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AUDIENCIA PRELIMINAR PETROLERA
REPSOL EN COLOMBIA Y EN EL MUNDO
Madrid, junio 15 y 16
de 2007 |
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Con la presencia de cerca a
un centenar de personas se llevó a cabo en la ciudad de
Madrid-España la "Audiencia Preliminar Petrolera" del Tribunal
Permanente de los Pueblos que juzgará a las transnacionales del
petróleo British Petroleum, OXI y Repsol en audiencia pública a
realizarse en Bogotá-Colombia en el mes de agosto del 2008.
El
Juez
Mikel Berraondo de la Universidad de Deusto(País Vasco),
presidió la audiencia y una vez escuchadas las partes, procedió
a leer la Declaración Final, cuyo texto transcribimos a
continuación: |
DECLARACIÓN FINAL DE LA AUDIENCIA PRELIMINAR DEL TRIBUNAL
PERMANenTE DE LOS
PUEBLOS SOBRE REPSOL EN COLOMBIA Y EN EL MUNDO
El desarrollo que se está
produciendo en el derecho internacional de los derechos humanos
en relación al establecimiento de responsabilidades de actores
no gubernamentales, especialmente de las empresas
trasnacionales, hace que podamos determinar cierto grado de
responsabilidad de la empresa Repsol YPF por las vulneraciones
de los pactos internacionales de derechos humanos que se están
produciendo en las zonas donde la empresa opera. Especial
responsabilidad tienen las empresas trasnacionales que trabajan
en América, dada la obligación que tienen de respetar los
derechos humanos reconocidos en los pactos internacionales
aplicables en estos países, tal y como lo ha dicho la Corte
Interamericana de Derechos Humanos y el artículo 36 de la Carta
de la Organización de Estados Americanos.
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En el caso de
Colombia, se ha venido constatando que las empresas
trasnacionales han operado en un contexto de violencia
estructural y violaciones constantes de los derechos
humanos, del que no sólo no se han desmarcado sino que,
en muchos casos, han contribuido a favorecerlo. Así,
entre los derechos humanos que se han vulnerado
constantemente, y alrededor de los cuales pueden
derivarse responsabilidades para las empresas
trasnacionales, podemos mencionar los homicidios,
torturas, secuestros, desapariciones y amenazas a la
integridad física. |

Aspecto panorámico de la sala donde se llevó a cabo la
Audiencia Preliminar del TPP contra la Repsol.
(Foto: COLREFE). |
Además, hay que prestar
una especial atención al ejercicio de derechos laborales por
parte de los sindicatos petroleros, que muy a menudo han sido
tratados con excesiva fuerza y violencia por parte de las
empresas y sus empleados de seguridad.Y también merece especial
atención la falta de respeto hacia los derechos de los pueblos
indígenas, a los que se les está violando de manera impune todos
sus derechos territoriales y culturales, exponiéndoles
directamente a situaciones de genocidio.
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Durante la audiencia, este tribunal ha podido escuchar
los testimonios de diferentes testigos. Todos ellos han
coincidido en que las actividades de la empresa
multinacional española Repsol YPF están teniendo un
impacto negativo sobre las poblaciones y los ecosistemas
cercanos a los pozos y campos petroleros donde lleva a
cabo sus operaciones.
Por
las diferentes pruebas e indicios sobre las
consecuencias de las actividades de la corporación
multinacional Repsol YPF en Colombia y en el resto del
mundo que se han aportado en esta vista, cabe acusar a
la empresa transnacional española Repsol YPF de los
siguientes hechos: |

Pedro Ramiro
Pérez, acusa a la REPSOL por su actividad en Colombia.
Foto: COLREFE. |
1º) En todo el
mundo, especialmente en América Latina, Repsol YPF desarrolla
actividades que:
Contribuyen al cambio
climático global: En 2005, Repsol extrajo 1.139.400 barriles de
petróleo diarios. Si se tiene en cuenta que cada barril de
petróleo, al ser quemado, corresponde a unas 0,36 toneladas de
CO2, se puede concluir que las actividades de Repsol
contribuyeron a la emisión de 149.717.160 toneladas de CO2.
Esta cantidad es equivalente a casi la mitad de las emisiones de
todo el Estado español en el año 2005.
Tienen
graves impactos
ambientales y sobre los pueblos indígenas en Bolivia: Repsol
efectúa sus operaciones petrolíferas en siete áreas protegidas
de Bolivia, entre las que se encuentran el Parque Nacional
Madidi, la Reserva de la Biosfera Pilón Lajas, el Parque
Nacional Amboró y el Parque Nacional Aguaragüe. Además, en
Bolivia tiene campos en el territorio de 17 pueblos indígenas,
entre los que están el
Territorio
Indígena Multiétnico, en el Territorio Indígena Chimán y el
Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure, entre otros,
territorios en los que habitan multitud de diferentes etnias
amazónicas, y en los que
está destruyendo sus culturas
mediante la exclusión territorial de estos pueblos, la
destrucción de su territorio y de sus medios de subsistencia y
la persecución a sus organizaciones sociales.
