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Nicaragua y sandinismo (I)



Mónica Baltodano

CEPRID
9 - I - 08



Pequeña introducción histórica

Para hablar de la situación actual del Sandinismo en Nicaragua es útil recordar que estamos hablando de un pequeño país de Centroamérica, uno de los más empobrecidos y expoliados de nuestra América, varias veces intervenido militarmente por las tropas norteamericanas desde su independencia de España en 1821.

Contrariamente a muchos países de América Latina, Nicaragua no conoció una etapa de desarrollo democrático y de fortalecimiento de sus instituciones. Su secular atraso económico propició también el atraso de su clase política. Después de un intento fallido de una revolución liberal, a finales del siglo XIX, Nicaragua ocupada militarmente por las tropas yanquis pasó a ser prácticamente un protectorado norteamericano. Administrado alternativamente por los dirigentes locales de los partidos tradicionales llamados liberales y conservadores.

En los años 20 surge una generación de patriotas que se enfrenta a la oligarquía y a los marines yanquis. Encabeza esta resistencia Augusto C. Sandino, General Hombres Libres, quien con miles de campesinos descalzos forma el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional y lleva adelante una lucha guerrillera de carácter patriótico, nacionalista y antiimperialista, que cuestiona el régimen oligárquico prevaleciente y propone también importantes cambios sociales.

En 1933 Sandino y su ejercito de campesinos expulsa a los invasores, pero los marines ya habían organizado un ejército títere, y formado a sus principales cuadros. El principal de ellos, Anastasio Somoza, convertido en jefe del ejército, asesina a Sandino el 21 de Febrero de 1934. A partir de ello se abre un período de represión y muerte contra los dirigentes y campesinos sandinistas, junto con la implementación de un modelo de gobierno inicialmente de corte paternalista, que se transforma en una de las más feroces y prolongadas dictaduras de América. Este fue un largo período de represión, de obscura noche y descenso de las luchas populares.

El atraso económico, la inexistencia de una clase obrera y sus organizaciones, junto con la represión, limitaron el desarrollo temprano de luchas por la democracia, y no digamos de luchas por transformaciones más radicales. Durante muchos años el rol de oposición a la dictadura fue ocupado por el oligárquico Partido Conservador. El pueblo permanecía sometido a los dos partidos tradicionales. Las elites de ambos partidos pactaron numerosas veces el reparto de cuotas de poder entre ellos, ignorando los intereses del pueblo.

Con un analfabetismo superior al 60 %, y con una férrea dictadura, las ideas revolucionarias comienzan a hacerse presentes a través de literatura clandestina, de reducida circulación. Aunque se había fundado un Partido llamado Socialista en el año 1944, el economicismo, legalismo y eventualmente la cooptación por la dictadura de algunos de sus líderes, no le permiten jugar un rol de mayor relevancia.

Carlos Fonseca, el continuador de Sandino y Fundador del Frente Sandinista ilustra esta realidad con la siguiente reflexión: “Después del asesinato de Augusto C Sandino o lo que es lo mismo, desde la implantación del régimen somocista, durante mas de veinte años, la lucha popular de Nicaragua estuvo bajo la exclusiva dirección de políticos que representan una posición capitalista. Estos políticos, por lo general titulándose conservadores, a veces titulándose liberales, llevaron al fracaso la lucha popular, paralizaron las acciones de las masas obreras y campesinas, paralizaron a todas las personas dignas y volvieron impotente al pueblo. Los métodos de acción política de estos elementos, sus tendencias a las pláticas por arriba, despreciando el combate popular por reivindicaciones sociales y revolucionarias, penetraron - incluso - al movimiento estudiantil” (1)

En 1956 se forma de manera independiente la primera célula marxista revolucionaria, en la cual se integra Carlos Fonseca como miembro del ala radical del PSN. Ese mismo año, el Patriota Rigoberto López Pérez ajusticia al Tirano. Se inicia así el proceso de ascenso de la lucha revolucionaria. El contexto internacional que se abre posteriormente en el que destaca la revolución cubana, favorece este ascenso, que se expresará en múltiples intentos organizativos y guerrilleros que conducen al nacimiento del FSLN en 1963.

