El pasado día 2 de marzo, en el centro de Telemarketing Residencial de Barcelona, una compañera sufrió un ataque de ansiedad tras pasar por una sesión de coaching y fue necesario requerir la presencia de una Unidad del Servicio de Emergencias. Tras ser atendida en el mismo edificio, la conclusión de los servicios médicos fue muy elocuente: STRESS...
Este penoso incidente ha rebasado la capacidad de aguante de las trabajadoras y trabajadores de TMK-Residencial de Barcelona que han decidido en asamblea solicitar al Comité de Empresa de Barcelona la convocatoria de una huelga. Este Comité, con la vergonzosa excepción de CCOO, que se limita a pedir a los trabajadores que reclamen a la empresa a través de IRCIs, ha resuelto convocar un paro de 4 horas para el próximo viernes 23 de marzo en protesta por la presión que sufren en su trabajo diario.
No es este el primer caso de desplome psicológico de un trabajador de Comercial y mucho nos tememos que tampoco será el último si la empresa no corrige su tendencia al abuso en las medidas de presión para aumentar nuestra rentabilidad.