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Otra vez el Estado a través de su
brazo armado acalló la voz sensible de un joven estudiante e hirió a
otro más. Las flores son cortadas en plena primavera. El dolor afectó la
alegre rebeldía. El EJÉRCITO NACIONAL DE COLOMBIA, asesinó a Caterine
Soto Ospina (Est. Ciencias Naturales), e hirió de muerte a Rolando
Quintero (Est. De Filosofía), estudiantes de la universidad del valle.
¿Cuándo pararan las balas asesinas?
En la madrugada del viernes 3 de agosto -2007.siendo aproximadamente las
3:30 a.m., en la zona rural del municipio de Buenaventura, vereda de San
Cipriano, paraje turístico muy visitado en el departamento del Valle del
Cauca, fueron alevosamente atacados, con ráfagas de fusil Caterine
Soto Ospina y Rolando Quintero estudiantes de la universidad
del valle, acción de muerte realizada por unidades del ejército, sin
mediar voces de advertencia mucho menos consideraciones a su condición
de civiles (inermes e indefensos) mientras se encontraban caminando como
habitualmente se hace en esta zona por las personas que en calidad de
turistas y población en general.
Nuestros compañeros, como seres comunes y silvestres... nuestros
compañeros de vuelo, Catherine y Rolando, caminaban por la vía férrea y
al avanzar hacia el puente colgante, justo en el momento que lo cruzaban
(Catherine marchaba delante de rolando), es sorprendida por una bala
perdida, pero con marca oficial… ella se desplomó mortalmente herida
victima de las balas asesinas del ejército y, acto seguido, es alcanzado
Rolando por otra ráfaga de fúsil que lo impactan tres veces, cayendo al
río y arrastrado por la corriente que lo lleva hasta la orilla, y
todavía herido gravemente, se queda escondido, esperando que la luz del
día lo salvara de la horda de asesinos. En los primeros rayos de sol,
Rolando decide descubrirse para pedir ayuda y quienes lo encuentran son
precisamente sus victimarios, la unidad es del ejército que horas antes
le habían disparado, quienes proceden a montarle en una brujita (carro
hechizo de balineras que se desliza por la línea férrea (vehiculo,
típico de la zona). Triste, muy triste, porque además de estar herido,
fue acomodado justo al lado del cadáver de su compañera de paseo
Catherine. Eso si, con la orden perentoria de las unidades del ejército
de no tocar y no mirarla. No tocar, no mirar, no hablar, pero minutos
antes ellos le habían propinado a Catherine cuatro impactos y a él tres
balazos certeros en la pierna. Los héroes existen, claro está y como
perros de presa, cazan a sus victimas…. Nuestro amigo, ahora viajaba,
con la pierna cubierta con lodo, "viajaban" con sus victimarios, rumbo a
Buenaventura, cabeza a cabeza, aún cuando la de ella fue destrozada por
una bala que entró su maxilar izquierdo.
Una vez en Buenaventura, Catherine es llevada a la morgue, y Rolando es
trasladado al hospital regional y custodiado por efectivos del ejército,
donde por la gravedad de sus heridas el cuerpo médico, determina su
traslado a Cali. Pero dicho traslado no de manera inmediata y sólo se
hace posible cuando desde Cali, se traslada una comisión de la
Universidad del Valle, gracias a la comunicación que el mismo Rolando
estableció con un compañero en Cali. Entretanto, las autoridades
militares en Buenaventura, tanto de la naval, como del ejército
ofrecieron ayuda para el traslado de rolando y el cuerpo sin vida de
Catherine, hasta helicóptero ofreció el capitán Edwin Moreno, pero
finalmente no prestaron ninguna ayuda y ni siquiera los gastos de
atención médica hospitalaria que se causaron los atendieron para una
deshonra más de una institución mancillada por unos oficiales,
suboficiales y soldados que junto al Estado tendrán que responderle a la
comunidad de la universidad del valle y a la sociedad colombiana en
general por tan cobardes y salvajes actos que por cuarta ocasión en
menos de dos años enlutan al estudiantado universitario sin que a la
fecha el gobierno nacional con sus ya conocidas investigaciones
exhaustivas, castigue a los culpables de estos crímenes.