Tras casi 20 años de lucha guerrillera clandestina, inicialmente en las montañas, que toma luego un énfasis insurreccional en las ciudades, el FSLN se convierte en el mayor movimiento social que ha conocido nuestra historia, al combinar la lucha política, la lucha social y la lucha militar, hasta llegar a ser una formidable fuerza popular victoriosa que vence política y militarmente a la dictadura somocista que había sido sostenida durante mas de 40 años por el imperialismo norteamericano.

El 19 de Julio de 1979 triunfa la Revolución Popular Sandinista. Con esta victoria, se derrocó a la dictadura y se cierra una de las páginas más tristes de la historia nacional, abriendo las oportunidades a todos los sectores sociales de construir una Nicaragua, con independencia nacional, democracia popular y justicia social.

No pocas de las transformaciones iniciadas a partir de esa victoria permanecen aún, aunque algunas de ellas persistan, tan solo como referencias inolvidables, de un acumulado histórico innegable. En esa amalgama de pasado y presente, de lo que es y lo que fue:

- La apertura y consolidación de la democracia formal. Democracia instaurada por la revolución.

- La conquista de la dignidad e independencia nacional, trasformada entonces en cultura popular.

- La abolición total de los órganos represivos, al servicio de la dictadura, y la construcción de nuevas instituciones profesionales y constitucionales para la defensa y orden interno.

- La Democratización de la propiedad, que los procesos de contrarreforma emprendidos, no ha podido revertir de manera absoluta.

- El desarrollo de masivas organizaciones populares y sociales

- El desarrollo de una cultura de solidaridad y fraternidad, expresada masivamente en la Cruzada Nacional de Alfabetización.

- La conciencia de los Derechos de las mujeres, que comenzó por la conciencia de la autoestima en miles de nosotras

- La poesía, el canto, la música, la pintura, las danzas, que florecieron en medio de la agresión y la guerra: ¡fructificó la esperanza!

- El resurgimiento del antiimperialismo sandinista y el internacionalismo.

- El establecimiento de un Estado promotor de los derechos sociales básicos de la población.

La contrarrevolución animada y sostenida por el gobierno de Reagan, aplicando su estrategia de “guerra de baja intensidad”, fue factor determinante en la derrota electoral que sufrió el FSLN en las elecciones de 1990.. Reagan no pudo derrotar militarmente a la revolución, pero se habían creado las condiciones políticas para la victoria electoral de la derecha unificada en la UNO (2) que obtuvo 53% de los votos contra el 42% del FSLN en 1990.

Diez años de guerra de resistencia destruyeron y volvieron inviable nuestra frágil economía, los desproporcionados costos humanos, las carencias materiales, la inflación incontrolable, el dolor de los muertos por más 50 mil, y el desplome de Unión Soviética habían creado el desaliento en una parte del pueblo y con ello las condiciones para la derrota político-electoral.

Los gobiernos conservadores y neoliberales que gobernaron Nicaragua desde entonces, se concentraron en el restablecimiento pleno del modelo capitalista y su economía de mercado, en restaurar al capital criollo y su clase política. Revirtieron casi todas las transformaciones, políticas y sociales que pudo hacer la revolución. Se emprendió un abierto proceso de cooptación del liderazgo sandinista. La paz, se convirtió en la paz de los sepulcros para la mayoría y una nueva minoría tomaría las riendas del país.

Sobre la organización popular

En la lucha contra la dictadura no fue posible desplegar a plenitud la organización reivindicativa del pueblo, debido a la represión. Sin embargo, sectores como el magisterio, obreros de la construcción, organizaciones del campo, de mujeres y de manera especial organizaciones de estudiantes universitarios y de secundaria pudieron llevar a cabo, en medio de la más cruda represión, luchas sociales que fueron predecesoras de la explosión de organización popular que se experimentó en la década revolucionaria.

Masivos sindicatos sandinistas de la ciudad y el campo, movimientos barriales y comunales en la ciudad y el campo, organizaciones estudiantiles, una organización nacional de mujeres, y hasta organización de niños sandinistas, constituyeron el tejido del movimiento social entonces en el poder.

Hay que decir – simplificando - que toda esta organización popular se concibió como instrumento de una estrategia de defensa de la revolución amenazada. Fuerza popular que tenía como elemento central, la conducción político estatal de la vanguardia, el FSLN. Ello explica en parte porque las organizaciones populares no se pudieron desarrollar de manera autónoma. No alcanzaron levantar frente al estado revolucionario sus propias reivindicaciones y la defensa de sus propios intereses.

