gana $25 pesos diarios (que aquí es una fortuna) por cuatro horas y media de trabajo. Como soy un “buen” obrero no pienso en eso de la identidad de clase y que si soy clase en si o para sí, no, como “buen” obrero enajenado espero con ansiedad el sábado y el domingo para descansar. Como aquí no venden caguamas compro dos sopas maruchans, dos bolsas de papas y un refresco de dos litros para sábado y domingo, desde las 3pm acostarme en mi colchón y ver puro football, ¡ah! Que descanso…te juro que se olvida hasta que casi, casi va a haber guerra, ¿guerra?... ¡la guerra!

Qué bárbaro, yo escribiéndote pequeñeces personales y a ti están apunto de aventarte la madre…si, esa de 9.5 toneladas, “la madre de todas las bombas”, no tienen madre quienes las usan, que poca ma…bueno el tema de las madres es para mayo.

La guerra, sobre la guerra ya se ha escrito mucho: análisis económicos, políticos, manifiestos contra ella, etc., y muchas personas: políticos, analistas, artistas han manifestado su opinión, así que no pretendo innovar el análisis, tan sólo pretendo, Mundo, darte mi opinión, la de un preso de conciencia, sobre este problema. Antes de dártela, quisiera escribirte sobre tres posturas que observó ante la posibilidad de la guerra; estas son:

1)       la que se opone a la guerra

2)      la que la impulsa abiertamente

3)      la que la apoya de manera encubierta

 

En el ámbito internacional la primera postura la representan los pueblos que se oponen a la guerra a través de marchas, protestas y otras formas de rechazo y algunos gobiernos como el francés, chino, alemán, ruso, cubano; la segunda postura el gobierno de Estados Unidos, Inglaterra, España, Checoslovaquia, Australia, etc.; la tercera la indiferencia y la opinión de –no a la guerra si Irak se desarma-, pero ¿y si no se desarma?...Esta última postura la representa el gobierno mexicano.

En México existen estas tres posturas también, la que se opone esta representada por las personas y organizaciones políticas, sociales, sindicales que se manifiestan en rechazo por medio de marchas, mítines, expresiones culturales; la segunda postura la representan quienes ven en la guerra una alianza con el gobierno de los EU. que lo beneficiaría económica y políticamente. Por supuesto, oligarcas tenían que ser; la tercera es representada por nuestro gobierno que responsabiliza a Hussein, por no desarmarse, de la guerra y no a los EU. Por su ambición, soberbia y sus intereses políticos y económicos para mantener su hegemonía.

¿Mi opinión?... ¡ah; sí!, mi opinión… No Mundo, pa’que darles más argumento a quines me juzgan de que soy ultraarchipeligrosísimo, aunque tienes razón por ser preso de conciencia tengo la obligación moral de escribir mi NO rotundo y categórico a la guerra que se avecina y a toda guerra de rapiña, y a toda guerra que se hace contra el pueblo que busca transformar la sociedad en que vive; sí como la existe en nuestro país hace ya muchos años, aunque no sea tan publicitada para no “lastimar” u “ofender” a las “buenas conciencias”.

Mi NO a la guerra en las circunstancias en que me encuentro es acompañada de mi actividad concreta de estudiar, trabajar, hacer ejercicio, dibujar, escribirte, es decir; de hacer toda actividad posible que fortalezca mis convicciones; no bastaría mi NO a la guerra sin hacer algo para mantenerme lúcido y así contribuir de manera muy, pero muy modesta a transformar la sociedad.

De la misma manera considero que las marchas, los mítines, las expresiones culturales, los desnudos en contra de la guerra, si nos encaminados a transformar la sociedad capitalista tienen un alcance limitado, ya que sólo la superación de este modo de producción puede garantizar a la humanidad la disminución, casi total, de las guerras.

La marcha, el encuere, la protesta por si mismos no transforman, sensibilizan, si, generan conciencia, si también, pero no transforman. Por eso, creo yo, no basta con decir NO, salir a la calle con un cartel o una manta, aunque es importante y necesaria la protesta, es también necesario organizarse para transformar.

Nuestro NO a la guerra, el de los hombres que aspiramos a una sociedad distinta, es negación de la violencia, que la clase dominante, a través de sus gobiernos utiliza para mantenerse en el poder y asegurar su dominio; pero también nuestro NO a la guerra es afirmación de la necesidad y de la posibilidad de acabar en definitiva con las guerras construyendo una sociedad basada en la cooperación libre, conciente y voluntaria de los hombres para satisfacer sus necesidades materiales y espirituales.

Podemos, tal vez, detener la guerra contra Irak con protestas a través de las más diversas formas, pero tan sólo detenerla un poco, porque la guerra de agresión del imperialismo es una forma de garantizar su existencia.

