| El capital insiste en la gravedad de la crisis que atraviesa su sistema
Tomado de Kaos en la Red.
La crisis del capitalismo adquiere una envergadura cada vez mayor. Los análisis y pronósticos de los distintos organismos representativos del capital -ahora el el FMI o la reunión de Davos- reflejan la preocupación sobre el futuro de sus negocios entre amplios sectores de la clase dominante. La dimensión de la misma se parece cada vez más a la gran depresión de los años 30, dado el carácter generalizado de la crisis, con desarrollos particulares según los países (España, Reino Unido...). Si su movilización y organización no lo remedian, la clase trabajadora volverá a ver como una crisis que no ha provocado empeora sustancialmente sus condiciones de vida: paro generalizado, miseria salarial, recorte de derechos... En el próximo período la lucha de clases se revitalizará y nuevas movilizaciones generales estarán a la orden del día (Grecia, Francia...). La duración de la crisis y el inicio de un nuevo período de acumulación del capital o, por el contrario, la perspectiva de una salida obrera y popular a la misma, dependerán en última instancia de la evolución de los choques sociales que se avecinan.
Kaos. Laboral y Economía
El desplome económico
El FMI augura que la crisis mundial será peor que las de 1974 y 1980
El desplome de los países avanzados aboca a un crecimiento global del 0,5% este año
El Fondo eleva a 1,65 billones las pérdidas del sector financiero
Un crecimiento anémico del 0,5%, la tasa de expansión global más baja desde la Segunda Guerra Mundial. Es el nuevo pronóstico que hace el Fondo Monetario Internacional (FMI) para 2009, en el que ofrece un panorama más oscuro que el vivido en las recesiones de 1974 y 1980. La causa, las "agudas" y "complejas" tensiones en el sector financiero, que lastran más de lo previsto a la economía real. Y esto a pesar de las medidas adoptadas para restaurar la confianza.
La contracción económica seguirá en España e Italia durante 2010
La reestructuración del sector financiero no bastará para salir de la recesión
La estimación del Fondo supone una rebaja drástica si se compara con el 2,2% de crecimiento que vaticinaba para la economía mundial hace sólo dos meses. Tradicionalmente, todo lo que está por debajo del 3% se considera una recesión global, ya que los grandes países emergentes necesitan tasas de crecimiento superiores para dar oportunidades en el mercado laboral a su creciente población.
La brusca revisión del pronóstico de crecimiento para 2009 se debe, en su mayor parte, al deterioro de las economías avanzadas, aunque también hay ajustes notables en algunos países emergentes como Corea del Sur o Rusia. En la zona euro, la contracción será del 2%, mientras en Estados Unidos llegará al 1,6%.
Entre los países europeos, Reino Unido será el más castigado por la recesión, con un descenso del PIB del 2,8% en 2009; la economía alemana caerá un 2,5% y Francia decrece un 1,9%, según las previsiones de Fondo. El recorte del PIB para la economía española sería del 1,7%, algo mejor que otros países europeos. Sin embargo, las noticias para 2010 son más preocupantes: sólo España e Italia seguirán dando marcha atrás.
La proyección para España se rebaja a un negativo del 1,7%, un punto más acusada de lo dicho en noviembre. Aunque la recesión será menos severa que en el resto de socios europeos, el FMI proyecta que las grandes potencias de la región empezarán a crecer en 2010, mientras que la economía española arrastrará una décima de contracción, en lugar de las ocho décimas de crecimiento que se dijo.
Respecto a EE UU, el epicentro de la crisis global, para el año próximo el FMI prevé un repunte del 1,6%. Los países emergentes, vistos hasta ahora como los flotadores de la expansión, crecerán un 3,3% este año, casi dos puntos menos de lo previsto hace dos meses, y un 5% en 2010.
El FMI cree posible una recuperación gradual en 2010, que cifra en el 3%. Pero como advirtió Olivier Blanchard, su consejero económico, no será duradera mientras el sector financiero siga bajo presión. Para salir de este "círculo vicioso pernicioso" se piden nuevas iniciativas, como la de crear un "banco malo" que en el se dejen en cuarentena los activos contaminados.
Jaime Caruana, consejero financiero del FMI, elevó hasta 2,2 billones de dólares (1,65 billones de euros) el volumen de los activos contaminados, más de los 800.000 millones que había calculado en principio. La degradación se debe a la pérdida de valor de eso activos por el debilitamiento de la economía.
El Fondo insiste así en la necesidad de que se sepa de una "manera creíble" cuántos activos basura hay aún bloqueados y se identifiquen una a una las entidades que son viables a medio plazo. De esta forma, las "generosas" cantidades de dinero público que se está movilizando se podrán orientar hacia los bancos con más probabilidades de supervivencia. Caruana no cerró la puerta a la nacionalización.
