La palma de tallo recto, algunas con hojas
de abanico de diferentes tipos de dátiles, en algunos lugares le
dicen Coyol, en náhuatl Coyolli; o el de las hojas de abanico con
frutos redondos y negros del tamaño de las cerezas que los indígenas
llaman Tomalí, la zorra come mucho de esta fruta.
Cuando uno anda de pata de perro aprende del pueblo, un día platicaba
un campesino que si corta uno la palmera pero sin trozarla toda, se le puede
hacer una raspada como al maguey y también le sale agua miel por
decirlo así, por que él le daba otro nombre que hoy no recuerdo,
bueno, el caso es que su efecto es el mismo que el pulque.
Todas las palmas tienen cogollo en forma cilíndrica, blanco y por
cierto, muy delicioso guisado o crudo.
La palma por sus hojas anchas, son usadas por los indígenas para
hacer sus chozas; un amigo me platicaba que su escuela de 1° grado era
de techo de palma; también las palapas de la playa son de palma.
Hay también la palma de tallo pelón y de hojas grandes que
parecen coronas, que los caciques de las tabacaleras usan sus tallos para
hacer grandes galeras, donde ponen a secar el tabaco, por cierto el amigo
me platicaba que a sus 9 años llegó a trabajar en esas grandes
tabacaleras de 6 am. a 6 pm. que iban por semana, por que el trayecto del
camino era de tres a cuatro horas, así, se quedaban a dormir en esas
galeras; su pago era seis pesos diarios y las mujeres ganaban ocho peso
y los hombres doce, ¡que explotación!
Bueno, estaba en la palma ¡oh perdón! Ya estoy platicando del
pasado y debo aceptar el presente por que aquí estoy en la prisión
#1 La Palma, preso injustamente, acusado de un delito que no cometí,
soy una víctima más del sistema.
Como el león cree que todos son de su condición, no le importa
poner tras las rejas al que bien le va por decirlo así, por que les
diré que el hecho de estar vivo ya es ganancia, por que cuando me
detuvieron me dijeron ya te llevó tu pinche madre y a mi mujer le
dijeron ya no lo esperes le vamos a dar carreterazo, lo vamos a matar, te
tocó morir pendejo; pero esta situación puede cambiar, ya
que todavía lo pueden hacer, porque al entrar aquí, me dijeron
tu vida depende de nosotros, cabrón.
Ya ven, asesinaron a nuestra licenciada Digna Ochoa y Plácido, que
como única arma tenía sus conocimientos como abogada, su pluma
y su incansable valor, o será un mensaje para todos, sin duda es
un golpe moral, psicológico, un golpe irreparable para todos los
que de alguna forma queremos que se respeten los derechos humanos.
Nosotros los pobres, sufrimos todo, nosotros ponemos los muertos, nosotros
estamos en la cárcel, a nosotros se nos acusa de transgredir las
leyes; ellos, los poderosos aplican las leyes; ellos, entran a los pueblos
asesinando campesinos, niños, mujeres; ellos, que siembran terror
en el campo, en la ciudad; ellos, que entran en las casas con rostros cubiertos,
tirando puertas; ellos, que matan a sangre fría ¿Quién
les pone un alto? Que poca madre.
Mientras, aquí estoy en la sombra de una palma de concreto, que no
había conocido, que no es de hoja de abanico, no es de tallo grande,
me faltaba conocer una palma así, porque palma le llaman también
a las hojas con que reciben al Mesías en Jerusalen, si no me equivoco.
Hoy nos toca hacerla de Cristo, no nos queda otra, más que poner
la otra mejilla y decir "perdónalos Señor, que no saben
lo que hacen" pues cuando me detuvieron me dijeron "no es nada
personal".
Quiero agradecer todo el apoyo que me han brindado, muchas gracias, muchas
gracias a todos, me enteré que hacen libretas para los pasajes de
los licenciados, de veras, de todo corazón, muchas gracias estimados
estudiantes, licenciados, Derechos Humanos y demás personas.
Reciban saludos y un fuerte abrazo.
Pablo Alvarado Flores
Preso en La Palma #1
04 de noviembre de 2001