| Se inscribió con 250.000 afiliaciones y mantiene su fuerza en la UNE y la FEUE El MPD resiste la arremetida de Correa El partido de Izquierda que en inicio respaldó el proyecto del Gobierno, ahora le hace la contra. El régimen intenta disputarle sus espacios de poder. Tomado del diario "Expreso” de Ecuador (17/12/2010). Al contrario de lo que podría pensar el Gobierno, los militantes del Movimiento Popular Democrático (MPD) consideran que la lucha les fortalece y que tener la oposición del régimen les dará una nueva plataforma que les servirá para fortalecerse políticamente. La mejor carta de presentación del MPD es ser el primer partido reinscrito en el registro de organizaciones políticas del Consejo Nacional Electoral (CNE), con un total de 250.000 fichas de afiliación. De este global, el 51% corresponde a mujeres. El 33% a personas de hasta 30 años, el 35% está entre 30 y 45 años, el 22% entre 45 a 60 años y el restante 10% de más de 60 años. Dentro del partido la explicación parece fácil. El nivel de organización y la estructura permiten conseguir este tipo de resultados pese a una campaña de oposición encabezada por el mismo presidente Rafael Correa. Y es que el MPD se precia de tener directivas en las 24 provincias y un total de 269 brigadas que recorren el país y generan organizaciones en parroquias y barrios. ¿Pero cómo se puede mantener esta estructura pese a la arremetida del Gobierno? Dos son las respuestas que esgrime el director nacional del partido, Luis Villacís. Por un lado, la legitimidad en el orden ideológico que ha permitido subir, paulatinamente, de 32.000 afiliados a los 250.000 aceptados el 24 de noviembre por el CNE. Porque el MPD es el único partido que tiene un programa de Gobierno, un ideario y unos principios que se han mantenido con el pasar del tiempo y que se traducen en la propuesta de patria nueva y socialismo. “La gente no nos ha visto cambiar de discurso y percibe que somos coherentes y nos permite tener estos resultados por mantener nuestra posición ideológica y política”, dice Villacís. El segundo factor de éxito que se analiza casa adentro parte de una supuesta incoherencia del mismo gobierno. Y es que el régimen partió su ejercicio del mismo principio planteado por el MPD. Por eso, ese partido apoyó al Gobierno y lo respaldó en varios ámbitos. Pero al pasar del tiempo, el partido decidió deslindarse de la propuesta gubernamental por considerar que Correa estaba “encubriéndose” en ese discurso, pero generando propuestas y acciones contrarias al ideario del MPD. Por eso, ese partido da un nuevo paso adelante y exhibe hoy la conformación de una federación de afiliados. En ella confluyen sindicatos, estudiantes, profesores, campesinos, indígenas, trabajadores… Desde esta visión, la posición del Gobierno no habría dado resultados. Es que, además de atacar a los representantes visibles del MPD, el régimen también ha arremetido contra varias de las organizaciones que controla. Es el caso de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), que fue uno de los blancos de Correa durante el proceso de discusión de la nueva Ley de Educación Superior, que contó con la franca oposición de esa agrupación estudiantil. Al interior de esa organización también se habla de persecución del Gobierno. Si bien sus dirigentes no esconden su vinculación al MPD, afirman que es el régimen el que emplea políticamente a sus miembros en la FEUE. Así lo cree Paúl Velásquez, secretario nacional de la Federación y miembro del MPD, quien denunció que el canciller Ricardo Patiño es quien da las órdenes a los representantes en la FEUE que son afines al Gobierno. Y la “persecución” -dice Velásquez- terminó con la sentencia a prisión por terrorismo del presidente de la FEUE, Marcelo Rivera, así como las acusaciones por el mismo delito a Galo Mindiola, Edwin Lasluisa y Patricio Santillán, entre otros. Según el MPD, la FEUE le es necesaria al Gobierno para neutralizar la protesta estudiantil y la movilización de las universidades. Intención similar es la que perciben los miembros de la Unión Nacional de Educadores (UNE), gremio de profesores que también es identificado con el MPD. Este acaparó la atención de Correa y fue su blanco por oponerse a la nueva Ley de Educación Básica propuesta por el régimen. En el punto más álgido del debate, los principales dirigentes de la UNE, encabezados por su ex presidenta y asambleísta alterna del MPD, Mery Zamora, se tomaron hace algunas semanas la Asamblea Nacional para exigir la inclusión de varios temas. Tiempo después, los sucesos del 30 de septiembre marcaron otro giro a favor del Gobierno que acusó a varios dirigentes del gremio, incluida Zamora, de incitar protestas callejeras ese día. Ella incluso tuvo que pasar 45 días en la clandestinidad para evadir una orden de prisión en su contra que recién fue levantada. “Una de las políticas equivocadas que tiene el Gobierno es la criminalización de la lucha social, acompañada del poder del Presidente y su control del Legislativo y Judicial, que es un aparataje que a gusto del Mandatario establece mecanismos para perseguir y sancionar”, cree Mariana Pallasco, actual presidenta de los maestros. Ella también considera que los ataques del Gobierno no afectan la posición del gremio ni al MPD como tal y exhibe, como muestra, que en las pasadas elecciones de hace dos semanas ella fue electa presidenta nacional, así como otros 18 presidentes provinciales de su lista, cuatro más en alianza con otras listas y solo dos presidencias provinciales de listas independientes. Según Pallasco, las elecciones fueron un golpe al Gobierno que inscribió listas afines en 10 provincias y que no pudo inscribir una lista nacional. A eso suma que en los últimos meses se habrían inscrito 19.000 nuevos maestros a la UNE. A esta hora de la confrontación con el Gobierno, el MPD muestra sus resultados en números. Pero, asimismo, refleja la política del régimen en su contra y de los movimientos sociales: 286 procesados en todo el país, acusados de varios delitos. Pero para esa organización, esos números no son más que el reflejo de la aplicación de la “equivocada política” del Gobierno y también del fortalecimiento del MPD, que ahora propone una nueva alianza de izquierda a la que espera que respondan todos los partidos y organizaciones de la tendencia, para generar una posición que pueda disputar espacios al Gobierno. (FGC) |