"Se han cometido errores, y hay que pagar por ello", remachó Blanchard. Las tensiones en el mercado financiero continuarán todo el año, según el FMI. Pero la reestructuración del sector financiero no es suficiente por sí sola para escapar de la crisis. Estas medidas deberían ir acompañadas por políticas monetarias "no convencionales" y fiscales "expansivas" para reactivar el gasto y el crecimiento.
Desde el organismo se da la bienvenida a los paquetes de estímulos que se están lanzando desde muchos países para reactivar la actividad económica. Blanchard dice incluso que deben ser "fuertes". Pero advierte que el déficit fiscal está creciendo muy rápido en las economías que están adoptando medidas por esta vía, por lo que el reto esté en diseñarlos de tal manera que puedan reconstruirse las cuentas públicas cuando la economía repunte.
Suponiendo que todas estas acciones funcionen, y "con un poco de suerte", como admitió Blanchard, las economías avanzadas podría empezar a recuperarse a finales de 2009 y llegar a crecer un 1% en 2010. El abaratamiento de la energía y de las materias primas deberían contribuir al repunte, y mantener además la inflación extremadamente baja a lo largo de este año, a niveles nunca vistos. Pero esto plantea un incremento del riesgo de deflación en algunas economías avanzadas.
No fue la única previsión sombría de ayer. La Organización Internacional del Trabajo pronosticó que 2009 puede saldarse con 50 millones de desempleados más en todo el mundo. En total este año se contabilizarían 230 millones de parados.
Foro de Davos
La élite de los directivos empresariales ve la recuperación más allá de 2011
La crisis económica avanza imparable a través del globo y las perspectivas a medio plazo no son de mejora. Sólo uno de cada tres ejecutivos espera un aumento de la actividad productiva de su empresa en el próximo trienio, según una encuesta presentada anoche por la consultora PricewaterhouseCoopers en el Foro de Davos.
El pesimismo se ha adueñado de las mentes de los presidentes y consejeros delegados. Una encuesta elaborada entre un millar de ejecutivos por la consultora PwC sostiene que sólo un 21% de los consultados tiene 'mucha confianza en que su empresa aumentará su actividad este año, frente al 50% que contestó afirmativamente en 2008. El dato es aún más significativo entre los presidentes y consejeros delegados europeos y estadounidenses: sólo un 15% espera mejoras en 2009.
Pero los malos resultados no se ciñen al punto álgido de la crisis financiera y económica, que los expertos sitúan en algún punto de este ejercicio. Preguntados por sus expectativas en los próximos tres años, sólo uno de cada tres encuestados espera mejoras en su actividad, y, en el caso de los ejecutivos europeos, el porcentaje de optimistas cae hasta el 26%. La encuesta demuestra que los países emergentes cuentan hoy con los ejecutivos menos pesimistas, en línea con la más moderada desaceleración de sus economías.
Entre las principales amenazas para su negocio, los encuestados destacan la desaceleración global (85%) y el colapso de los mercados financieros (72%). Precisamente, siete de cada diez directivos esgrimen que la crisis financiera frenará sus planes de crecimiento en los próximos años, y ocho de cada diez espera que aumenten sus costes de financiación.
La consultora PricewaterhouseCoopers presentó anoche los resultados de la encuesta en la cumbre del Foro Económico Mundial, que se celebra desde hoy hasta el próximo domingo en la localidad suiza de Davos. El encuentro anual agrupará a cerca de 2.500 asistentes; entre ellos, 40 jefes de Estado (incluyendo la alemana Angela Merkel, el británico Gordon Brown y el mexicano Felipe Calderón), una veintena de dirigentes de bancos centrales y decenas de dirigentes empresariales.
El objetivo del encuentro es 'rediseñar el mundo posterior a la crisis', además, de servir de 'centro de convalecencia para diagnosticar la gravedad de las heridas sufridas por la economía mundial y el propio sistema capitalista'. La cumbre de los ricos coincide con un momento especialmente delicado: según Reuters, el número de despidos anunciado en grandes multinacionales en el conjunto del mundo supera ya los 608.000 desde el agravamiento de la crisis financiera, en septiembre del año pasado.
Vino a 1.700 dólares
Pese a los momentos de zozobra vividos en la economía mundial, los asistentes a la cumbre de Davos seguirán pudiendo disfrutar de manjares. Ernst Wyrsch, responsable del hotel que será el eje de las fiestas del Foro Económico Mundial, dice que el centro suizo de esquí está disfrutando los buenos tiempos mientras puede. De momento, está cerca de agotarse el vino exótico que ordenó para esta temporada, como un Château Petrus premier cru cosecha 1971 que se vende por 1.700 dólares. 'Naturalmente no estamos ciegos. No sería serio decir que esto continuará, que la crisis no nos afectará en absoluto', explicó Wyrsch, gerente del Steigenberger Grandohtel Belvedere. |