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Panamá, Julio de 2006

 

Especial: Ampliación del Canal - Las razones del NO.

 

Por qué no a las esclusas

Humberto E. Ricord

CONSTITUCIONALISTA

El Panamá América /13/07/ 2006

 

EL ESPECTÁCULO que entre los días 21 de junio y 10 de julio de 2006 le han dado al país quienes dirigen la Autoridad del Canal Panamá y los dos Órganos Ejecutivo y Legislativo, a propósito del proyecto de ley con respecto al referéndum que debe celebrarse próximamente sobre la aprobación del Tercer Juego de Esclusas, es una prueba muy elocuente sobre el gran desorden que reina en las altas esferas con relación al asunto más importante que se presenta al país en las últimas décadas: la ampliación del Canal.

Nos parece que ambas instancias, la Autoridad del Canal y los órganos más importantes del Estado, han actuado de manera muy desorientada, principalmente los órganos estatales, en la problemática que a todos plantea el referéndum.

Pruebas al canto. La Autoridad ha presentado un documento llamado constitucionalmente "propuesta de construcción", sin que tal documento sea una verdadera "propuesta" de tal naturaleza, porque a ella le faltaron varios aspectos esenciales de las mismas. Por ejemplo, siquiera un cálculo de suficiente precisión en cuanto al costo del proyecto y sus perspectivas de que sea realmente "autofinanciable". Más de un profesional de crédito ha sostenido que no es posible aceptar dicha "autofinanciabilidad", cuando el mismo documento de la ACP, por una parte afirma que el proyecto es "autofinanciable" y pocas páginas después explica que se requerirán varios préstamos de cierto volumen nada bajo. Así, la misma Autoridad descalifica, desde este ángulo, su trabajo.

Por el lado del Gobierno, el asunto del "proyecto de ley sobre el referéndum" se le ha diluido en sus propias manos. En primer lugar, el Ejecutivo remitió el 20 de junio un Proyecto de Exposición de Motivos a la Asamblea, acompañado de unos doce artículos en torno a varios aspectos de hecho tan importante, como debe ser la votación. Tan deficiente era el texto de referéndum que las críticas llovieron de todas partes y el Ejecutivo se vio obligado a dar la voz de alarma, retirándolo del debate que ya estaba en curso en la Asamblea. El sábado 8 de julio se escucharon en ésta críticas serias que se formularon a ese proyecto de la reglamentación del voto con que el pueblo panameño debe decidir "Si " o "No", pero el Consejo de Gabinete, parece que en tiempo supersónico, revisó las críticas y el día lunes, 10 de julio, remitió a la Asamblea un segundo pliego de "Exposición de Motivos", en cuya primera página dice: "para efectos de facilitar el análisis, el Órgano Ejecutivo procedió a incorporar las modificaciones al texto del proyecto", reformando sólo siete artículos, pero con modificaciones de poca monta, y a nosotros nos parece que el Consejo no tuvo tiempo para ocuparse del problema en toda su integridad.

No exageramos, al afirmar que la Autoridad del Canal no presentó al país un documento de "propuesta de construcción", que haya sido el producto de un estudio muy detenido, incluyendo a verdaderos técnicos, en sus complejos aspectos, porque ese documento padece de varios y serios defectos técnicos, como la han expuesto ya varias personas en Panamá. Ni tampoco el Ejecutivo le ha prestado a la reglamentación del referéndum todo el tiempo necesario para disponer de un proyecto completo sobre dicha votación importantísima para el destino panameño.

Tampoco exageramos al afirmar que la precipitud, el apuro injustificado, han venido prevaleciendo tanto en el estudio y la redacción de la propuesta de nuevas esclusas así como la forma alegre y parcializada como el Consejo de Gabinete redactó el Proyecto Reglamentario del Referéndum. Ni siquiera consigan el proyecto de ley de qué color será la papeleta de voto, que para nosotros deben ser dos papeletas, de dos colores diferentes: una con el Sí y otra con el No para que se puedan distinguir, a base de colores, por qué término votará cada panameño.

Señores del Gobierno y de la ACP: Ustedes han dado muestras concluyentes de que no se han esmerado lo suficiente con respecto a problema de tanta importancia para el pueblo panameño. No demuestren tanto apuro en llevar al pueblo a un voto no debatido suficientemente, porque puede suceder, en estas condiciones, muy sintéticamente redactadas, que un error lleve al pueblo panameño a lamentar resultados negativos y hasta trágicos para sus habitantes y para Panamá. El Proyecto fue retirado el lunes, si no estoy mal informado y el mismo día y hora se presentaron las últimas reformas gubernamentales. Con la suerte de todo un pueblo no se juega, por afanes a los que no vemos razón. Ustedes pueden ser los responsables de una catástrofe económica que sufriría el pueblo panameño, y esa responsabilidad no recaerá sobre el pueblo, sino sobre ustedes.