Poseen efectos
muy negativos sobre
los pueblos indígenas
y el entorno en Ecuador:
Repsol
YPF tiene actividades en el Parque Nacional Yasuní, declarado
reserva de la biosfera, donde habita la etnia indígena huaorani.
Repsol forma parte, junto a otras seis
empresas petroleras, del consorcio que explota el
Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), que transporta el petróleo
desde la selva amazónica hasta la costa pacífica y afecta a once
áreas protegidas. Durante la
construcción del OCP se produjeron violaciones a los derechos
humanos, en concreto a la libertad de expresión, la salud, la
alimentación, el acceso al agua y el derecho a un medio ambiente
sano. La puesta en marcha de este proyecto ocasionó el
taponamiento de fuentes de agua para el consumo humano de la
población asentada a lo largo de la ruta, y durante las etapas
de prueba del oleoducto se produjeron cinco derrames de crudo
que contaminaron las áreas cercanas.
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Foto:
COLREFE |
Foto:
COLREFE |
Impactan social, cultural y
ambientalmente en Argentina:
Repsol YPF ha
invadido extrajudicialmente y contaminado varias comunidades
indígenas mapuche en la provincia de Neuquén. El conflicto más
conocido es la contaminación del yacimiento de Loma de la Lata,
donde las comunidades Kaxipayiñ y Paynemil presentan niveles de
intoxicación alarmantes por la acumulación de más de 17 metales
pesados en sus tejidos corporales. Según la Evaluación de Daño
Cultural/Ambiental realizada en 2001 por una consultora alemana,
los restos de metales pesados hallados en la zona investigada
son 700 veces más altos de lo permitido por la legislación
argentina. Además, Repsol YPF ha provocado un desempleo masivo
en la población de General Mosconi, en la provincia de Salta,
zona gasífera y petrolera por excelencia. La privatización de
YPF y la adquisición por parte de la empresa Repsol del 98% de
las acciones de la ex compañía estatal implicó en General
Mosconi un fuerte proceso de pérdida de puestos de trabajo,
afectando al 60% de la población activa.
Saquean los recursos de
países como Bolivia y Argentina:
En Bolivia,
Repsol es corresponsable, junto con otras empresas transnacionales y
organismos multilaterales, de impulsar una serie de reformas
cuyo fin es la transferencia del derecho propietario del Estado
sobre sus empresas, bienes y recursos naturales a las empresas
transnacionales y principalmente a Repsol YPF.
El 15 de enero
de 2006, Repsol YPF hizo saber que había inscrito como
“concesiones soberanas” las reservas de gas que controlaba en
Bolivia en la Bolsa de Valores de Nueva York. Poco después
Repsol YPF anunció un recorte de 25% de sus reservas de
hidrocarburos, sobre todo de gas natural, y el grueso de la
revisión correspondió a Bolivia. Por otra parte, la
privatización de la empresa estatal argentina YPF por el
gobierno de Menem en el año 1999 estuvo repleta de
irregularidades y denuncias. Repsol compró esta empresa
aprovechando la deuda externa argentina: YPF fue forzada a
endeudarse en el exterior aunque disponía de recursos
suficientes para sostener su propio desarrollo, y ante
la Oferta
Pública de Adquisición en la Bolsa de Nueva York, Repsol fue el
único oferente.
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Foto:
COLREFE |
Foto:
COLREFE |
Han producido impactos
sociales y ambientales en el Estado español: Repsol YPF ha
estado realizando prospecciones frente a las costas de las islas
de Lanzarote y Fuerteventura. Las plataformas que pretende
construir Repsol ponen en peligro más de diez Espacios Naturales
Protegidos y chocan con los intereses turísticos de la zona.
Además, teniendo en cuenta que el agua de consumo se obtiene
desalando el agua del mar, suponen un alto riesgo para la salud
de los habitantes de la región. Por otra parte, en el año 2003,
en la refinería de Puertollano (Ciudad Real), murieron nueve
trabajadores por un incendio que podría haber sido evitado si
hubiera habido mejores medidas de seguridad. Las investigaciones
efectuadas a raíz de este suceso llevaron a que la Consejería de
Industria de Castilla – La Mancha descubriera graves
infracciones. Basándose en este informe, la Inspección de
Trabajo propuso dos sanciones, con la máxima cuantía que
establece la ley, que ascienden a 1,2 millones de euros.
