

Un poco de historia.
Hace ahora ocho años (1997) que diversos miembros del colectivo Candela tomamos contacto con diferentes comunidades escolares en Bolivia (Zona del altiplano: La Paz, Oruro, Potosí; zona meridional y selvática de El Beni: Sucre, Cochabamba, Tarija, Trinidad, Santa Cruz, San Borja, Yucumo y Rrurrennabaque) que trabajan en la dignificación de las condiciones de vida de los niños y niñas bolivian@s a través de la educación formal y no formal.
La “lógica” del capital en Bolivia.
Nuestro empeño, trabajo y colaboración con ell@s ha consistido en elaborar conjuntamente planes de formación de maestr@s y educadores que nos planteábamos cómo interrumpir –desde y en la escuela, desde y en las barriadas- la “lógica” mercantilista de la globalización capitalista en Bolivia. Esta “lógica” es una espiral de exclusión brutal que abandona a más del 70% de la población boliviana a su suerte. Una suerte de vida que subsiste en los márgenes de la exclusión social (abandono precoz de la escuela, sin seguridad médica para tod@s, sin viviendas dignas, sin agua corriente...). Una suerte que tiene las cartas marcadas desde la cuna hasta la tumba. La clase política dirigente boliviana que dirige los destinos del pueblo está en manos de partidos políticos (MNR, ADN, MIR, NFR...) que entregan a las multinacionales norteamericanas y europeas los recursos extraordinarios de la tierra boliviana sin una contraparte que haga posible la dignificación de las condiciones de vida del pueblo boliviano.
Cooperar desde la comunidad.
En estas condiciones socio-políticas, nosotr@s estamos aportando planes de formación de educadores basados en la cooperación estudiando conjuntamente proyectos de enseñanza y aprendizaje comunitarios y el aporte económico para la construcción de edificios escolares en donde los niñ@s conviven a pleno tiempo (especialmente en la zona amazónica (Yucumo ).
Asimismo colaboramos con las mujeres de las comunidades indígenas de El Beni (Rrurrenabaque y San Borja) que quedan solas cuando a los hombres las multinacionales madereras les obligan a cortar la madera “mara” de sus tierras, una madera que decora salones allí y aquí. Estos hombres están alejados de sus poblados semanas enteras, meses incluso, quedando sus familias abandonadas otra vez a su suerte.
La elaboración: ¿Para qué comprar camisetas?
Esta compra que ahora realizas de la camiseta tiene en su trasfondo dos elementos que deseamos compartir contigo:
Uno. Esta camiseta está elaborada con un dibujo de una mujer boliviana del altiplano (“cholita”) que se arropa con su aguayo -una manta que además de calentarle, le sirve como depósito de mercancías para vender y subsistir y también para arropar a sus hij@s durante el camino-. Las mujeres del altiplano boliviano tienen que caminar kilómetros para vender las mercancías que hacen posible su subsistencia. Está mirando el atardecer. Un acontecimiento que junta a la comunidad campesina al final del día. La madre naturaleza (pachamama) es para ell@s el dios que amamanta su subsistencia.
Y dos. El dibujo ha sido “pegado” a la tela de la camiseta por chicos y chicas del Proyecto “Pan Bendito” de Madrid. También están tratando de aprender un oficio bien hecho para, junt@s, vivir dignamente y remontar esa suerte que su contexto de cuna les burló. Una suerte marcada con las cartas que los hacedores del capitalismo marcaron.
Estos diez euros que ahora pagas, más que una simple compra, es una pequeña acción transformadora. GRACIAS.
Contacto: candela@nodo50.org