(La Voz | Vilagarcía)
Día de gala para Vilagarcía,
que olvida por unas horas fríos y calores para
rendir homenaje a San Roque, el santo que a las doce menos
cuarto de la mañana viajará desde la iglesia
parroquial hasta su propia capilla para dar el banderazo
de salida a la Festa da Auga.
Casi medio millón de litros servirán
para bautizar la edición de este año, que
cuenta con un pregonero de excepción: el carismático
actor y traductor sublime de las esencias del país
y el paisanaje, Carlos Blanco; vilagarciano, para más
señas. Encaramado en lo alto de la grúa
que, como el perro rabelo de la canción, acompaña
ya a San Roque como un ornamento más, el amigo
Blanco lanzará las arengas convenientes para que
comiencen a dispararse el casi medio millón de
litros de agua dispuestos para la fiesta.
La zona húmeda está lista
La cita es a mediodía en la zona
húmeda, esto es, el entorno formado por la calle
de San Roque, la plaza de Galicia, A Baldosa, Conde Vallellano
y demás. La celebración se prolongará
hasta bien entrada la tarde.
La Festa da Auga es la cita más
llamativa y nutrida de la jornada, pero en absoluto la
única oferta de las fiestas de San Roque para su
día grande. Los coletazos de la controvertida fiesta
«house» preparán al personal más
marchoso para el desembarco del Agua hasta miutos antes
del gran riego.
Cita con el albariño
Alboarousa, por su parte, abrirá
sus puertas a las siete de la tarde, con la actuación
de los grupos folclóricos Axóuxere, y Xaramela.
Al finalizar la jornada se servirá una queimada
entre los asistentes. No es de rigor olvidar la procesión
de San Roque, prevista para las ocho y media. A partir
de entonces, la noche es para la muestra de albariño,
la charanga NBA, la banda de música de Ribadumia
y la orquesta Tornado, que actúan en la plaza de
Galicia.