CARTA AL MUNDO
Mundo:
Como sabes el lunes 4 de enero comenzó una huelga de hambre más en el penal (CEFERESO 1 “La Palma”). Hoy es viernes 16 de enero y la huelga continúa en casi todos los módulos.
Las causas que ocasionaron la huelga es la violación sistemática de los derechos humanos en el penal; la falta de un programa real de readaptación social; el traslado arbitrario de casi 130 presos en el mes de octubre de 2003 a los CEFERESO 2 y 3.
Las demandas fundamentales de la huelga son:
La respuesta de las autoridades a los presos en huelga fue dar publicidad a las demandas que no pusieron en cuestión lo que realmente sucede en este centro federal o que parecieron ridículas. Y presentó, además, el origen de la huelga como intrascendente, ya que decía, ésta se había desatado por no darles a los presos un refresco y un chicle el fin de año pasado.
Las autoridades han hecho todo para desvirtuar las causas reales que originado esta huelga y que han originado otras, pero no sólo eso, también han utilizado algunos medios de comunicación para justificar el trato a los presos y plantear que deberían ser tratados de peor manera por ser muy peligrosos.
Aunque no lo digan abiertamente, para las autoridades los derechos de los presos no son derechos, son privilegios a los cuales no deben acceder.
No cabe duda que las autoridades tienen mucha tela de donde cortar para desvirtuar las causas de la huelga. Sin embargo, eso no quita que existan violaciones a los derechos humanos de los presos e incumplimiento de la función de readaptación social de las cárceles y de este tipo de cárceles en especial.
Mientras no se respete el propio reglamento de los CEFERESOS, la constitución, se traslade a los presos lejos de su familia y lugar de origen arbitrariamente, se mueran presos por una apendicitis no tratada a tiempo o enfermedades que se complican por falta de atención médica; no se tenga un programa real de readaptación social; se hostigue psicológicamente a los presos, otras huelgas sucederán a ésta.
La salud de todos los presos en huelga de hambre está en manos del gobierno, es su responsabilidad evitar las consecuencias, a veces graves, que las huelgas de hambre prolongadas ocasionan en la salud de los huelguistas.
No se trata de un chantaje, se trata objetivamente de que este sistema penitenciario solo sirve para destruir física y emocionalmente a los presos, y el preso responde a esa destrucción en las huelgas.
Ojalá se resuelvan satisfactoriamente las demandas que se piden y por las cuales se lucha y se cambien las medidas penitenciarias que en vez de permitir el desarrollo de las capacidades físicas y emocionales del preso, lo denigran y destruyen.
Así es, Mundo, no es la primera huelga de hambre que acontece en Almoloya, ni será la última de seguir las cosas como están.
Paso a hablar de otro acontecimiento que tiene como rasgo común a éste la intransigencia con que las autoridades han actuado: la represión en el municipio de Tlalnepantla, Morelos.
Nuevamente el argumento de no permitir que se viole el Estado de derecho es la justificación que se esgrime para avalar la represión, para avalarla y continuarla.
En nombre del Estado de derecho un hombre más fue asesinado, otros 23 se encuentran presos y otros tantos tienen órdenes de aprehensión.
Pero eso sí, en México no hay presos políticos o de conciencia, en las cárceles sólo habemos “terribles” delincuentes.
Un hecho se hace evidente en los últimos acontecimientos acaecidos en el estado de Morelos: cuando la debilidad de las organizaciones o pueblos lo permitan y las condiciones políticas le favorezcan al gobierno para reprimir, este utilizará la fuerza armada necesaria para aplastar los intentos de organización.
No es casual que la intervención policiaca sucediera días después de que los pobladores de Tlalnepantla lo declararan municipio autónomo; cuando todavía el problema no adquiría una dimensión tan grande como sucedió en el caso del municipio de San Salvador Atenco.
Al final de cuentas el gobierno de fox está dispuesto a asumir los costos políticos de la represión cuando considera que estos no son tan grandes y que son fácilmente ocultables y justificables.
Es muy difícil evitar la represión del Estado cuando éste se ve cuestionado y socavado en su autoridad, sin embargo, es posible limitar esa represión cuando se hace de la solidaridad instrumento de unión entre las diferentes luchas que se originan en el campo o la ciudad.
Si, Mundo, así lo creo, mira, cuando por ejemplo, los 50 mil trabajadores que serán despedidos de las dependencias comprenden que su lucha tiene el mismo origen que la lucha de los pobladores de Tlalnepentla, los obreros de Euzkadi, las madres de las asesinadas en Ciudad Juárez, comiencen a construir lazos que los unifiquen para proponer solución a sus disímiles problemas; cuando esa comprensión les permita que la solidaridad se concrete en su unión ni 5 mil granaderos podrán frenar su descontento y el gobierno tendrá por necesidad medir sus actos represivos.
Cuando se entera uno de acontecimientos como el de Tlalnepantla se pregunta necesariamente cuál es la diferencia entre el PRI y el PAN; si realmente esas diferencias son tan sólo de forma y no de fondo.
El costo que ha tenido el pueblo de México por el anhelado cambio ha sido muy grande: desempleo, represión, impunidad, entreguismo a los yanquis, etc. Claro, esto no quiere decir que hubiese sido mejor que continuara el PRI en la presidencia, esto quiere decir que el PAN tampoco es la alternativa que la mayoría del pueblo esperaba.
La pregunta se torna insistente: ¿Hacia dónde ir? ¿Cuál es la solución?
La respuesta no está dada y esperándonos; las respuesta se debe construir, y el pueblo de México diferente en muchos aspectos, similar e igual en otros es quien construirá es la respuesta, quien, a decir verdad ya la construye de diferentes formas, pero con un objetivo similar, construir un país donde la miseria, la corrupción, la opresión, la discriminación, la explotación no sea el presente que nunca cambia y el futuro que será inevitable.
¡Libertad a los campesinos de Tlalnepantla!
¡Castigo a los asesinos de Gregorio!
¡Regreso de José Luis López García y Sergio Bautista Martínez a su lugar de origen!
¡Solución inmediata a las demandas de la huelga de hambre en el CEFERESO No. 1 “La Palma”!
¡Presos políticos y de conciencia, libertad!
A dos años y tres meses del asesinato de Digna Ochoa y Plácido.
A dos años y cinco meses de reclusión, preso de conciencia Antonio Cerezo Contreras.
CEFERESO No. 1 “La Palma”, Almoloya de Juárez, Edo. De México.
16 de enero de 2004