NEW YORK.- Luego de varios minutos de haber iniciado su discurso, el canciller cubano fue interrumpido por la queja de un delegado que advirtió que no se estaba haciendo la usual traducción al inglés. Los representantes de Estados Unidos brillaron por su ausencia en esos momentos.
"Aunque se viaja escandalosamente a Marte y aseguramos que caminamos hacia el progreso, hay mil millones de analfabetos, otros mil millones de desempleados y dos mil millones que no saben de su condición humana, en el mundo", expresó.
"Desde el martes, día en que inició la reunión internacional, 425 mil niños murieron en el mundo a consecuencia de enfermedades curables. Murieron en nombre de la eficiencia, la calidad y de un desarrollo al que nunca accedieron", dijo.
Roberto Robaina manifestó que las naciones que antes criticaban al muro de Berlín, hoy construyen un muro diez veces más grande y militarizado que divide el sur cada vez más pobre y al norte cada vez más rico, en el río Bravo en México.
La segunda parte de su discurso se centró en señalar las catastróficas consecuencias que en la economía y salud cubanas ha causado el bloqueo económico que por más de 36 años impone el gobierno estadounidense. Robaina se refirió a la importancia de reformar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en su composición y en sus procedimientos y de rectificar los desequilibrios:
"Nunca será seguro ese Consejo hasta el día en que la transparencia, la democracia y la participación de los Estados que no son miembros destierren para siempre sus peligrosos y ocultos manejos", observó. El canciller cubano denunció el consumismo, el deterioro ambiental, el odio racial, el hambre y la prostitución propios del sistema. "El planeta en que habitamos sufre el Síndrome de Inmuno Deficiencia de la razón humana", ironizó.