Nunca ha dado resultado el pagar mal por mal ni tratar de atajar el mal causando un mal mayor y ese es el caso de Yugoslavia donde por razones étnicas se han cometido crímenes que debemos repudiar totalmente.
Sin embargo al ataque auspiciado por un grupo de naciones contra una porción de dicho país no hará más que arrojar combustible al fuego del conflicto, sembrar más sufrimiento y muerte, causar enormes pérdidas y gastar grandes sumas de dinero que deberían tener un destino mejor.
Exhortamos a que cesen los ataques, a que se inicien nuevamente las negociaciones entre las partes interesadas poniendo bajo control ese monstruo de la guerra.
Cárdenas, Matanzas. Cuba
29/4/99
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