2º) En
Colombia, Repsol YPF desarrolla operaciones que:
Al igual que
las demás transnacionales petroleras presentes en el país, han
generado una profunda transformación del territorio: desde que
se establecieron hace más de un siglo en Colombia, las compañías
transnacionales del petróleo se fueron adjudicando contratos de
explotación, localizaron poblaciones que aseguraran la mano de
obra en la construcción de las infraestructuras necesarias,
propiciaron la destrucción de las zonas selváticas aledañas,
persiguieron a las comunidades indígenas, hostigaron a las
organizaciones sociales y, en definitiva, contribuyeron a hacer
efectiva una profunda transformación del territorio. En 1948,
después de la huelga de los trabajadores petroleros de
Barrancabermeja, se nacionalizó la infraestructura de
extracción, transporte y refino del país y se creó la Empresa
Colombiana de Petróleos (Ecopetrol). Este esquema contractual
que garantizaba la participación estatal se mantuvo hasta los
años noventa, cuando los sucesivos gobiernos colombianos lo
fueron modificando de acuerdo a la ideología neoliberal, hasta
llegar a ser un modelo similar al que imperaba a principios del
siglo pasado. Repsol, al igual que
otras corporaciones
transnacionales petroleras, no ha contribuido a aportar
soluciones al conflicto armado ni ha aportado nada para paliar
las desigualdades que se viven en Colombia. De hecho, en las
últimas décadas la situación se ha agravado en aquellos lugares
que disponen de petróleo.
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Se han
centrado en la explotación y exploración petrolera en el
departamento de Arauca: La mayoría de las operaciones de
Repsol en Colombia se han llevado a cabo en el
departamento de Arauca, donde está presente en casi
todos los bloques petroleros que cubren la región. En
Arauca, Repsol desarrolla actividades de exploración y
de explotación petrolera en tres formas distintas pero
complementarias: asociada a la corporación transnacional
estadounidense Occidental (Oxy), en consorcio con la
empresa estatal Ecopetrol y en solitario. |
Germán
Suárez, de la USO Colombia, interviene para acusar a la
Repsol ante el Juez del Tribunal. Foto: COLREFE. |
Por sus
actividades en la región, en la que se vive una crisis originada
por el conflicto armado y por la política de represión en contra
de las organizaciones sociales,
Repsol ha adquirido una
corresponsabilidad, directa o indirectamente, en el incremento
del conflicto social, político y militar, la destrucción de los
ecosistemas de la región y el acoso a las culturas indígenas.

Intervención de Adelso Gallo,
de las Organizaciones Sociales de Arauca. Foto: COLREFE. |
Tienen
graves consecuencias sobre la situación de los derechos
humanos en Arauca: A pesar de participar en la
explotación del segundo mayor campo petrolero de la
historia de Colombia, Caño Limón, e ingresar los
beneficios correspondientes, Repsol no ha asumido los
antecedentes de la compañía Oxy, su socia, como
operadora del campo. Se ha desentendido de la
responsabilidad en crímenes de lesa humanidad al
financiar compañías de inteligencia mercenarias, en el
apoyo al ejército norteamericano, en la presión para
propiciar la aprobación del “Plan Colombia” y en la
financiación de unidades militares que acumulan
denuncias en materia de derechos humanos. |
Desde 2002, año
en que Repsol anunció la existencia de petróleo en Capachos,
Tame comenzó a sufrir el auge del paramilitarismo,
incrementándose los crímenes contra la población civil y los
índices del desplazamiento forzado. Una vez que las acciones de
los grupos paramilitares se intensificaran en los dos años
siguientes, Repsol comenzó a perforar y a producir petróleo. La
represión a las organizaciones sociales y a la población civil
de Colombia ha tenido especial virulencia en Arauca, donde el
ejercicio del terrorismo de Estado, en el que han tenido que ver
tanto los grupos paramilitares y el ejército como la estrategia
de judicializaciones masivas y la política del Gobierno de
Álvaro Uribe Vélez, ha incrementado enormemente el número de
casos de violaciones a los derechos humanos en los últimos
cuatro años.
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Provocan el desplazamiento y la destrucción de la
cultura de los pueblos indígenas en Arauca: Repsol ha
tratado de asegurarse nuevas reservas de crudo en unas
áreas de exploración que se superponen con resguardos
indígenas u’was y guahibos. Repsol se ha aprovechado de
las contradicciones de la legislación colombiana para
intervenir en los bloques petroleros de Capachos y
Catleya, coincidentes con territorios indígenas.
