Luchar por una idea redentora o practicar la mas bella de las virtudes:la virtud
del sacrificio fecundo y desinteresado. Pero luchar no es entregase al martirio
o buscar la muerte. La lucha es esforzarse por vencer. La lucha es la vida,
la vida encrespada y rugiente que abomina el suicidio y sabe herir y triunfar.
Ricardo Flores Magón
MUNDO:
Hoy es el día y es necesario escribir.
El 22 de noviembre de 1922 o 23, no lo recuerdo bien, asesinaron a Ricardo Flores Magón en una cárcel gringa.
Murió Flores Magón: a nosotros nos corresponde a aprender de el y continuar con la necia persistencia de transformar el sistema social que nos oprime.
Recordar a un hombre muerto, a un revolucionario asesinado como a muchos otros, es darnos la posibilidad de observar la historia y la experiencia de la lucha de los explotados por su liberación.
Sea pues, Flores Magón y todos los hombres y mujeres que aun viven para desarrollar una praxis transformadora quienes nos visiten en esta celda, sean ellos en nuestro corazón, en nuestro cerebro sostén inquebrantable para enfrentar lo que venga, sean ellos nuestro ejemplo digno de emular, seamos nosotros a los que nos toca estar presos, hombres que contribuyen a mantener encendida la llama de la resistencia.
Si, mundo, seguiremos presos: la consecuencia lógica de la razón de Estado que nos encarceló es una condena de Estado, que irónicamente nos informaron el diez de diciembre día internacional de los derechos humanos, trece años y tres meses es la condena que firmo un juez y que no tuvo el valor de notificarnos personalmente, orgulloso estará como también el Ministerio Público de la Federación y los policías que nos detuvieron y nos torturaron ¡hemos librado a nuestra sociedad de los terroristas! Dirán, ahora tendrán que contarles a sus hijos, a sus nietos. Pero también desde de hoy no sabrán si dentro de treinta años o menos "amigos" o sus jefes los presenten como responsables de alguna arbitrariedad o participes de la guerra sucia contra el pueblo.
Es posible que muchos piensen que nos fue "bien", de los casi sesenta y cinco años que les pudieron dar, les dieron trece años y tres meses. Es cierto a muchos otros presos políticos y de conciencia les han dado cuarenta años o mas de cien, sin embargo no es lo fundamental el hecho de que nos fue "bien" o no, nos fue tan mal, dejemos el pensamiento simplista de lado y preguntémonos ¿Por qué no nos ha ido tan mal?.
Todo lo que hemos vivido desde nuestra detención no es un hecho fortuito, una casualidad.
La relativamente pequeña condena no lo es tampoco.
¿Pudieron condenarnos (y todavía pueden) a más años de prisión? Si ¿qué hizo posible que no lo fuera? En la respuesta esta la posibilidad de que nos sigan, dentro de lo que cabe, yendo."bien": La denuncia, la movilización, La organización, la solidaridad, el trabajo desarrollado de mucha gente es la razón fundamental para que no nos hayan, por el momento, condenado a más años de prisión. A esta razón debemos aumentar las características políticas del presente en nuestro país. Ambos aspectos conjugados dieron como resultado la condena de trece años y tres meses.
¿Podríamos decir que los trece años son una victoria? Si, en tanto que es resultado de la organización, movilización y toma de conciencia de personas que participan directa e indirecta para lograr este resultado. No, en tanto que nuestra victoria será vernos libres. Digamos que es un triunfo parcial que hay que fortalecer y no una victoria a medias.
Entonces, lo importante no es si nos fue bien sino como lo decíamos en la carta de noviembre, el grado de cohesión y crecimiento que se logro obtener como parte de movimiento social que lucha por la liberta de TODOS los presos políticos y de conciencia.
Lo importante es que hemos aprendido cuales han sido nuestras limitaciones, nuestro errores y nuestro aciertos en el echo concreto de organizarnos, de movilizarnos. Con la tristeza que sentimos todos los que la sentimos tenemos que hacer el esfuerzo de sacar conclusiones para seguir adelante y aportar a la enorme fuerza que es construir una sociedad con características distintas a las actuales y cuyo principio fundamental de su existencia no sea la explotación del hombre por el hombre.
