| C U B A F R E N T E A L I M P E R I O |
29 de marzo de 2004 |
Cuba defendió hoy con fuerza su verdad en un acalorado debate
en la Comisión de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas Durante la
intervención de los representantes de la Isla, los EEUU que intentaron
sabotearla junto al presidente de la Mesa Directiva de la reunión, procedente de
Australia.
Según reportó Fausto Triana, enviado especial de PL, en el
final de una jornada marcada por controversiales debates sobre el tema
palestino, se dio paso al Informe de la Representante Personal del Alto
Comisionado para el análisis de Cuba, la francesa Christine Chanet.
Aunque el documento de Chanet no fue leído, se conocía de su contenido
con alusiones críticas a la Isla.El embajador de la misión permanente cubana en
Ginebra, Iván Mora, se dispuso a exponer lospuntos de vista de La Habana al
respecto.
Apenas transcurridos cinco minutos de la intervención de Mora,
el presidente de la Mesa, el australiano Mike Smith, interrumpió al diplomático
para exigirle mesura en sus calificativos sobre la señora Chanet.El
representante de Cuba, defendió que los criterios manifestados se
referían exclusivamente al contenido del informe de la funcionaria gala y no a
su persona.
La segunda interferencia al orador tuvo lugar cuando
mencionó la presencia en la comitiva norteamericana en la actual CDH del
connotado terrorista de origen cubano Luis Zúñiga Rey, sobre lo cual un delegado
de Washington pidió un punto de orden.
Dijo que no admitía improperios
contra un miembro de su grupo y solicitó al Presidente de la Mesa que amonestara
a Cuba por su lenguaje poco contemporizador. Al respecto Mora ripostó señalando
que no se trataba de un punto de orden ya que se refería a una denuncia oficial
de su representación.
Antes de continuar su discurso, Mora se vio otra
vez coartado por Smith, quien advirtió al diplomático cubano que se había
arriesgado demasiado con ataques severos a otros participantes en la CDH, lo
cual a su juicio era una práctica incorrecta.
Obligado a reaccionar,
Mora subrayó: "Tengo la impresión de que no le corresponde a usted juzgar el
contenido del discurso de Cuba y exijo el derecho a hacer uso de mi libertad de
expresión en este foro".
Aplausos prolongados sellaron la intervención
del embajador de la Isla, para luego dar paso a pálidas palabras de Chanet y el
Alto Comisionado en funciones, Bertrand Ramcharan.
Sin tregua, la
caldeada atmósfera se enrareció aún más cuando Cuba, por intermedio del
diplomático Rodolfo Reyes, defendió su libertad de opinión y expresión, "como el
arma principal para enfrentar las pretensiones de condena de Washington y sus
aliados".
Estados Unidos volvió a pedir que no se difamara de un miembro
de su delegación, pero Reyes lo emplazó a decir si eran ciertas o no las
acusaciones sobre el expediente criminal y terrorista de Zúñiga Rey y su
filiación con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), a lo cual Estados Unidos
no respondió.
El texto de la Representante Personal resulta plenamente
coherente con los fundamentos políticos e ideológicos que determinan la
actividad de Estados Unidos y sus aliados en esta Comisión, puntualizó.
Ha terminado repitiendo y magnificando las mentiras y fabricaciones de
la Casa Blanca y sus compinches de la mafia anticubana en Miami. Es una farsa de
principio a fin, acotó.
"Y escúchenlo bien, señores imperialistas, nada
ni nadie podrá arrebatarnos lo que tanto nos ha costado conquistar. Es por ello
que frente a sus sucesivos intentos de condenar y destruir a la Revolución
cubana, nuestro pueblo tiene una sola respuesta, su inclaudicable convicción de
Patria o Muerte: Venceremos", recalcó finalmente Iván Mora.
FUERTE
CONDENA DE CDH A CRÍMENES DE ISRAEL
La Comisión de Derechos Humanos de
Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución condenatoria contra Israel por el
asesinato del fundador y líder espiritual del Movimiento de Resistencia Islámica
(Hamas), el jeque Ahmed Yassin, informó Notimex.
La resolución,
presentada por Paquistán en representación de los países miembros de la
Organización de la Conferencia Islámica (OCI), y co-patrocinada por Cuba y
Zimbabwe, fue aprobada con 31 votos a favor y dos en contra, de Estados Unidos y
Australia, así como 18 abstenciones, la mayoría de la Unión Europea.
El
documento condenó "enérgicamente las graves violaciones de los Derechos Humanos
en los territorios palestinos ocupados, en particular el trágico asesinato del
jeque Ahmed Yassin el 22 de marzo, que contraviene la IV Convención de Ginebra".