Asociación Universitaria Carlos Marx

¿ Qué está pasando en Oaxaca?

Martes 2 de enero de 2007.
 

En los últimos 7 meses han aparecido numerosas noticias en los medios de comunicación que informaban acerca de la situación de Oaxaca, Estado mexicano que supuestamente se halla sumido en el caos y el desorden. Sin embargo, la información que ha circulado no ha contado lo que realmente estaba pasando, ni por qué se estaba produciendo esta revuelta popular.

El Estado de Oaxaca es uno de los más pobres de México, y cuenta con una mayoría de población indígena. Las condiciones de vida en esta región son realmente difíciles y ostenta uno de los índices de pobreza más altos de toda latinoamérica. El pasado 14 de Mayo de 2006 lxs maestrxs oaxaqueños se manifestaron en demanda de mejores condiciones laborales e iniciaron un plantón en el centro de la ciudad de Oaxaca. Este parón afectó a gran parte de la población, pues lxs niñxs no podían asistir a la escuela. El resto de la población, lejos de criticar a lxs maestrxs apoyaron fielmente su lucha y sus reivindicaciones, convirtiéndose este parón en una muestra del descontento de toda la población.

La respuesta del gobernador del Estado, Ulises Ruíz, ante las protestas fue reprimir violentamente el movimiento magisterial, a través de la brutal intervención de las fuerzas de seguridad en el centro de la capital con el resultado de cientos de heridxs, decenas de detenidxs y varixs desaparecidxs. Como respuesta, se conformó la APPO ( Asamblea del Poder Popular de Oaxaca) con el fin de coordinar las luchas que se estaban desarrollando en todo el Estado y para contrarrestar el asedio de los cuerpos policiales. Esta Asamblea, que cuenta con la presencia de miembros de más de 350 organizaciones sociales y que funciona dentro de parámetros totalmente democráticos, ha logrado aglutinar un gran número de reivindicaciones y de luchas desde su creación. Se convirtió en una asamblea de poder popular, y fue tomada como referencia por la gran mayoría de la población de Oaxaca. La situación provocó una crisis de poder notable, pues el pueblo comenzó a organizarse al margen de las instituciones y la asamblea se fue convirtiendo en un ente de poder antagonista al del Estado. El gobierno se vio desbordado y reprimió con violencia a la población de Oaxaca, asesinando a 16 personas, encarcelando a más de 100, y causando un número incalculable de heridos.

Sin embargo, el pueblo oaxaqueño ha sido todo un ejemplo, pues no sólo no han logrado acabar con sus aspiraciones, sino que poco a poco ha ido echando de las ciudades a las fuerzas represivas, se han organizado en las ciudades, han tomado varios medios de comunicación, han llevado a cabo más de 6 marchas multitudinarias, e incluso se han organizado para prestar servicios sociales que el Estado no satisfacía. La crisis de gobernabilidad provocada por la autoorganización del pueblo llevó al gobernador a pedir ayuda al gobierno federal, liderado en funciones por Vicente Fox, para reestablecer el orden. De esta manera, más de 20.000 agentes de la Policía Federal Preventiva entraron en el Estado de Oaxaca el pasado 29 de Octubre y haciendo uso de una violencia brutal tomaron la capital del Estado. La posición de la APPO, ante este ataque, fue llevar a cabo una resistencia pacífica, y no enfrentarse a las fuerzas federales. Aún así, fueron numerosas las agresiones, las detenciones e incluso hubo varios muertxs. Sin embargo, y a pesar de que las fuerzas siguen establecidas en Oaxaca, no han logrado acabar con las reivindicaciones de la población de este Estado mexicano que ha dado un ejemplo al mundo al llevar a cabo una revuelta popular con el fin de luchar por la dignidad y la justicia social.

La revuelta oaxaqueña, por desgracia, parece quedarse a medio camino, puesto que parece difícil que se logre la transformación de las bases de la sociedad, única solución para lograr erradicar la pobreza. Difícil, porque no tienen los medios para hacer frente a la represión estatal; difícil, porque en el seno de la APPO existen miembros cuyo objetivo está lejos de transformar la sociedad; difícil, porque las posturas de la APPO se han quedado en la exigencia de democracia formal; difícil, porque enfrentarse al capitalismo no es tarea fácil. Sin embargo, son muchas las lecciones que está dejando esta revuelta de cara a tejer movimientos fuertes que se enfrenten al poder establecido.

Andrés García Berrio


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