Nosotros, los que estamos presos, nos esforzamos por comprender los momentos políticos de allá fuera, asimilar que si las circunstancias se dan saldremos vivos de aquí dentro de doce años y que lo importante y lo que nos corresponde es vivirlos sin renunciar a los valores y principios que hemos adoptados como rectores de nuestra actitud.
Falta mucho camino por recorrer falta que en la apelación en la actual sentencia no nos aumenten los años de condena, falta que no nos abran otro proceso y faltan las circunstancias adversas que puedan ocurrir a lo largo de doce años.
Ojalá que la tristeza de pie a fortalecer nuestras convicciones y no a la desesperación y el desanimo que obscurezcan nuestras perspectivas. Ojalá que con nuestra tristeza podamos pensar en lo que debemos hacer a futuro y construyamos en nosotros y en otros seres humanos la convicción de que transformar nuestra sociedad es posible.
¿Muy solemne el asunto? ¿Reflexivo? Si supieras el esfuerzo que hago, mundo, para no escribir a cada párrafo una mentada de madre. Pero vale la pena no hacerlo por que les escribo a mis amigos a los que conozco y a los que no, a las personas comprometidas en la lucha por nuestra libertad a los que buscan y luchan por la transformación de nuestra realidad social y para ellos mi escritura será la mejor que pueda hacer y para ellos este intento de serenidad. Claro, eso no quiere decir que si no me es posible evitarlo escriba iracundo un chinguen a su m… ¿lo ves?, casi no lo evito pero todos saben el destinatario o los destinatarios de ese ch… esa expresión coloquial.
Te decía, Mundo, que nada es casual o casi, casi nada por ejemplo: no es casual que todavía recibamos cartas de nuestros amigos, visitas y muchos buenos deseos por que estamos convencidos que algo bueno dejamos allá fuera en cada una de las personas que nos conocieron y eso nos tranquiliza, me tranquiliza y pienso que no cambiaría nada de lo hecho hasta antes de estar en prisión por no estar en ella, excepto tal vez lo errores, pero no creo, por que de ellos también aprendí a por lo menos no repetirlos.
A pesar de la desagradable noticia de nuestra condena Mundo, no podemos substraernos de la realidad que nos rodea y si bien es cierto que todavía es un momento triste no ha dejado de ser un momento en el que seguimos habidos de saber que pasa contigo en México, en América latina. Por es seguimos con vivo interés el asunto de la irrupción de campesinos y maestros a la cámara de diputados. Toda la información acerca del hecho la vivimos por televisión, si la de cinco pulgadas, y de los antecedentes de dicha movilización la supimos gracias al periódico.
No nos sorprende la desesperación de la gente ni tampoco que por ella hagan cosa que se podrían evitar si alguien los escuchara, no oyera, escuchara sus necesidades y las resolviera. Tampoco nos sorprenden escuchar voces que exigen aplicar la ley y evitar así que se violente el estado de derecho; que condena la forma violenta del suceso y aplauden las investigaciones políticas contra quienes resulten responsables.
Una de las características de esas voces es que cuestionan la forma violenta en que se expresa la desesperación de los campesinos: pequeños y medianos productores, pero no cuestionan el porque de sus desesperación y mucho menos el porque han llegado a ese grado de desesperación que los empuja a intentar ser escuchados casi por cualquier medio.
Dicen que el uso de la violencia no se justifica y acaso si que por la política del gobierno los pequeños productores y medianos pierdan todos sus medios de subsistencia; si se justifica el origen de la miseria ¡ah! Pero el pronunciarse contra el no .
No acaso es violencia la muerte por inanición o el verse reducido a la miseria mientras un funcionario gana hasta mas de cien mil pesos.
