| El MUP-Republicanos llama a votar en blanco en las elecciones al parlamento europeo La influencia que tiene en nuestras vidas la Unión Europea es mucho mayor de lo que la mayoría de los ciudadanos nos imaginamos. Así, aproximadamente el 80% de las leyes y normas jurídicas que afectan a nuestra vida diaria, tienen su origen en ella. Sin embargo, el desinterés que despiertan las elecciones al Parlamento Europeo entre los ciudadanos españoles es muy grande, estimándose una abstención del 55 %. Algunas causas de ellos son las siguientes: - Dentro de la Unión Europea, la única institución elegida por voto directo de los ciudadanos, el Parlamento Europeo, tiene muy poco peso a la hora de desarrollar y elaborar propuestas y decisiones. Las que sí lo tienen, y que son las que marcan la actividad política de la Unión Europea, son el Consejo de Ministros, la Comisión, el Banco Central y los Tribunales Europeos, instituciones al margen de la decisión y opinión ciudadanos, de la voluntad popular. - Por otro lado están las medidas totalmente antisociales que caracterizan a la Unión Europea, que desde su constitución ha sido un instrumento en manos de la oligarquía para atacar los derechos democráticos y sociales de los ciudadanos y de los pueblos europeos. De ella no ha surgido ninguna medida para generalizar la protección social, sino normas como la directiva Bolkenstein (que permite la contratación de trabajadores foráneos con las condiciones laborales de su país de origen), la de la vergüenza (retención de inmigrante sin papeles hasta 18 meses sin garantías judiciales) y los acuerdos que permiten pactar individualmente una jornada laboral superior a las 48 horas semanales, que restringen derechos y empeoran las condiciones de trabajo. Esta es la Europa que, más allá de las formas, las palabras y los ritmos, han ayudado a crear el PP y el PSOE. Apostamos por una futura Europa de los pueblos, de los derechos políticos y sociales, del trabajo, de los servicios públicos, de la solidaridad, de la paz, pero no somos ingenuos y tenemos claro que esto sólo es posible si los pueblos de Europa, y el español entre ellos, se liberan del control asfixiante de su propia oligarquía. Para avanzar en Europa, la izquierda necesita hacerlo también en España: una izquierda débil frente al régimen borbónico, incapaz de trabajar lealmente en la construcción de una alternativa unitaria que plantee decididamente la superación democrática de éste, no está en condiciones de garantizar un trabajo coherente en Europa. La única garantía que parecen ofrecernos las diversas candidaturas de izquierda es la dispersión, el idealismo reformista o el radicalismo marginal, que han impedido la búsqueda común de esa alternativa política que permita aglutinar, y les sirva de referente político, a todos los sectores populares, que hoy en día están siendo golpeados por una crisis que la Unión Europea del Capital ha ayudado a gestar; una alternativa que ilusione a los millones de ciudadanos frustrados por el lamentable "espectáculo" en el que han convertido la política la clase política del Régimen. Hubiera sido importante participar en las elecciones del próximo 7 de Junio, pero con el objetivo claro del reforzamiento de la unidad de las fuerzas de izquierda y su ligazón con los ciudadanos, mayoritariamente desorientados y desilusionados. Esto, lamentablemente, es una tarea pendiente. El MUP-R, de Arévalo, desde su creación, se ha comprometido con esa unidad y con la creación de esa alternativa, que debe ligarse estrechamente a las necesidades reales y reivindicaciones de la mayoría trabajadora. Por todo ello, el MUP-Republicanos, de Arévalo, hace un llamamiento a los arevalenses a votar en blanco en las elecciones al Parlamento Europeo del próximo 7 de junio, voto que sería la expresión de rechazo a la Europa del Capital y de la Guerra, a sus reglas de juego antidemocráticas y a su papel de bastión de la oligarquía, pero también de apuesta por otra política de izquierda, unitaria y más cercana a los ciudadanos y sus necesidades. Hay mucho trabajo por delante: recuperar la conciencia colectiva, articular y desarrollar el tejido social y la solidaridad en el trabajo, en los barrios, en los centros de estudio, etc.; reforzar las organizaciones sindicales, ciudadanas, culturales, estudiantiles...; unificar las distintas experiencias políticas locales existentes, hoy dispersas. Es un tópico pero una gran verdad: la unidad nos hace a todos más fuertes. La próxima cita electoral son las elecciones municipales y autonómicas, que, entre otras cosas, al favorecer una mayor participación de la ciudadanía puede permitir avanzar en este camino que nos hemos trazado. Nos sumamos al compromiso de la Plataforma de Ciudadanos por la República, y al sentir de la Coordinadora Municipal Republicana, "con la tarea de articular una alternativa que permita unir en torno a un mínimo político común a todas las plataformas populares que comparten con nosotros la necesidad de utilizar la participación electoral, no para repetir las mismas inercias políticas que se han demostrado inútiles, sino para reforzar la voz de quienes estén dispuestos a trabajar unidos, con claridad y firmeza, por un marco político que ponga en el centro a los ciudadanos y devuelva la soberanía a la mayoría". Arévalo, junio de 2009. |