La UGT nos asombra de nuevo. Satisfechos por su éxito judicial (a expensas claro de lo que diga el Tribunal Supremo a los recursos de Telefónica) se han apresurado a través de un correo masivo (cuando otros quieren hacer lo propio les amenazan con el despido) a declararse protagonistas, parece que en solitario, de la defensa y conquista de la igualdad entre todos los trabajadores con independencia de si sus contratos eran temporales o indefinidos.
La Audiencia Nacional reconoce la antigüedad en la empresa a quienes hubieran prestado servicio con contrato temporal en 1993 y años anteriores. Dice la UGT que representa una conquista para un número significativo de trabajadores sin precisar cuantos. En cualquier caso, ¿es la cantidad un criterio para la UGT? ¿Cómo no han sido capaces de atajar tamaña injusticia sino ¡16 años después¡?
Pero que nadie dude en felicitar a una organización decimonónica que avaló los Jurados de Empresa del Dictador Primo de Rivera con quien pactaría en detrimento del anarcosindicalismo español, muy poderoso entonces. Seguramente por eso los pactos.
Que considera, de confirmarse en el Supremo, un hito histórico estos éxitos en las magistraturas a las que acuden según un juicio de oportunidad similar, suponemos, al de cualquier otra organización. Pero llama la atención que quienes tanto presumen del valor de la negociación en si, en detrimento incluso de aquellas instancias de togas y estrados reprochando las demandas de otros, incluidos sus compañeros de viaje, hayan condonado a esta empresa la friolera de 14 millones de euros de incremento de la masa salarial con el apoyo inestimable no se olvide de CCOO que, sorprendentemente, había denunciado a Telefónica (dice ahora para presionar y conseguir un mejor acuerdo).
¿Mejor, en qué? Hoy, 30 de julio, la prensa informa de que Telefónica bate las previsiones al ganar 3.619 millones hasta junio de modo que, sin contar los extraordinarios, las ganancias habrían aumentado un 10%. Los periódicos se olvidan de añadir a esa cantidad los 14 millones de euros despojados de la masa salarial de los trabajadores de TESAU cuyos directores generales, gerentes, jefes y, en general, prácticamente la totalidad de los llamados "fuera de convenio" han experimentado subidas salariales sensiblemente superiores a un IPC previsto que ahora el Gobierno niega sumándose a esa tesis su correa de transmisión.
¿Mejor, en qué? ¿Ha incrementado Telefónica España SAU en el mismo porcentaje que hace la Seguridad Social las prestaciones por incapacidad permanente total tomando como referencia la previsión del IPC? Está en el vigente Convenio Colectivo. Se ha preguntado y se ha dicho que no toca....responder. Habrá que insistir. Y si no se ha producido esa revalorización ¿va la UGT a acudir a los tribunales a defender a trabajadores, que ya no votan por cierto, de tamaña injusticia?
Se detectan cada día más casos de trabajadores que siéndolo ya antes del 17 de septiembre de 1.992, asegurados en la Póliza de Riesgo y no habiéndose adherido al Plan de Pensiones (ese que no controlan pero del que perciben una sustancial comisión como accionistas de Fonditel) sin embargo descubren que no "estarían" igualmente asegurados en la Póliza de Supervivencia. Algo habrá que hacer. ¿Acudirá la UGT a los tribunales, si fuese necesario, ante semejante injusticia?
El Convenio vigente reconoce que cuando las vacaciones no puedan disfrutarse dentro del año por situaciones de IT se reconocerán en el siguiente lo que, por cierto, no es sino el reconocimiento convencional de numerosos fallos judiciales favorables a ese reconocimiento. En la CGT sabemos algo de eso lo que no quita que saludásemos también el avance en el Convenio (ya se sabe, menos da una piedra). Sin embargo ya se han detectado casos en que las áreas se muestran reacias a respetar escrupulosamente ese derecho.
Está en discusión igualmente el reconocimiento de antigüedad de los trabajadores procedentes de Data y Terra que, integrados en TESAU desde julio de 2006, habrían devengado ya un bienio a la firma del convenio, julio 2008.
En términos de empleo de momento la creación de quinientos puestos de trabajo comprometida en el Convenio Colectivo se traduce en apenas 70 puestos de trabajo sobre los que pesa la sospecha de que no se les reconocerá antigüedad alguna (bienios en concreto). La implantación de numerosos centros técnicos (SOR, GSP, CNAI, etc) se está haciendo desde una óptica perversa: la de partir de una reestructuración para aplicar arbitrariamente procesos de movilidad sin tener en cuenta los derechos de adscripción voluntaria dado que se trata de plazas de nueva creación. El Convenio dice que durante su vigencia " la Dirección de la Empresa garantiza en el caso de reestructurar actividades que supongan consecuencias sobre el empleo, ningún trabajador será adscrito a las mismas con carácter forzoso, sin previo acuerdo con los Representantes de los trabajadores..." ¿Cómo defiende la UGT, y otros claro, esa supuesta voluntariedad? Mirando para otro lado o, probablemente, pactando en la comisión de empleo o, en el mejor de los casos, confiando en la capacidad de sus organizaciones a nivel provincial.
La lista es larga. Vacaciones rotativas, opacidad en los procesos de selección, seguro de sueldo, recuperación puntos del carné de conducir, teletrabajo, plan de igualdad...El Convenio ya ha cumplido un año y le queda otro salvo prórroga de otros dos. Sería un hito histórico que cumplida su vigencia (la que sea) se hubiesen cumplido todos los compromisos recogidos en el mismo.
Salud,
Secretaría General