Hay que poner un hasta aquí, al gobierno le han tomado la medida dicen algunas voces, esas voces solo dan pie ala represión contra el descontento social. No, dirán algunos no pedimos la represión al descontento, si no a la manifestación violenta de este. Quejense por las vías institucionales, esas que con todo y cambio de administración no resuelven nada si agudizan los problemas. Esas que no defienden a los trabajadores pero si les reclaman que no sean violentos y que no se desesperen.
¿Con quién se puede quejar el obrero desempleado, el campesino en quiebra, el doctor taxista, el taxista pirata por necesidad?
¿Creen que con una disculpa se solucionan los problemas económicos del pueblo; con un lo siento o arrepentimiento comen los niños y las madres trabajadoras no son victimas de la explotación, el acoso sexual, del trato indigno?
Lo "errores" económicos del gobierno a lo mucho le cuestan a los funcionarios que los comenten el puesto o la rechifla social, al pueblo esos "errorcitos" le cuesta la vida.
En estos tiempos modernos en que les da por hacer encuestas y contar votos ¿ ya contaran los muertos del error de diciembre del 94 o los muertos o desempleados producto del "atorón" económico actual?
Es cierto, la violencia no debiera ser el medio por el cual el descontento social se expresara pero de nada sirve decirlo si no se hace nada por evitar el descontento y si se hace todo por agudizarlo, explotando y oprimiendo más y más al pueblo.
A si pues, el llamado a defender el estado de derecho se convierte en el llamado a la represión, al castigo de las personas que desesperadas buscan la manera de hacerse escuchar. Se castiga en verdad no la forma, si no a la inconformidad en si. Entonces, el estado de derecho el respeto a este, no es más que una forma de decir que nos debemos de someter a la violencia de quienes se ocupan de despojarnos de lo poco que tenemos a cambio de unas cuantas migajas.
El respeto al estado de derecho se convierte así en el argumento fundamental de la represión en contra de la movilización social: sus organizaciones y sus integrantes. ¿Es necesario el respeto al estado de derecho? Si, pero este debe representar los interese de campesinos, obreros, indígenas, maestros, etc. Y no los de una oligarquía saqueadora y entreguista.
Al escuchar las noticias y leerlas es claro que el descontento social aumenta, que la clase media más afectada es la más virulenta en sus expresiones (en el norte y centro del país sobre todo). Sin embargo es que las medidas adoptadas por el gobierno para evitar el descontento no se ven o en algunos casos son nulos.
Vimos como los campesinos y los maestros confluyeron en los acontecimientos de 10 de diciembre y lo que esperamos es que exista la capacidad de conformar una alianza de diferentes sectores que les permita conseguir solución a sus demandas de manera coordinada.
Las contradicciones entre explotados y explotadores se agudizan en nuestro país y esto crea la posibilidad de transformar el orden económico vigente siempre y cuando el conjunto de explotados tenga la claridad suficiente para construir un proyecto que trascienda el sistema capitalista de no ser así la limitación histórica del movimiento social lo conducirá inevitablemente a la derrota, al fracaso una vez más.
Mundo, estás color de hormiga…roja por supuesto.
Esta carita es importante para nosotros porque es una manera de expresar nuestro reconociendo a todas aquellas personas que contribuyen a sacarnos de este "aburrido" lugar. No todos han participado de la misma manera, no todos nos conocen personalmente y no todos son conocidos nuestros, pero eso no importa, lo importante es que nos une la solidaridad y la convicción de transformar nuestra sociedad o por lo menos el deseo de que los hermanos Cerezo Contreras y el señor Pablo Alvarado no salgan como once años y medio y ocho años respectivamente, después de escrita esta carta.
Comencé de escribir el día 13 de diciembre y apenas hoy 15 termine la presente. Ha sido la carta a ustedes que mas me he tardado en escribir, pero no se si sea la mejor en ortografía, redacción, y contenido, no lo se.
En algún momento del día13 de diciembre mientras escribía la presente se me ocurrió la idea para hacer otra poesía y la escribí, ha pasado muchas relecturas y correcciones y ojalá les guste a quienes la lean, si no, mándenme un mail…já.