Paro y crisis alimentaria incendian el Magreb

Violentas protestas y disturbios en Marruecos, Túnez y Egipto contra la carestía de la vida, el alza de los alimentos y el desempleo juvenil.

11-06-2008 - EL norte de África no sólo se enfrenta a la cada vez más inquietante amenaza terrorista de Al Qaeda, sino a una ola de malestar y descontento social por la crisis alimentaria, la escalada de los productos de primera necesidad y el gigantesco desempleo juvenil. Esta combinación puede desembocar en una peligrosa desestabilización de la zona.

Marruecos, Túnez y Egipto han registrado estos días violentas manifestaciones de jóvenes en paro y ciudadanos airados por el alza de los alimentos y la gasolina. Y Europa teme que la crisis dispare el número de los dispuestos a cruzar el estrecho para huir de la pobreza.

El problema es tanto más grave cuanto que el descontento social suele ser explotado por el islamismo radical para captar adeptos. Así sucedió en Argelia, donde la revuelta de la sémola de los 80 y las protestas contra el paro y la falta de futuro de una gran parte de los jóvenes nutrieron las filas del FIS y del grupo armado GIA primero y del terrorismo salafista después.

Huelgas

El pasado fin de semana, Marruecos y Túnez registraron unas violentas protestas y disturbios que en Argelia (que el domingo acusó otro zarpazo de Al Qaeda) suelen ser frecuentes. El detonante fue el endémico paro juvenil. En Egipto, donde ha habido dos huelgas generales por el alza de los alimentos, siguen las manifestaciones por la carestía de la vida. Oficialmente el paro es del 8% en Marruecos y del 14% en Túnez, y el 25% de los parados tienen menos de 25 años, pero las cifras reales son más graves.

En Túnez, los distubios causaron un muerto y 18 heridos por disparos de la Policía en Gafsa. El Gobierno, que llegó a desplegar al Ejército, atribuyó las protestas a “elementos perturbadores”. En Marruecos, el enfrentamiento entre jóvenes y Policía dejó decenas de heridos. Rabat quitó hierro y dijo que la protesta fue “una expresión reivindicativa vinculada al paro”. Los jóvenes bloquearon el puerto de Sidi Ifni, lo que provocó la intervención del Ejército.

Bomba de relojería

Y la tensión sigue en Argelia, Túnez y Marruecos, donde las autoridades admiten que el alto paro entre unos jóvenes que constituyen la mayoría de la población, es una peligrosa bomba de relojería. Egipto también vivió un fin de semana caliente, con protestas por la escasez de trigo en el noroeste que terminaron con cinco heridos. En El Cairo se suceden desde marzo manifestaciones por el precio de los alimentos básicos.

Los líderes de los seis países se reúnen desde ayer para conjurar una situación que puede acabar en crisis social. Quieren, además, coordinar la lucha antiterrorista y analizar el plan francés de la Unión por el Mediterráneo.