Quizás la única organización que pudo lograr cierto espacio para sus propias reivindicaciones fue la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos, (UNAG) que aglutinaba a pequeños y medianos campesinos, con relativa independencia material, que actuaba en los sectores rurales del país, escenario principal de la confrontación armada con la contra revolución.

Asimismo, sectores de mujeres, influidos por el feminismo, empezaron a reivindicar su autonomía desde mediados de los años 80, logrando constituirse después de la derrota del 90 en uno de los movimientos sociales autónomos más significativos de la década de los 90.

La transmutación del sandinismo en danielismo a partir del 90

Como hemos señalado en otras ocasiones, la derrota coincidió con la capitulación del socialismo real y el reflujo mundial de las ideas revolucionarias. Esto influyó en la desmoralización y dispersión de la conducción revolucionaria y en la incapacidad de desarrollar una estrategia de resistencia, en las nuevas condiciones. La acción sandinista- luego de la derrota del 90 osciló entre la lucha popular para negociar desde arriba y el reparto de cuotas de poder y seguridades a la dirigencia sandinista, representante institucional, del potencial de fuerza que aún quedaba de la organización popular. Resumidamente los resultados de esos años fueron

* El desmontaje de las principales transformaciones, en especial las referidas a la propiedad social. Poco a poco las propiedades importantes volvieron a sus antiguos dueños y no pocas fueron repartidas a favor de un grupo de sandinistas, creándose así la acumulación originaria del actual grupo económico y empresarial sandinista.

* De la conducción colectiva se involucionó hacia el caudillismo de Daniel Ortega, quien termina controlando completamente el aparato del partido y las direcciones de las organizaciones populares afines. El control fue posible gracias a la sucesiva expulsión y toma de medidas represivas contra quienes disentían de su línea y forma de operar.

* Además de ser el único secretario general del partido, desde 1979, Daniel llegó a establecer el principio de que sólo el puede ser el candidato del FSLN, prácticamente para él “el partido soy yo”. Publica y oficialmente ha declarado que él es el eterno candidato porque sin él “solo queda el caos para el sandinismo”.

* Al colocar el tema de compartir el poder como el asunto primordial de su estrategia, Daniel Ortega llevó al FSLN (1998) al establecimiento de un Pacto de alternabilidad y repartición de todos los órganos del estado con uno de los grupos más importantes de la derecha. El PLC con el caudillo Arnoldo Alemán (3) a la cabeza, dirigido por reconocidos políticos somocistas quienes también construyeron otro grupo económico emergente, a partir del uso y abuso de los bienes del estado.

* William Grigsby lo define de esta menera. “En 1998, con el gobierno de Alemán, viene otro quiebre. Había dos opciones: convertirse en un partido del sistema y empezar a compartir cuotas de poder o mantener la opción revolucionaria. En ese momento, el Frente, tal como estaba, ya no era capaz ni de ganar elecciones ni de ganar luchas populares. Había que cambiarlo. Y empezó una lucha adentro. Dura. Por la puerta trasera, casi escondidos, subrepticiamente, se metieron los del que se llama Bloque de los Empresarios, que empezó desde entonces a tener una influencia poderosa dentro del Frente. Y comenzó a agarrar fuerza la corriente que proponía que había que negociar, que había que buscar espacios de poder, que había que prepararse para elecciones, que no era tiempo de luchas revolucionarias de masas, que la correlación de fuerzas internacional no era favorable... Así se comenzó a construir el pacto con el PLC. El primer eslabón del pacto fue la reforma a la Ley de Propiedad, a mediados de 1997. Y detrás vino lo otro y lo otro”(4). El pacto, es decir la política de reparto del poder permite que ambos caudillos controlen hasta hoy todos los poderes del estado, Corte Suprema, Consejo Supremo Electoral, Contraloría de la República, Jueces, Magistrados de apelaciones. Todas las decisiones relevantes de estas instituciones dependen directamente de Daniel y Alemán y son utilizadas también para premiar a los amigos y castigar a los adversarios

* El presidente Bolaños (2002 -2007), gobernante conservador, quiso distanciar las decisiones del Estado de la influencia de la alta jerarquía eclesiástica, en particular del Cardenal Obando. Lo que dio origen a fuertes contradicciones de Bolaños con el mando superior de la Iglesia. Las mismas fueron aprovechadas por Daniel Ortega para articular un nuevo pacto, esta vez con el alto jerarca de la iglesia católica.

