La UNAM y los crímenes de Juárez

Susana Perazo, para Red Eco

El crimen de Noel Pavel González, activista estudiantil, tiene muchas similitudes con los asesinatos de las mujeres en la localidad de Juárez.

Noel Pavel González fue activista durante el movimiento estudiantil de 1999-2000 en la Universidad Autónoma de México (UNAM), formó parte del comité de huelga y posteriormente ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras, así como a la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), donde cursaba dos licenciaturas de estudios latinoamericanos y antropología social, respectivamente. Además, apoyaba proyectos de carácter político y social, como el trabajo de la Cooperativa Smaliyel, proyecto de apoyo a las comunidades Zapatistas de Chiapas a través de la venta de café orgánico; y participó en la protestas de Cancún y Monterrey.

El 19 de abril del presente año Pavel no vuelve a su casa y el 23 fue encontrado ahorcado y colgado en una cruz de madera de 3 metros en el Pico del Águila del cerro del Ajusco. De acuerdo con el informe del forense, el cuerpo de Pavel presentaba indicios de maltrato físico, tortura, violación y fractura de cráneo.

Los familiares, amigos y compañeros exigieron al Gobierno, a sus respectivas instancias de Procuración de Justicia, así como a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, el esclarecimiento del asesinato y el correspondiente castigo a los culpables. Consideran que los hechos acaecidos fueron ejecutados por un grupo especializado en tortura que recuerda las peores épocas de la guerra sucia, y que podría tratarse de un nuevo proceso de aniquilación de activistas sociales. Presumen que se trató de un crimen político, porque Pavel era un estudiante comprometido con la defensa de la educación pública y gratuita, y con la causa de los Zapatistas, entre otras.

En la madrugada del 26 de abril decenas de personas improvisaron una protesta afuera de la Jefatura del Gobierno del DF, y cerca del mediodía se realizó una ofrenda de honor a la entrada de la Facultad de Filosofía y Letras.

La última vez que se vio a Noel en los salones de clase fue el pasado 20 de abril, fecha en que los activistas de la Universidad conmemoraron con distintas actividades los 5 años del inicio de la huelga estudiantil.

Algunos estudiantes consideran que la UNAM vive una embestida fascista, en la que el objetivo sería acabar con el activismo que principalmente defiende una educación pública, gratuita y popular, pero que no se limita a ello.

Según afirman, el primer intento para desarticular y confrontar al movimiento estudiantil fue la detención y tortura de los hermanos Cerezo Contreras, estudiantes de filosofía y economía, que si bien no participaban activamente en dicho movimiento, realizaban trabajos con comunidades indígenas de Veracruz, Nayarit y Puebla, y que junto con Pablo Alvarado, un indígena Náhuatl, fueron sentenciados a 7 años y medio de prisión.

Aseveran que esto no es todo lo que pasa en la Universidad, que lo que se viene es una lenta pero segura estructuración del "porrismo" (paramilitares) como parte de la política de Estado, pero implementada por parte de las mismas autoridades de la UNAM. Por un lado, las provocaciones, y por el otro, la defensa que ejercen los propios estudiantes ha dejado como saldo una larguísima lista con más de 300 expulsados y alrededor de 150 estudiantes esperando su expulsión.

El intento de asesinato de 3 activistas universitarios de la Escuela Nacional de Trabajo Social, la quema del cubículo de Derecho acompañada de amenazas de desalojo de los espacios estudiantiles por parte de las autoridades, junto con la golpiza contra estudiantes de Economía, tuvo como respuesta una huelga de hambre, que acaba de levantarse.

Los compañeros del Comité Pavel González, así como los diferentes espacios de coordinación y colectivos que están sufriendo la represión de diversas formas, convocaron a una marcha el día martes 1 de junio con las consignas de "libertad a los hermanos Cerezo, esclarecimiento del asesinato de Pavel, castigo a los culpables, y un alto a la represión y amenazas contra activistas y estudiantes universitarios".

Por su parte, la Dra. Josefina Mena del Grupo de Tecnología Alternativa SC (GTAsa), quien investiga los asesinatos de las mujeres de Juárez, afirma que lo que más la inquieta es que el patrón del asesinato de Pavel tendría similitudes con el de las mujeres de Juárez: secuestro, tortura, violación, ahorcamiento y la cruz.

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