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A pesar de la
manifiesta oposición de las comunidades u’was a que se lleve a
cabo cualquier tipo de actividad petrolera en su territorio,
Repsol se ha asociado con Ecopetrol en el bloque Catleya. En él,
donde es la empresa estatal la que asume la operación, se
incluye todo el piedemonte araucano, en el que se asientan las
comunidades indígenas u’wa, por lo que la exploración en esta
zona conlleva que se vea afectado su modo de vida y su cultura.
En este caso, Repsol YPF de nuevo es corresponsable por las
actividades petroleras que desarrolla en dichos territorios,
contraviniendo los acuerdos internacionales y sus propias
políticas de Responsabilidad Social Corporativa.
Poseen graves
impactos ambientales sobre los pueblos indígenas en Arauca:
Repsol debería asumir las consecuencias ecológicas relacionadas
con la explotación petrolera en los últimos veinte años al ser
copartícipe, junto a Ecopetrol y Oxy, de la Asociación Cravo
Norte, encargada de la explotación de Caño Limón. Repsol forma
parte de este consorcio, pero, a pesar de beneficiarse de su
producción, nunca ha asumido la responsabilidad social y
ambiental que conlleva. La participación en el segundo mayor
yacimiento petrolero de la historia de Colombia representa un
importante beneficio para la empresa española, pero también una
responsabilidad por los pasivos ambientales que dejan sus
operaciones. Impactos entre los que destaca el riesgo de
extinción de importantes especies del ecosistema de Lipa, la
pérdida del sustento para cientos de familias pescadoras y la
progresiva desaparición de las comunidades indígenas guahibas,
cuyo modo de vida estaba unido a la conservación del medio
natural.
En vista de todos estos
hechos, este tribunal considera que existen indicios suficientes
para acusar a la empresa multinacional española Repsol YPF de
ser culpable de:
Contribuir a la destrucción
ambiental del planeta.
Incrementar el desplazamiento
de poblaciones indígenas.
Continuar con el saqueo de
recursos en los países del Sur.
Operar en países donde se
producen continuas violaciones de los derechos humanos.
Poner en peligro la
posibilidad de las generaciones presentes y futuras de continuar
viviendo de una forma digna.
Por ello, este tribunal
propone que la corporación transnacional Repsol YPF se
comprometa a:
Devolver la deuda ecológica
que ha contraído con los países del Sur.
Restituir a las comunidades
indígenas su territorio en las condiciones más parecidas que se
pueda a su situación antes de su presencia.
Retirar toda su actividad de
aquellas zonas donde la población local lo requiera de forma
inmediata.
Reconvertir su actividad
desde la extracción, procesado y distribución de hidrocarburos,
hacia las energías renovables, especialmente la eólica y la
solar.
Respetar y cumplir los marcos
internacionales de derechos humanos, lo que debería ser
constatado a través de la realización de una auditoria externa.
A restituir a los pueblos
donde está realizando sus actividades todos los recursos que de
ellos ha tomado para su desarrollo social en armonía con el
entorno.
Asimismo, se pide que al
Estado español que:
Asuma las responsabilidades
oportunas por las actividades de sus empresas transnacionales en
otros países.
Obligue a las
empresas transnacionales españolas a que respeten el Derecho
Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional
del Trabajo. En
concreto, debería obligarles al cumplimiento del
Convenio 169 de
la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre pueblos
indígenas, la Declaración de Derechos Laborales Fundamentales de
1998 de la OIT, la Declaración de la OIT sobre empresas
multinacionales y política social y el Derecho al Desarrollo de
los pueblos.
Aplique el principio de
jurisdicción universal para depurar las responsabilidades de sus
empresas en las violaciones de derechos humanos que se producen
en los lugares donde trabajan.
Finalmente, se convoca a
todos los presentes, testigos, personas afectadas por la
actividad de la empresa y público en general a la Sesión del
Tribunal Permanente de los Pueblos que se celebrará en Bogotá (Colombia)Campaña
¿Quién debe a quién?, Campaña Afectad@s por Repsol, Red de
Hermandad y solidaridad con Colombia, Red Birregional Enlazando
Alternativas.
ACSUR-Las
Segovias, ATTAC, COLICHE (La Rioja), Comité de Solidaridad
Internacionalista (Zaragoza), Cristianos de Base, Ecologistas en
Acción – Madrid, Ecologistas en Acción – Suroeste de Madrid,
Espacio Alternativo, Observatorio de la Deuda en la
Globalización (Barcelona), OMAL – Paz con Dignidad, Red de Apoyo
Zapatista, RCADE – Retiro.
los días 2, 3 y 4 de agosto
de 2007, donde un tribunal constituido al efecto y un jurado
popular juzgarán a las empresas trasnacionales petroleras Oxy,
BP y Repsol por los impactos negativos que han acumulado en el
ejercicio de sus operaciones en Colombia.
Madrid, 16 de
junio de 2007
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