* Esta última alianza ha conducido al FSLN a comportarse como un partido confesional en donde, por encima de la ideología histórica del FSLN, prevalece ahora un mensaje cargado de religiosidad. De manera invariable, todos los principales actos partidarios y ahora del Estado, están presididos por un (5) jerarca de la iglesia católica. Esta “santa” alianza condujo últimamente al FSLN a la derogación del aborto terapéutico establecido en el código penal nicaragüense desde el siglo XIX.

En Ocasión de la criminal derogación del aborto terapéutico, Rosario Murillo esposa de Daniel Ortega, vocero oficial del partido y del gobierno declaró: "Somos enfáticos: No al aborto, sí a la vida. Sí a las creencias religiosas; sí a la fe; sí a la búsqueda de Dios, que es lo que nos fortalece todos los días para reemprender el camino", “el FSLN respalda la posición de la Iglesia Católica y de las iglesias en general, "contra el aborto en cualquiera de sus formas porque es un atentado contra la fe, contra la vida” (6).

* El principal compromiso de Daniel Ortega con Alemán fue la desmovilización de la lucha popular a cambio de cuotas de poder institucional. En efecto para 1997 la lucha de masas parecía haber llegado a su fin. Las organizaciones cuyos principales dirigentes pasaron a ser diputados, o parte de las estructuras de poder, dejaron de resistir y luchar.

* Durante los últimos 16 años el FSLN de Daniel Ortega, terminó por ser un aliado indispensable en la aprobación en el parlamento de las políticas neoliberales en Nicaragua. Los gobiernos pedían gobernabilidad, y daban a cambio seguridad personal, espacios institucionales, ventajas en los negocios y propiedades recién adquiridas a los nuevos capitales sandinistas, ligados al caudillo.

* Todos los planes de ajuste, las condicionalidades del FMI, las reformas de las leyes del país que protegían a la economía nacional, las privatizaciones de las comunicaciones, de distribución de la energía, la seguridad social, fueron aprobadas, sin resistencia alguna y por decisión de Daniel Ortega.

* Expresión culminante de este proceso fue la aprobación del TLC con Estados Unidos. Introducido al parlamento, por el presidente del mismo, el dirigente sandinista René Nuñez, por expresa orientación de Ortega. Como si no fuera suficiente a principios del 2006 fueron los votos de la bancada del FSLN los que permitieron que dicho tratado entrara en vigencia, con la aprobación de las llamadas leyes complementarias.

Notas

(1) Carlos Fonseca “Mensaje del Frente Sandinista de liberación Nacional, FSLN, a los estudiantes revolucionarios. Publicado en mimeógrafo en abril de 1968, desde algún lugar de Nicaragua. Publicado por la Editorial Nueva Nicaragua en el Texto: Bajo la Bandera de Sandino, Obras de Carlos Fonseca. 1981, pp 65
(2) Unión Nacional Opositora, encabezada por la Ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro.
(3) Arnoldo Alemán Presidente en el período 96 -2002. De raíz somocista, visceral antisandinista y alcalde de Managua 90- 96. Utilizando recursos municipales organizó el PLC y se enriqueció personalmente. En 1993 fue acusado por Mónica Baltodano por malversación fraude y peculado.
(4) William Grigsby Vado“No se organiza a la gente ni se crea conciencia por decreto”.Revista Envío Número 306 | Septiembre 2002
(5) El Código Penal vigente fue reformado para eliminar el aborto terapéutico en plena campaña electoral en 2006. Se afirmó que era una estratagema de Daniel y Rosario para “ganar votos”, y que en el nuevo Código Penal, que aún no se aprobaba en la Asamblea Nacional, se restablecería. Sin embargo, en Septiembre 2007, durante la discusión de este nuevo Código Penal, el FSLN volvió a gestionar, cabildear y a votar-en consonancia con la derecha-, la penalización de todo tipo de interrupción del embarazo, incluyendo el Aborto Terapéutico.
(6) Rosario Murillo en la Radio Ya, propiedad del FSLN. Fuente: Radio La Primerísima. http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/2192

Mónica Baltodano: fue comandante sandinista, formó parte del Estado Mayor de la Capital que dirigió la insurrección de Managua en el marco de la revolución de 1979, fue Ministra de Asuntos Regionales entre los años 1982 y 1990, actualmente es diputada por el Movimiento de Rescate del Sandinismo.