Eso si no falto a la tramoya mediática, cuando en los medios de
comunicación las declaraciones del general del ejército,
LEONARDO GÓMEZ HURTADO, en las que afirma "error", en el
operativo militar, justificándolo por lo sospechoso que pudo parecerles
a sus unidades, el tránsito de los estudiantes Catherine y Rolando, por
el único y obligado camino habitual para turistas y pobladores en
general, según él, por que Catherine quien se había adelantado, se
devolvió hasta donde venia Rolando y nuevamente ésta se adelanta; no
queda otra cosa sino aterrarse al grado de desprecio por la vida humana
a la que han llegado unidades del ejército colombiano en su paranoia
guerrerista, donde primero se dispara desde el acecho a civiles inermes
y luego se investiga, ¿será correcto que hoy, se diga simplemente, que
fue un "error"?. ¿Será correcto que a los familiares de Catherine, un
general del ejercito colombiano, los amenace con que no se pongan con
pendejadas de demandas, que el ejército les paga todo, mientras que un
abogado se les va a quedar con esa plata?; según este general el
problema se resuelve con plata y para eso, el Estado paga, como quien
dice, la vida de Catherine y de muchas y muchos más no nos interesa.
Hoy, con el dolor que nos ha causado el ejército colombiano, con el
asesinato de CATHERINE SOTO OSPINA de escasos veintidós
años de edad y con las heridas graves a Rolando, pero mas graves aún las
que le han causado en su alma, exigimos castigo a las unidades del
ejército que participaron en este acto cobarde, exigimos no mas
"investigaciones exhaustivas", mientras que los responsables podrán por
mucho tiempo más seguir cometiendo crímenes a lo largo y ancho de la
geografía nacional, por que lo más seguro es que se ordene su traslado,
mientras que terminan siendo exonerados de responsabilidad alguna, en la
ya tradicional "solidaridad de cuerpo", institucional, para que la
impunidad sea la respuesta que se le presente a la sociedad colombiana.
La memoria de Catherine, reclama del Estado colombiano y de su gobierno,
respeto, y castigo para sus cobardes victimarios. La sociedad colombiana
merece que el ejército colombiano, sea una institución que valore y
respete la vida humana, comprometiéndose cuanto antes a que sea la
justicia ordinaria y no la justicia penal militar, la que aplicando la
nueva normativa penal se encargue de resarcir los daños causados por el
ejército acantonado en San Cipriano el pasado viernes 3 de agosto de
2007.
Reclamamos a la comunidad nacional e internacional sus respectivos
pronunciamientos, dirigidos al presidente de la república Álvaro Uribe
Vélez, al ministro de defensa nacional Juan Manuel Santos, al ministro
del interior Carlos Holguin Sardi, al procurador general de la republica
Edgardo Maya Villazon, al defensor nacional del pueblo Volmar Pérez,
para que se procese sin dilación alguna a los efectivos militares
acantonados en San Cipriano y responsables del operativo que causo la
muerte a KATERINE SOTO OSPINA y dejo herido gravemente
a ROLANDO QUINTERO, estudiantes de la universidad del
valle y que en menos de dos años contabiliza el asesinato de cuatro
estudiantes con la mas absoluta impunidad hasta la fecha.
ORGANIZACIONES FIRMANTES:
ORGANIZACONES Y GRUPOS DE TRABAJO
ESTUDIANTILES DE LA UNIVERSIDAD DEL VALLE, SINDICATO DE TRABAJADORES DE
UNIVALLE, ORGANIZACIONES DEFENSORAS DE DERECHOS HUMANOS.
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COMUNICADO DE PRENSA DE LOS
VICTIMARIOS:
El comando de la tercera brigada, lamenta informar
a la opinión pública que en desarrollo de operaciones militares que
adelanta la fuerza de tarea Cisneros con el fin de neutralizar actos
terroristas sobre el eje vial de Buga- Buenaventura, en hechos que son
objetos de investigación ocurridos el día de hoy hacia las 3:30 de la
madrugada, en el área rural del corregimiento de San Cipriano, municipio
de Buenaventura, resultó muerta la joven Caterine Soto Ospina y herido
el señor Rolando Quintero. Al lugar del incidente se desplazaron los
comandantes de la tercera división y tercera brigada, acompañados de
funcionarios de la justicia penal militar, el CTI y LA FICALÍA, con el
propósito de adelantar las respectivas investigaciones tendientes al
esclarecimiento del insuceso. El comando de la tercera brigada expresa
sus condolencias a la familia Soto Ospina y hace votos por la pronta
recuperación del señor Rolando Qquintero.
BRIGADIER GENERAL LEONARDO GÓMEZ VERGARA
COMANDANTE TERCERA BRIGADA
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