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EL DÍA DE LOS CUCHILLOS AMOLADOS Abogado Frank E. Payares M.
Creo que la vieja película se llamaba “La noche de los cuchillos largos”, la protagonizaba John Wayne, y los cuchillos largos eran las espadas del ejército que arrasó con los pueblos indígenas norteamericanos y con las propiedades de éstos. No comentaré la película sino la situación planteada en la oposición venezolana. Ya no se puede ocultar más. El señor Carlos Blanco, en artículo publicado en el diario El Universal (domingo, 26/01/04), ha desmentido a los señores Martín, Raffalli, Lappi, Alfonzo, Cova y Zambrano, que afirmaron que Venezuela, a partir del día “D”, entraría en un momento paradisíaco (cosa que yo creí, por lo cual mi escrito “El días después” , queda desmentido).
No será así. Carlos Blanco, otrora miembro del grupo Chocolate (años 70 en la UCV) y Director de la revista “Proceso Político”, que defenestró de la nacionalización petrolera y del gobierno de CAP I; el mismo que vistió y calzó como Presidente de la COPRE, durante CAP II, se ha encargado de demostrarnos a todos los venezolanos y al mundo, que los partidos de la oposición venezolana, en lugar de un proyecto de país, lo que tienen son “...sus cuchillos amolados para seguir con la anterior carnicería...”, afirmando además, que en la oposición lo que hay “...son falsos “nuevos” que se aprestan a degollar a los auténticos “viejos...”. (sic)
Respetado lector, Usted entenderá que toda esta fraseología carnívora, pudiera interpretarse como un devaneo del connotado analista político, ante la ausencia o escasez de proteínas bovinas, que sufre el mercado nacional. Sin embargo, la cosa no es así.
Carlos Blanco conoce muy bien lo que está ocurriendo en el corazón de la oposición que él ayuda y ha ayudado a sobrevivir. Así estará la cosa que el señor Blanco se ha atrevido a decir lo que ha callado el señor Timoteo Zambrano. Ha dicho Blanco que, a nivel internacional, “...varios son los latigazos que se lanzan sobre las espaldas de la CD...sólo están unidos para sacar a Chávez...(pero) no tienen estrategias coherentes...” Es decir, la cacareada comunidad (óigase al señor Antonio Ledezma en Globovisión) internacional no se come el cuento sobre la falta de apoyo popular del Presidente venezolano (esas encuestas rechinan como el espejo de la madrastra de Blancanieves, y aunque se oculten, allí está su crujida voz “...pero de todos Chávez es el que está mejor...”). Tampoco se come el cuento, la comunidad internacional, del totalitarismo, de la falta de democracia. Blanco lo sabe y no puede callarlo más, desea dormir sin pesadillas. Los otros prefieren seguir en su naufragio, juntos y “amarrados a sus maderos”. Una avestruz sería el símbolo perfecto de la oposición venezolana. Y, es que la mentira sólo puede ser cubierta con una mentira mayor y su peso no puede ser soportado tanto tiempo ni por tantas personas. El día “D” no será, para la oposición venezolana, un día para sentirse feliz. Será un día de cuchillos amolados. El desmoronamiento ha devenido en metástasis. No podía ser de otro modo. La desconfianza entre ellos crece tanto como la popularidad del Presidente Chávez. Están desconcertados. No se soportan entre sí. Las piedras de amolar han comenzado a sonar, nadie quiere ser el primero en caer o salir, pero una vez que salga el primero, los otros lo harán en estampida. Nadie quiere ser de la oposición, incluso aquellos que democráticamente ejercen su derecho de oponerse al actual gobierno. He ahí el drama. El monstruo devora a sus creadores cual Neptuno a sus hijos.
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