Mi NO a la guerra, no es sólo por la guerra en Irak, es un NO a la guerra en Colombia, en Costa de Marfil, en Sudan, en México, es un NO a la guerra que ya existe y se agudiza, y que si bien no tiene la magnitud de la que es posible se desate contra Irak, crece y cobra día con día más víctimas.

El NO a la guerra que justifica la explotación de miles de hombres por unos cuantos, que especula con el precio del petróleo, que le pone precio a la soberanía nacional es un NO de pose, es un NO que se frota las manos y chupa los labios con las ganancias que la guerra pude proporcionarle.

¿Cuánto tiempo más podrás aguantarnos Mundo?

¿Cuánto tiempo soportará tu tierra, tus ríos, lagunas, mares y atmósfera la estupidez humana?

Cosa terrible la guerra mi queridísimo Mundo, porque una guerra por muy justa que sea no deja de ser cruel, lamentablemente parece que el fin de las guerras no está muy cerca, a pesar de los esfuerzos de miles de hombres por acabar con ellas.

Basta de guerra por esta carta, bueno, de grandes guerras, porque te voy a explicar un poquito más sobre un episodio de esta guerrita personal… sí, ese que impidió que escribiera a tiempo la carta de febrero.

Resulta que nos aplicaron a Alejandro y mí, un “correctivo disciplinario”, la verdad rompió mis planes y por ello no pude escribirte cuando lo tenía planeado y cuando lo intenté no pude culminar la carta.

El correctivo consiste en llevarte a una celda con tu colchón, la ropa que llevas puesta, dos cobijas, un jabón, un rollo de papel, zacate y toalla; de la celda no sales a ninguna actividad, claro, te llevan comida a la celda; pierdes derecho a llamadas, visitas familiares y sólo te puede ver tu persona de confianza por locutorios… si logra enterarse porque no le avisan a tu familia.

El tiempo que te dan para que introyectes las normas, depende de la falta cometida, bueno eso dicen, por ejemplo a nosotros nos dieron cinco días por prestarnos un periódico “La Jornada” y un libro de inglés a través de la puerta de la celda.

¡OH! No sabes, me siento terriblemente mal porque ya no soy preso “modelo” he manchado mi expediente penitenciario. En fin, lo cierto es que el castigo rompió mis planes, pero me hizo recordar muchas canciones y que casi todo es soportable si se tienen principios que sustenten nuestra dignidad, incluso el aburrimiento de estar semiaislado, total a otros presos les avientan 120 días y en “conductas especiales” y parece que están “bien”.

Sí, Mundo, prometo evitar darles pretextos, pero caray, a veces es un poquito difícil.

Mundo, esto está de la chin… está difícil la situación y ni para decirte palabras de aliento. Mejor te regalo una poesía a ti y a todas las mujeres por su día y por todos los días… ¡ah! Las mujeres, ¿qué te puedo yo decir acerca de tan bello ser humano?

Bueno sí, gracias a varias mujeres soy lo que soy y lo que no soy y meda mucho coraje cuando veo, o leo la impunidad con que se les arremete.

Es duro ser mujer, tanto como ser hombre en esta putrefacta sociedad.

La presente poesía es con relación a los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, asesinatos que en lugar de resolver, se ocultan y además se agrede a las ONG’s que luchan por justicia en estos casos.

 

MUERTAS DE CIUDAD JUÁREZ

I

Como si no fuese suficiente

Despojarte de la vida

Frente a las frías máquinas

 

Como si el desierto

Exigiera tu sangre

Lluvia en verano

Para ver flores en sus cactus

 

Como si tus lamento

Fuesen el viento necesario

Que arrastra la arena

Para cubrir los labios

 

Como si tu piel morena

De manera inevitable

Fuese tambor que llama

A los impunes

 

Como si sólo tu carne

Fuese el alimento predilecto

De buitres y perros

 

II

Que sean tus pezones cercenados

Los ojos con los que miren

A su madre

 

Que sean tus gritos

Que funden tímpanos

Sus cantos cuando busquen,

Miserable, consuelo

 

Que sean el color de tu carne golpeada

El tono del maquillaje

De sus días felices

 

Que sea tu aromático cabello trenzado

La soga en que cuelguen a diario

Todos y cada uno

De sus sueños

 

Que sea tu tormento

Su desayuno, comida y cena

Y tu cruz

Leña verde ardiendo en el centro de su pecho.

 

A un año  y cinco meses del asesinato de Digna Ochoa.

A un año y siete meses de prisión ilegal e injusta.

Preso de conciencia Antonio Cerezo Contreras

CEFERESO #1, La Palma, Estado de México

18-marzo-03